domingo, 24 de septiembre de 2023

El Secreto de la Salette en nuestros días

 





     El pasado 19 de septiembre se cumplieron 177 años del solemne anuncio hecho por la Santísima Virgen a dos pastorcitos, Mélanie Calvat y Máximin Giraud, en La Salette, Francia, el 19 de septiembre de 1846. Poco tiempo después de ser revelado, tras dicho anuncio, fue organizada toda una trama de calumnias, deformaciones y de persecución implacables inspiradas por el infierno con el propósito de no ser dado a conocer al gran público 

Tesis en la Facultad dominica en Roma 

     En el año 1999, inesperadamente, el sacerdote francés Michel Corteville encontró en los archivos del Vaticano una caja con los documentos oficiales de la aparición de Nuestra Señora de La Salette, perdidos hacía mucho tiempo. Fue así que pudo exponer con éxito su tesis sobre dicho tema en la célebre Facultad de Teología Angelicum, de la Orden Dominica en Roma, y posteriormente escribir, en 2002, un libro en colaboración con el P. René Laurentin. (René Laurentin –Michel Corteville, Découverte du secret de La Salette, Paris, Fayard, 2002, con Imprimatur de Mons. Michel Dubost, Obispo de Évry, y Nihil Obstat de Don Bernard Billet, de la abadía de Notre-Dame de Tournay.) 

     El descubrimiento de los dos textos redactados por los videntes para el papa Pío IX, despertó un gran interés en el mundo católico dado que, aunque aprobado por aquel gran pontífice, el mensaje de La Salette había provocado en su momento una reacción violenta por parte de los enemigos de la Iglesia y también en medios católicos liberales, al punto que se difundieron falsos mensajes. 

     La confusión generada motivó que en 1915 la Santa Sede prohibiera la publicación de toda versión del mensaje, aunque de ninguna manera desalentaba la devoción a Nuestra Señora de La Salette ni la actividad de los estudiosos del asunto. 

     Es debido a ese trabajo que podemos ahora leer tranquilamente el secreto completo de La Salette, con la seguridad de que se trata de su versión más completa y autorizada. 



     La redacción del mensaje de La Salette hecha por uno de los videntes, Melanie, es considerada la más completa por el P. Corteville. En el mismo, Nuestra Señora habló de una grande y terrible purificación que vendrá sobre el mundo, si es que antes éste no se arrepiente y hace penitencia. A continuación, una parte del mensaje. Quien lo lea tendrá a su disposición, abundante materia para  meditar, vigilar y orar, como así también – ¿por qué no recordarlo? – para una penitencia sincera, proporcionada a la situación de cada uno.

Mensaje que invita a la oración y a la penitencia

     "Vengan hijos míos, dijo Ella, no tengan miedo, estoy aquí para anunciarles una gran noticia: 

     "Si mi pueblo no quiere someterse, no podré seguir sosteniendo el brazo de la cólera de mi Hijo". 

Decadencia del clero atraerá la venganza divina 

     La Madre de Dios señaló como la más necesitada de enmienda, a aquella parte del clero que se hundía en asustadora decadencia moral y en la pérdida de la fe. De ese conglomerado, dolorosamente, llueven cada vez más escándalos: 

     "Mélanie, lo que ahora voy a decirte no quedará siempre bajo secreto, podrás publicarlo en 1858. 

     "Los sacerdotes, ministros de mi Hijo, por su mala vida, su irreverencia e impiedad en la celebración de los santos misterios, por el amor al dinero, a las honras y a los placeres, se transformaron en cloacas de impureza.

     "Sí, los sacerdotes atraen la venganza, y la venganza se cierne sobre sus cabezas. 

     "¡Ay!, de los sacerdotes y de las personas consagradas a Dios que, por su infidelidad y mala vida crucifican de nuevo a mi Hijo. 

     "Los pecados de las personas consagradas a Dios claman al Cielo y claman por venganza, y he aquí que la venganza está a sus puertas, pues no se encuentra más una persona que implore misericordia y perdón para el pueblo, no hay más almas generosas, no hay nadie más digno de ofrecer la Víctima Inmaculada al Padre Eterno a favor del mundo. 

     "... ¡Ay!, de los príncipes de la Iglesia, que entonces estarán ocupados únicamente en acumular riquezas, salvaguardar su autoridad y dominar con orgullo.

     "En los conventos, las flores de la Iglesia que en ellos viven, se pudrirán, y el demonio se convertirá en rey de los corazones. Usará toda su malicia para infiltrar en las órdenes religiosas personas entregadas al pecado, el amor a los placeres carnales estará esparcido en toda la Tierra".



Dimensión de la cólera divina

     Pero la Reina del Cielo no se quedó sólo en eso. Ella señaló en segundo lugar la infiltración de los enemigos de Cristo en la sociedad temporal y en la dirección de los gobiernos y organizaciones mundiales:

     "Dios va a golpear de un modo inaudito. ¡Ay!, de los habitantes de la Tierra. Dios va a agotar su cólera y nadie podrá huir a tantos males acumulados. 

