Iniciativa Apostólica
El Inmaculado Corazón de María triunfará





Fotografía tomada a un cuadro con el rostro de la Madre Mariana de Jesús Torres. A un costado, una reliquia de la Venerable religiosa concepcionista



El cuerpo intacto e incorrupto de la Venerable Madre Mariana de Jesús Torres, es una manifestación milagrosa de la protección de Nuestra Señora del Buen Suceso para al Ecuador 


     La Madre Mariana de Jesús Torres fue sin duda una especie de profetisa del Buen Suceso, esto es, del momento crucial en que la iniquidad, que asumió desde hace varios siglos poderes como nunca tuvo en la historia, caerá por tierra, dando lugar al Reinado del Inmaculado Corazón de María, tal como la Santísima Virgen lo prometiera en Fátima, en 1917. 

     Tras su fallecimiento, acaecido el 16 de enero de 1635, [recientemente se cumplieron 391 años] a los setenta y dos años de edad, la vida de la Madre Mariana de Jesús Torres, cofundadora del Monasterio de la Limpia e Inmaculada Concepción de Quito y vidente de Nuestra Señora del Buen Suceso, fue prácticamente olvidada. Incluso su cuerpo se consideró extraviado durante más de tres siglos. Hallado incorrupto el 8 de febrero de 1906, fue posteriormente, a inicios de los años setenta, motivo de admiración y veneración de sus devotos.


Madre Mariana de Jesús Torres y Berriochoa, cofundadora del Monasterio de la Limpia e Inmaculada Concepción de Quito. Cuadro de la época

     Entre estos, lugar insigne ocupa el ilustre catedrático brasileño, Plinio Corrêa de Oliveira, quien profesó por la Venerable Concepcionista una muy particular devoción, y sin escatimar esfuerzos la recomendó a sus allegados y discípulos, y la difundió por el mundo. 

    Su cuerpo incorrupto, conservado milagrosamente durante cerca de cuatrocientos años, así como el de su tía y fundadora del Monasterio, la Madre María de Jesús Taboada, y los de otras dos religiosas concepcionistas, fueron luego de su hallazgo, colocados con los rostros cubiertos con un velo, en una urna debajo del altar dedicado a Nuestra Señora del Carmen, en una Capilla de la Clausura, cercana a unos de los cuatro patios o claustros que tiene la colonial edificación. 

    
Cuerpos de cuatro religiosas concepcionistas conservados incorruptos durante casi cuatrocientos años. Arriba, en primer plano,  el cuerpo de la Madre Mariana, junto al de su tía, Madre María de Jesús Taboada

     Posteriormente, en este nuevo siglo, el cuerpo fue traspasado a una sala que tiempo atrás sirvió de Sala Capitular. Allí fue colocado en un pequeño catre a modo de altar. Según lo que conocemos, en 2014 su rostro y manos fueron recubiertos con cera, que poco tiempo después sería retirada.  

     Finalmente, en 2016, el cuerpo virginal de la confidente de Nuestra Señora del Buen Suceso, fue puesto en una nueva y hermosa urna, donde se conserva hasta el presente. Su proceso de beatificación está abierto y, confiamos, que algún día la Iglesia la elevará a los altares para beneficio de su Monasterio, así como de sus fieles devotos. Debemos por tanto pedir a Dios esta gracia singular. 


Cuerpo de la Madre Mariana de Jesús Torres, en 2014, con su rostro y manos recubiertos con cera 
 
     En medio del tiempo en que la cera estuvo aplicada, se dio un hecho singular que compartimos a continuación, y que sin duda podrá servir a tantas almas angustiadas por sus necesidades de alma y de cuerpo para redoblar su confianza en la eficaz intercesión de la benignísima Abadesa concepcionista. 
 
     El dia 21 de junio del 2014, en Guayaquil, Ecuador, entre las cinco y seis de la tarde, y un poco antes del inicio de una reunión semanal de algunos devotos de la Virgen del Buen Suceso, en una foto de la Madre Mariana de Jesus Torres, tomada minutos antes por una de los participantes con su teléfono celular, apareció una lágrima en su mejilla en el instante de ser captada. 

     Luego, la foto, observada a través de la pantalla del teléfono, reflejaba no una sino dos lágrimas que caían por ambas mejillas del rostro de la santa fundadora. Al final, las doce personas que presenciaron el sorprendente hecho, se arrodillaron y pidieron perdón a Dios Nuestro Señor, pues se consideraban pobres pecadores. 