     "En el año 1864, Lucifer y un gran número de demonios serán liberados del infierno; ellos abolirán la fe poco a poco, que incluso se apagará en las personas consagradas a Dios; los demonios las cegarán de tal modo que, salvo una gracia particular, adquirirán el espíritu de esos malos ángeles; muchas casas religiosas perderán completamente la fe y se perderán muchas almas.

     "Los jefes, los conductores del pueblo de Dios negligenciaron la oración y la penitencia, y el demonio obscureció sus inteligencias; se transformaron en estrellas errantes, que el viejo diablo arrastrará con su cola para hacerlas perecer. 

La abominación en los lugares santos

     "Los gobernantes civiles tendrán todos un mismo objetivo, que consistirá en abolir y hacer desaparecer todo principio religioso y así dar lugar al materialismo, al ateísmo, al espiritismo y a toda especie de vicios.

     "Dios permitirá a la vieja serpiente introducir divisiones entre los que reinan, en todas las sociedades y en todas las familias. 

     "Se sufrirán tormentos físicos y morales; Dios abandonará a los hombres a sí mismos y enviará castigos que se sucederán durante más de treinta y cinco años. 

     "La sociedad está en la inminencia de los flagelos más terribles y de los mayores acontecimientos; se debe esperar ser gobernado por un látigo de hierro y beber el cáliz de la cólera de Dios. 

     "Si los hombres no se enmiendan, la descomposición del orden en las naciones producirá efectos nefastos: 

     "Todo orden y toda justicia serán pisoteados. No se verá otra cosa sino homicidios, odio, envidia, mentira y discordia, nada de amor por la patria ni por la familia.

     "Los malos extenderán toda su malicia. Hasta en las casas las personas se matarán y se masacrarán mutuamente en las casas.

     "Los libros malos abundarán sobre la Tierra y los espíritus de las tinieblas difundirán por todas partes un relajamiento universal en todo lo que se refiere al servicio de Dios; ellos tendrán un enorme poder sobre la naturaleza; habrá iglesias para rendir culto a esos espíritus.

     "Habrá personas que serán transportadas de un lugar a otro por esos malos espíritus, inclusive sacerdotes, porque no se habrán conducido por el buen espíritu del Evangelio, que es un espíritu de humildad, caridad y celo por la gloria de Dios.

     "Resucitarán muertos, que tomarán la figura de almas justas que vivieron en la tierra, e incluso almas de condenados
para seducir más a los hombres; esos supuestos muertos resucitados, que no serán sino el demonio encarnado en esas figuras, predicarán otro evangelio contrario al del verdadero Jesucristo, negando la existencia del Cielo; esas almas aparecerán como que unidas a sus cuerpos.

     "En todos los lugares habrá fenómenos asombrosos, porque la verdadera fe se apagará y una falsa luz iluminará al mundo.

     "Las iglesias serán cerradas o profanadas. Los sacerdotes y los religiosos serán expulsados. Serán entregados a la muerte, y muerte cruel. Varios abandonarán la Fe, y el número de los sacerdotes y religiosos que se alejarán de la verdadera Religión será grande. Entre esas personas habrá inclusive obispos.

     "Olvidada la santa fe en Dios, cada individuo querrá guiarse por sí mismo y ser superior a sus semejantes.



Intervención divina cuando todo parezca perdido

     "Al primer golpe de la espada fulgurante de Dios, las montañas y toda la naturaleza temblarán de espanto, porque los desórdenes y los crímenes de los hombres traspasarán la bóveda celestial.

     "... Italia será castigada por la ambición de querer sacudirse el yugo del Señor de los Señores.

     "... París será quemada y Marsella tragada [por las aguas]; varias grandes ciudades serán sacudidas y tragadas por temblores de tierra; se creerá que todo está perdido; solo se verán homicidios, se oirán únicamente ruidos de armas y blasfemias.

     "Los justos sufrirán mucho; sus oraciones, su penitencia y sus lágrimas subirán hasta el Cielo y todo el pueblo de Dios pedirá perdón y misericordia, pedirá mucha ayuda e intercesión.

     "Entonces Jesucristo, por un acto de su justicia y de su gran misericordia con relación a los justos, ordenará a sus Ángeles que provoquen la muerte de todos sus enemigos.

     "De repente, los perseguidores de la Iglesia de Jesucristo y todos los hombres entregados al pecado perecerán y la Tierra se transformará por así decir en un desierto.


Manuscrito de Máximin Giraud. Una de las primeras redacciones del Secreto, hechas por los videntes

Triunfo de la Iglesia en las almas, dominio del Evangelio en la sociedad

     "Entonces se establecerá la paz, la reconciliación de Dios con los hombres; Jesucristo será servido, adorado y glorificado; la caridad florecerá por todas partes.

     "Los nuevos reyes serán el brazo derecho de la Santa Iglesia, la cual será fuerte, humilde, piadosa, pobre, celosa e imitadora de las virtudes de Jesucristo.

     "El Evangelio será predicado por todas partes y los hombres harán grandes progresos en la fe, porque habrá unidad entre los operarios de Jesucristo y los hombres vivirán en el temor de Dios.

Nuestra Señora sube al Cielo

     Después de esas y otras palabras, Nuestra Señora finalmente dijo: "Hijos míos, comunicarán esto a todo mi pueblo".

     Y caminó hasta una colina próxima. Sus pies apenas tocaban el pasto, sin doblarlo. Al alcanzar la cima, se detuvo mirando con tierna bondad a los videntes, Comenzó entonces a elevarse insensiblemente hasta la altura de un metro. Se quedó tan sólo un instante, el tiempo suficiente para mirar al cielo, a la tierra, a su derecha y a su izquierda.

     Después posó sus ojos "tan dulces, tan amables y tan buenos que juzgué que me atraería hasta su interior, y parecía que mi corazón se abría al de Ella", narró después Mélanie.

     La luz que rodeaba a la Santísima Virgen se volvió más intensa, como envolviéndola y poco a poco, Ella desapareció.

     Dicha luz ascendió suavemente rumbo a la derecha, hasta desaparecer de la vista de los niños amados de la Virgen.

El secreto y los días actuales 


La casa en donde los videntes hicieron el primer relato del Secreto de la Salette, el 20 de septiembre de 1846

     Pasaron, como dijimos, 177 años desde el 19 de septiembre de 1846, de la Aparición de La Salette y 106 años de las apariciones de Fátima. Al igual que en la Cova de Iría, la Virgen apeló a los hombres para que se conviertan, pero Ella no fue escuchada y su mensaje fue diluido o deturpado.

     Pese al apoyo del bienaventurado Papa Pio IX y de tantos otros santos como San Juan Bosco, San Juan María Vianney, San Aníbal María Di Francia, y de otras almas fieles, a la revelación de La Salette, el infierno y sus agentes desencadenaron una feroz persecución contra dicho Secreto y contra sus difusores.

     Los videntes de La Salette fueron perseguidos de modo dramático y el texto del Secreto fue incluido en el Index – la lista de libros prohibidos para los católicos – a la espera de una confirmación que parecía ser imposible.

     La vidente Mélanie, falleció en la noche del 14 al 15 de diciembre de 1904, en Altamura, Italia, no lejos de San Giovanni Rotondo, a donde la protección del obispo impedía que lleguen las persecuciones contra ella, de quien el Papa San Pio X se refirió como "nuestra santa".

     Desde la aparición en La Salette en 1846 hasta su muerte, transcurrieron 58 años, más de medio siglo, y ella no pudo ver la realización de los anuncios que comunicó al mundo. Por lo contrario, asistió al apagamiento sistemático e implacable del mensaje de la Madre de Dios. En su abundante correspondencia, comentó con dolor ese silencio ordenado por altas esferas eclesiásticas.

     Entretanto, previó inspiradamente que los esfuerzos de Satanás y sus secuaces serían infructíferos y que un día la voluntad expresada por Nuestra Señora en La Salette resurgiría esplendorosamente.

     A propósito del futuro del mensaje, Mélanie le confidenció a la Madre Saint-Jean, el 22 de enero de 1885, lo siguiente:

     "La Salette será, por así decir, muerta, sepultada... Uds., podrán verlo. Pero, cuando se crea que fue extinguida, desarmada, ella reaparecerá y revivirá, porque las palabras de la Santísima Virgen no son vanas, y porque Ella es suficientemente poderosa para resucitarlas. Cuando vean todo eso, no duden. Conserven la confianza. De mi parte, aunque la vea muerta y enterrada, yo no dudaré. MARÍA ES PODEROSA. Los hombres y los demonios nada pueden contra Ella. Ella triunfará.

     "Se podrá resistir al apelo de la gracia, al apelo de Ella, pero Ella puede transportar su gran luz y mostrarla a otros. Aguardemos su ayuda y su hora. Así sea". ("Pour servir à l’histoire réelle de La Salette – Documents II", Nouvelles Éditions Latines, Paris, 1964, página 15).

Mélanie, a los 70 años de edad 
Máximin, retrato de 1861


     El 2 de octubre de 1999, por un acaso que no podemos sino calificar de providencial, los documentos originales de las apariciones de la Salette fueron redescubiertos en el Vaticano.

     Así, las dificultades que se oponían a la divulgación del Secreto quedaban removidas, y el mensaje volvió a circular libremente en los ambientes católicos, no sin antes suscitar oposiciones como otrora.