     Uno de los testigos del prodigio, nos hizo llegar recientemente el siguiente relato, récordándonos y confirmando lo anterior:

     "Recuerdo que esa tarde, estando sentado a la espera del inicio de nuestra reunión de los sábados, vi que una de los participantes, tomó la iniciativa de acercarse al pequeño cuadro que estaba en la sala para tomarle con su teléfono celular una fotografía [en el cuadro, que los dueños de casa habían recibido como presente una semana atrás, había una foto del cuerpo incorrupto de la Madre Mariana de Jesús Torres, y un pedazo del hábito concepcionista con el que había sido revestido su cuerpo durante muchos años].

     "... En el momento en que la persona tomaba la fotografía, coincidió que a su lado pasó la dueña de casa, quien al ver la pantalla del celular, exhaló la expresión: '¡una lagrima!'. Yo no entendí qué quería decir. No sabía nada de lo que sucedía con el teléfono. Otros dos de los allí presentes fueron los primeros en acercarse para observarlo, luego lo hicieron quienes estaban sentados en un sofá, extrañados y como que empujados de sus asientos. Enseguida me acerqué y pregunté qué sucedía. Alguien me respondió: 'aquí en esta foto que acaba de ser tomada aparece una lágrima en la mejilla [del lado izquierdo] de la Madre Mariana, ¡y en el cuadro no existe lágrima alguna!'.

En la fotografía del cuadro quedó revelada una lagrima cayendo por la mejilla izquierda del rostro de la vidente de Nuestra Señora del Buen Suceso. En ese tiempo, en 2014, el rostro de la santa fundadora estaba recubierto con cera
 
     "La dueña de casa sin poder contenerse, decía algo nerviosa: 'Vi el momento en que bajaba la lágrima', siendo esto corroborado por los dos primeros que se habían acercado a la dueña del teléfono, quienes dijeron casi al unísono que vieron cuando la lágrima mayor estaba terminando su recorrido en la pantalla del aparato, deteniéndose al final, formando la gotita. Yo mientras tanto, pude notar que había una segunda gotita, de menor tamaño, y que se formaba en la otra mejilla. Viendo la foto de frente, del lado derecho estaba la gota grande, y la pequeña, del lado izquierdo". 

     Para asombro de todos los allí presentes, una de las lágrimas quedó plasmada en la fotografía. 

     La feliz noticia de lo sucedido fue luego comunicada a las religiosas concepcionistas de Quito, quienes la recibieron con enorme beneplácito. Poco después, la cera sería retirada del rostro y de las manos, quedando el cuerpo incorrupto de la vidente tal como fue encontrado en 1906.

El cuadro perteneciente a una familia devota de Nuestra Señora del Buen Suceso, en Guayaquil. En una fotografía tomada posteriormente apareció la prodigiosa lágrima

     Cualquiera se preguntaría, ¿por qué dichas lágrimas? La respuesta podría estar en lo que Nuestra Señora del Buen Suceso le pidió a la Madre Mariana en 1635, luego de anunciarle las terribles pruebas por las que debían atravesar la Iglesia y la Cristiandad desde fines del siglo XIX hasta la actualidad, pero así también, revelándole al final una gran esperanza.

     "Llora con instancia, clama sin cansarte y llora con lágrimas amargas en el secreto de tu corazón, pidiendo a Nuestro Padre Celestial que por amor al Corazón Eucarístico de mi Hijo Santísimo, por esa preciosísima sangre vertida con tanta generosidad y por esas profundas amarguras y dolores de su Pasión y Muerte, ponga cuanto antes fin a tan aciagos tiempos, enviando a esta Iglesia el Prelado que deberá restaurar el espíritu de los sacerdotes; a ese hijo mio muy querido, a quien amamos mi Hijo Santisimo y yo con amor de predilección" (Revelaciones hechas por Nuestra Señora del Buen Suceso, en Quito, el 2 de Febrero de 1634, y publicadas por el diario El Ecuatoriano, el 4 de abril de 1941).

Madre Mariana de Jesús Torres, en 2014, después de haber sido retirada la cera de su rostro
 
El cuerpo incorrupto de la Madre Mariana se venera en una pequeña sala de la Clausura del Monasterio de la Limpia e Inmaculada Concepción de Quito. Foto de 2016



Nota:
Parte de la información para la elaboración del presente artículo fue tomada de devotosvirgendelbuensuceso.blogspot.com

1 Comentarios:

  1. Hermoso Prodigio, Bendito y alabado sea Dios.
    No tenía conocimiento.

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