     ¿Estamos asistiendo ahora a la "resurrección" de La Salette en función de la próxima realización de su contenido?

     Es el deseo de innumerables almas piadosas que se encomiendan a la Santísima Virgen, especialmente con la Verdadera Devoción a Ella practicando la consagración como esclavos de amor, enseñada por el gran doctor mariano San Luis María Grignion de Montfort.


Fuente:
El material para este artículo fue tomado de aparicaodelasalette.blogspot.com y traducido por nuestro blog


domingo, 17 de septiembre de 2023

Una visita a la Salette. 177 años del trascendental mensaje — VIDEOS

 





     La Santísima Virgen se apareció muchas veces en lugares y épocas diferentes. Obró milagros, instó a la reforma de las costumbres, advirtió contra peligros diversos, sembrando siempre su amor maternal hasta en la hora de los más graves avisos.


VIDEO:

UNA VISITA A LA SALETTE


     María Santísima actúa como una madre que, cuando sus hijos no andan más por el camino del bien, multiplica avisos y señales de amor con una insistencia conmovedora. Y un hijo que escucha a su madre comprende que lo que Ella le dice hoy se suma a lo que le dijo ayer y antes de ayer.

     En 1846, la Santísima Virgen apareció en La Salette, Francia. Allí habló más minuciosamente, como una madre que ve al hijo prestando poca atención al mal que se abate sobre él y quiere hacerle recuperar el juicio. Son palabras de una madre cariñosa, pero tan impresionantes que Ella misma pidió que sólo fueran reveladas doce años después. Exactamente en 1858. ¿Por qué en 1858? En ese momento nadie lo sabía. Ella lo sabía.


En el santuario de La Salette, un monumento refleja el momento en el que
la Bella Señora habla a Mélanie y Maximin

    No obstante, la humanidad siguió por el camino que siguió. No hizo penitencia.

     La Madre de Dios y nuestra habló habló ampliamente, comunicando fuerzas e instrumentos sobrenaturales para que el hijo descarriado se corrija, haga penitencia y aparte la justa punición de Dios, repitiendo la misma verdad: Dios está airado con los pecados del mundo. Si la humanidad no se corrige, vendrán grandes castigos.

Los dos pastorcitos de La Salette


Mélanie (Melania) y Maximin (Maximino), los videntes de La Salette



     En la mañana del 19 de setiembre de 1846, la pastorcita Melania Calvat, de 14 años de edad, conducía las vacas de su patrón a pastar en las colinas de La Salette, en la región de Grenoble, en los contrafuertes de los Alpes franceses. Un niño de 11 años, a quien no conocía, insistió en acompañarla.

     Era Maximino Giraud, así como ella, pastorcito al servicio de un vecino. Melania aceptó. Ninguno de los dos podía imaginar el evento sobrenatural del que serían testigos en aquel día providencial. Melania gustaba de la soledad, del silencio y de la oración.

     Maximino era ingenuo y locuaz. Pronto comenzó a pedir a Melania que le enseñara un juego. Ella le propuso su entretenimiento preferido: hacer un “paraíso”, es decir, una casita de piedras cubierta con manojos de flores silvestres.

     Después de mucho esfuerzo en aquella construcción, ambos tuvieron hambre y sueño. Comieron un refrigerio frugal, se recostaron sobre el pasto y durmieron.

Aparición de la Virgen llorando



    Cuando despertaron, tuvieron una sorpresa: una luz más brillante que el sol posaba sobre el paraíso que habían construido. Maximino empuñó su cayado y le garantizó a Melania que, si la luz fuese mala, él la defendería.

     Se aproximaron del foco luminoso. En el centro de éste había otra luz aún más brillante, que se movía. Era una Señora coronada de flores, cuya celestial expresión Melania describió con palabras inspiradas. Sentada sobre el paraíso, la Señora lloraba con el rostro entre las manos. Era la Santísima Virgen, hoy conocida bajo la advocación de Nuestra Señora de La Salette. Mirando hacia los niños, se levantó y dijo: “Vengan, hijos míos, no tengan miedo, estoy aquí para entregarles una gran comunicación”.

Vinculación profunda entre La Salette, Lourdes y Fátima

     Les comunicó entonces un mensaje para ser divulgado y un secreto para ser revelado en 1858, año en que Nuestra Señora aparecería en Lourdes, inaugurando una era de gracias que dura hasta la actualidad.

     De hecho, estas dos manifestaciones de la Madre de Dios constituyen una sola. En La Salette, la Virgen anunció el futuro del mundo hasta el fin de los tiempos y los castigos universales que penden sobre la humanidad impenitente.

     En Lourdes, dio inicio a un diluvio de gracias para erguir a esa misma humanidad y darle fuerzas y estímulos para apartarse del mal y de la Revolución. El nexo profundo entre Lourdes y La Salette incluye a Fátima que, absolutamente hablando, es la coronación de estas irrupciones extraordinarias de la Reina del Cielo en la historia humana. En ese sentido, el 13 de mayo último en Aparecida, el Papa Benedicto XVI afirmó que Fátima “es sin duda, la más profética de las apariciones modernas”.

Gran interés y conmoción en el clero y en el pueblo

Miles de peregrinos visitan cada año el Santuario de La Salette

     Melania y Maximino corrieron de vuelta a las casas de sus patrones y contaron después todo lo sucedido al párroco. Éste, oyéndolos, se conmovió hasta las lágrimas e hizo un sermón durante la Misa, que impresionó vivamente a la feligresía. El obispo local, Mons. Philibert de Bruillard, de Grenoble, leyendo un sencillo relato de los hechos, cayó en lágrimas.

     La noticia se esparció como reguero de pólvora. Y no debe sorprendernos, pues Francia estaba entonces dividida religiosa y políticamente. De un lado estaban los católicos llamados liberales y “sociales”, precursores del progresismo que hoy devasta la Iglesia, conjurados con los continuadores del igualitarismo libertino y anticatólico de la Revolución Francesa; esos católicos liberales se sintieron alcanzados y denunciados por el mensaje en lo que tenían de más interno. De otro lado, los católicos auténticos, defensores de todas las formas de legitimidad, al leer el mensaje de La Salette, tuvieron una confirmación de todo lo que la fe y la fidelidad a la Iglesia les inspiraba. Los sucesivos gobiernos de la época —monarquía ilegítima de Luis Felipe, segunda y tercera Repúblicas, así como el imperio de Napoleón III— eran considerados con horror por los mejores representantes del catolicismo francés. Tales gobiernos no ocultaron su odio contra La Salette. Sobre todo, Napoleón III, cuyo falso juego quedaba desvendado en La Salette.
     Así, el mensaje de la Santísima Virgen incidió en la carne viva de los problemas religiosos, políticos y ideológicos de Francia. Con pequeñas variaciones, esos problemas eran los mismos en todo el mundo católico occidental de aquella época. Enemigos velados de La Salette, aventureros, falsos místicos, políticos interesados pusieron en circulación versiones distorsionadas del mensaje y hasta adulteradas, para justificar posiciones políticas previamente adoptadas o simplemente para desmoralizar las palabras de Nuestra Señora.

     Independiente de aquella polémica, las peregrinaciones no dejaron de crecer y se constataron los primeros milagros en el lugar.

Luz sobre el misterio de La Salette: descubren en un archivo del Vaticano el texto original de los secretos 


El Santuario de Nuestra Señora de La Salette se encuentra en los Alpes franceses,
al sur de Grenoble, en el departamento de Isère

      
Han transcurrido muchos años desde ese famoso 19 de septiembre de 1846, en el que la Bella Señora se apareció a los dos videntes. Y aún hoy La Salette -con sus procesiones, sus funciones religiosas- es meta de peregrinos que llegan a ese lugar procedentes de todo el mundo. No solo. En Italia y en otros países el eco de esos hechos extraordinarios fue acogido y transformado por la devoción popular en lugares de culto, estatuas e iglesias dedicadas a la Virgen de La Salette.

     En una “operación verdad” llevada a cabo de manera concreta la que nos ha permitido encontrar (gracias a la ayuda del padre Gian Matteo Roggio, mariólogo y provincial de los Misioneros de La Salette), en el archivo de la Congregación para la Propagación de la Fe, los dos textos originales (que debían permanecer secretos), conservados en el Vaticano y escritos de puño y letra por los dos videntes, y enviados a Pío IX. Hablamos, por tanto, del primer (y, por consiguiente, si queremos, del más genuino) texto en absoluto, en el que Mélanie y Maximin escriben lo que la Bella Señora les ha dicho.

El texto de los secretos

     El secreto de Maximin: “El Papa será perseguido. Y su sucesor será un pontífice que nadie se espera. Lo que te digo sucederá en el próximo siglo, lo más tarde en los años dos mil. Un gran país del norte de Europa, hoy protestante, se convertirá. Antes de que todo esto suceda, habrá grandes desórdenes en la Iglesia y por doquier”.

     El secreto de Mélanie: “Esto será terrible, que algunos ministros de Dios y esposas de Jesucristo se consagrarán al mal, y al final en la tierra reinará el infierno. En ese momento el anticristo nacerá de una religiosa, pero ¡ay de ella! Varias personas le creerán porque les dirá que es aquel que ha venido del Cielo, pero ¡ay de aquellos que le creerán! No está lejos el tiempo, no pasarán dos veces cincuenta años”.

La opinión de la grafóloga (Sara Cordella)



     Ambos tienen un planteamiento firmemente caligráfico y ambas son grafías muy controladas, de adultos plenamente maduros, a pesar de su joven edad.

     Maximin: el lenguaje es esencial, sin percepción personal, salvo en la primera parte. Se limita a un relato cronológico en sucesión. La no utilización de palabras que lleven a emociones personales, en lingüística forense, es indicio de verdad.

     Mélanie: La grafía está caracterizada por una escasa presión sobre la hoja. Esto indica una delicadeza no sólo física, sino también en la percepción de los estímulos externos. También en este caso se puede decir que es un producto genuino de la voluntad de quien lo escribe, ya que faltan indicios de forzamiento. El control del trazo es mucho más contenido, lúcido, claro y extremadamente frenado.


VIDEO:
EL SECRETO DE LA SALETTE EN NUESTROS DÍAS



Fuentes:
—Glória da Idade Média 
Revista Tesoros de la Fe
Carifilii.es

Cardenal Burke: "Detrás del Sínodo se esconde una Revolución al interior de la Iglesia"

 




El destacado Cardenal Raymond Burke advierte que el próximo Sínodo sobre la Sinodalidad es una «una Revolución» que está trabajando «para cambiar radicalmente la autocomprensión de la Iglesia de acuerdo con una ideología contemporánea que niega mucho de lo que la Iglesia siempre ha enseñado y practicado»

El cardenal Gerhard Müller denunció que con el Sínodo, «la Iglesia se enfrenta a una toma hostil». El difunto cardenal George Pell calificó al documento sinodal de «pesadilla tóxica». Ahora, el cardenal Raymond Burke ha escrito el prólogo de un nuevo libro que denuncia que el Sínodo de la Sinodalidad es una «caja de Pandora» que amenaza con desatar graves daños en el Cuerpo Místico de Cristo.

En el libro titulado El Proceso Sinodal, una caja de pandora. 100 preguntas y 100 respuestas, el Cardenal Burke señala que la «sinodalidad», que está destinada a redefinir el catolicismo, «no tiene historia en la doctrina de la Iglesia» y «no tiene una definición razonable».

Lamentando «el daño evidente y grave» que el proceso sinodal «está infligiendo al Cuerpo Místico de Cristo«, Burke advierte a los católicos que el modelo sinodal, que ya está sembrando confusión, error y cisma en Alemania, se replicará en la Iglesia universal.

En su prólogo, el ex prefecto de la Signatura Apostólica, escribe:

«Se nos dice que la Iglesia que profesamos, en comunión con nuestros antepasados en la fe desde el tiempo de los Apóstoles, ser Una, Santa, Católica y Apostólica, ahora debe ser definida por la sinodalidad, un término que no tiene historia en la doctrina de la Iglesia y para el que no existe una definición razonable.

«La sinodalidad y su adjetivo, sinodal, se han convertido en eslóganes tras los que se esconde una revolución para cambiar radicalmente la autocomprensión de la Iglesia, de acuerdo con una ideología contemporánea que niega mucho de lo que la Iglesia siempre ha enseñado y practicado. No se trata de una cuestión puramente teórica, pues la ideología ya se ha puesto en práctica, desde hace algunos años, en la Iglesia en Alemania, difundiendo ampliamente la confusión y el error y su fruto, la división -incluso el cisma-, con grave perjuicio para muchas almas. Con el inminente Sínodo sobre la sinodalidad, es de temer, con razón, que la misma confusión, el mismo error y la misma división lleguen a la Iglesia universal. De hecho, ya ha comenzado a suceder a través de la preparación del Sínodo a nivel local».


El Papa Francisco y el Cardenal Burke en el Vaticano 

Anunciado por el Papa Francisco en 2021, el Sínodo sobre la Sinodalidad se está celebrando en tres fases: local, continental y universal. En octubre comenzará la etapa universal con la decimosexta Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que reunirá a 300 obispos y laicos en el Vaticano. En 2024 se celebrará una segunda asamblea. A principios de este año, el papa Francisco dio un paso sin precedentes al conceder el mismo derecho de voto a los miembros episcopales y no episcopales.

Citando al pensador católico Plinio Corrêa de Oliveira, los autores del libro, José Antonio Ureta y Julio Loredo de Izcue, explican cómo la sinodalidad se está utilizando como una palabra «talismánica» que «es susceptible de ser radicalizada y abusada con fines propagandísticos» dado su significado «elástico».

Ureta y Loredo advierten que el proyecto sinodal es un proceso «revolucionario» que «retoma viejas herejías condenadas repetidamente por el Magisterio» y está en «peligro inminente de construir una Iglesia nueva, diferente a la Iglesia católica tal como ha existido siempre».

"Para un observador diligente, este panorama adquiere tonos apocalípticos. Se está gestando una maniobra para demoler a la Santa Madre Iglesia borrando los elementos básicos de su constitución orgánica y doctrinal, volviéndola irreconocible", enfatizan los autores.

Escrito en forma de un catecismo de 100 preguntas y respuestas, los autores explican cómo los cambios propuestos son «tan radicales que los documentos sinodales hablan de ‘conversión’, como si la Iglesia hubiera estado en el camino equivocado y necesita un doblar en "U"»

Sobre el pecado mortal de la sodomía, Ureta y Loredo señalan que algunos padres sinodales están «buscando escapatorias para legitimar canónicamente las uniones entre personas del mismo sexo» y «les abren todos los sacramentos, incluso el matrimonio».

«Casi todos los documentos finales de las etapas continentales del camino sinodal (Continental Syntheses) mencionan explícitamente la necesidad de incluir a las personas LGBT» y «mencionan explícitamente que se tuvo especial cuidado en consultar a las ‘minorías marginadas'», observan los autores.

El cardenal Jean-Claude Hollerich, relator general del sínodo «ha declarado que la doctrina de la Iglesia sobre las relaciones homosexuales es ‘falsa’ y, por lo tanto, debe cambiarse porque ‘el fundamento sociológico-científico de tal enseñanza ya no es correcto'».

Además, algunos obispos franceses han pedido al Papa Francisco que elimine la descripción de los actos homosexuales como «intrínsecamente desordenados» y «contrarios a la ley natural» del Catecismo de la Iglesia Católica y han creado una comisión para estudiar la reformulación de la doctrina sobre este tema.

El libro plantea el espectro del sínodo aprobando diaconisas e incluso sacerdotisas, observando cómo el mismo Papa Francisco «determinó que hasta el 25% de los participantes del sínodo serían laicos, hombres y mujeres, todos con los mismos derechos de voto que los obispos».

Incluso si el proceso sinodal aprueba solo algunas propuestas, «los cambios en la Iglesia Católica serían tales que uno podría preguntarse legítimamente si todavía se parecería a la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana fundada por Nuestro Señor Jesucristo», advierte el libro.

Entre otros cambios, el sínodo también busca terminar con el celibato obligatorio para los sacerdotes e incluir «minorías marginadas» como «divorciados vueltos a casar, padres solteros, personas que viven en un matrimonio polígamo, personas LGBTQ, etc».

Al explicar la metodología sinodal, el libro explica cómo la jerarquía «permite que crezca la tensión entre tesis y antítesis hasta que se alcanza una síntesis consensuada».

El libro demuestra el fracaso del modelo sinodal en la Iglesia de Inglaterra, citando los testimonios de dos ex obispos anglicanos, el Dr. Gavin Ashenden y el Dr. Michael Nazir-Ali, ambos conversos recientes al catolicismo.

El espíritu sinodal «se basa en antiguos errores y herejías» como la «corriente conciliarista» humanista que surgió ya en el siglo XV y que «buscó reducir el poder jerárquico del Papa en favor de una asamblea conciliar», explica el libro.

En tal escenario, el Papa, reducido a un primus inter pares (primero entre iguales), estaría obligado a someterse a las decisiones del sínodo alcanzadas a través de un voto democrático y mayoritario de sus participantes.

El libro ha sido publicado en ocho idiomas, entre ellos el español

La publicación del libro se produce en medio de un creciente rechazo hacia el Sínodo en los medios de comunicación. El 14 de agosto, el diario francés Le Figaro publicó en portada un largo y mordaz artículo del respetado periodista Jean-Marie Guénois, en el que acusaba al Vaticano de avanzar sin tener verdaderamente en cuenta la espiritualidad de los católicos franceses.

«La gente piensa que la consulta que condujo al documento preparatorio fue tendenciosa, como una maniobra para llegar a conclusiones escritas de antemano», dijo una fuente a Guénois. Según el vaticanista francés, el nuevo documento de trabajo del Sínodo, Instrumentum laboris, «ha provocado una agitación sin precedentes entre los sacerdotes moderados y un buen número de obispos. Hasta ahora acríticos, muchos están preocupados por el asalto autoritario y voluntarista de Francisco a una reforma que consideran arriesgada y confusa. Esta nueva desconfianza entre los moderados es global».

Tal agitación y desconfianza no se verán apaciguadas por una reveladora entrevista reciente concedida por uno de los nuevos miembros laicos con derecho a voto elegidos por el Papa Francisco para el Sínodo de octubre: La laica suiza Helena Jeppesen-Spuhler, que en junio presentó el documento de trabajo en el Vaticano. Ella admitió abiertamente que está «a favor de la ordenación de mujeres», que cree que «la cuestión LGBTQIA+ debe tomarse muy en serio» y que «¡es nuestra última oportunidad!».

Según relata Diane Montagna para el Catholic Herald, los organizadores del sínodo han insistido en que no existe una agenda oculta, pero la realidad de esa agenda está empezando a salir de esta Caja de Pandora, junto con tantas otras cosas que el Cardenal Burke y muchos otros temen que causarán un gran daño a la Iglesia y a las almas que está encargada de salvar.


El mito de Pandora tiene su origen en los escritos del poeta griego Hesíodo. Antes de dejar a Pandora en la tierra, el dios griego Zeus le entregó una hermosa caja y le dijo:

«Este es mi regalo especial para ti. Nunca lo abras».

Sin embargo, la curiosidad de Pandora se apoderó de ella, y abrió el cofre, del cual volaron problemas y aflicciones (tristeza, enfermedad, vicio, violencia, codicia, locura, vejez, muerte) para plagar a la humanidad para siempre.


Para descargar el libro El Proceso Sinodal, una caja de pandora. 100 preguntas y 100 respuestas ponemos a su disposición los links en español e inglés:

https://tradicionyaccion.net/pandora.pdf https://www.tfp.org/the-synodal-process-is-a-pandoras-box/



Fuente:
El presente artículo fue elaborado en base a otros dos extraídos de Infocatolica y de Agencia Católica de Noticias

sábado, 9 de septiembre de 2023

Sínodo de la Sinodalidad. Obispo advierte: verdaderos cismáticos buscan apoderarse de la Iglesia






     Monseñor Joseph Edward Strickland, obispo de Tyler en Texas, EU., advierte que auténticos cismáticos están tratando de apoderarse de la Iglesia, sobre todo a partir del proceso de sinodalidad que está en marcha.

     Refiriéndose al sínodo sobre la sinodalidad, el obispo de Tyler escribe en su carta pastoral que debemos «tener cuidado con cualquier intento de presentar una alternativa al Evangelio de Jesucristo, o de presionar por una fe que hable de diálogo y fraternidad, en el intento de quitar la paternidad de Dios. Cuando intentamos innovar lo que Dios, en su gran misericordia, nos ha dado, nos encontramos en terreno inestable. El terreno más seguro que podemos encontrar es permanecer firmemente anclados en las enseñanzas perennes de la fe.

     Desafortunadamente, es posible que algunos otorguen el estigma de cismáticos a quienes no están de acuerdo con los cambios propuestos. Tengan la seguridad, sin embargo, de que nadie que se mantenga firme en el leitmotiv de nuestra fe católica es un cismático. Debemos permanecer firme y verdaderamente católicos, independientemente de lo que se proponga».

Carta Pastoral del Obispo Strickland

     Queridos hijos e hijas en Cristo: ¡El amor y la gracia de Nuestro Señor Jesucristo sean con vosotros siempre!

     En este tiempo de gran confusión en la Iglesia y en el mundo, debo hablaros con corazón paternal para advertiros de los males que nos amenazan y para aseguraros el gozo y la esperanza que siempre tenemos en nuestro Señor Jesucristo. . El mensaje malvado y falso que ha invadido a la Iglesia, la Esposa de Cristo, es que Jesús es sólo uno entre muchos y que su mensaje no necesita ser compartido con toda la humanidad. Esta concepción debe ser evitada y refutada en cada oportunidad. Debemos compartir la gozosa buena noticia de que Jesús es nuestro único Señor y que Él desea que toda la humanidad de todos los tiempos pueda acoger la vida eterna en Él.

     Una vez que comprendamos que Jesucristo, el divino Hijo de Dios, es la plenitud de la revelación y el cumplimiento del plan de salvación del Padre para toda la humanidad y para todos los tiempos, y que lo abracemos de todo corazón, entonces podremos enfrentar los demás errores que aquejan a nuestra Iglesia y nuestro mundo, causado por una desviación de la Verdad.

     San Pablo, en su Carta a los Gálatas, escribe: “Estoy asombrado de que tan pronto os estéis alejando del que os llamó por la gracia {de Cristo} a otro evangelio; porque entonces no hay otro evangelio, sino que hay algunos que os perturban y quieren trastocar el evangelio de Cristo. Pero incluso si nosotros o un ángel del cielo os anunciamos un evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como ya hemos dicho, lo repito ahora también: si alguno os anuncia un evangelio diferente del que habéis recibido, sea anatema». (Gálatas 1,6-9)

     Como su padre espiritual, creo que es importante reiterar las siguientes verdades fundamentales que la Iglesia siempre ha entendido y enfatizar que la Iglesia no existe para redefinir las cuestiones de fe, sino para salvaguardar el Depósito de la Fe como nos ha sido transmitida por Nuestro Señor mismo a través de los apóstoles, santos y mártires. Nuevamente, refiriéndose a la advertencia de San Pablo a los Gálatas, cualquier intento de pervertir el verdadero mensaje del evangelio debe ser rechazado explícitamente como perjudicial para la Esposa de Cristo y sus miembros individuales.

     1. Cristo instituyó una sola Iglesia – la Iglesia Católica – y, por tanto, sólo la Iglesia Católica proporciona la plenitud de la Verdad de Cristo y el camino auténtico hacia su salvación para todos nosotros.

     2. La Eucaristía y todos los sacramentos son de institución divina, no elaborados por el hombre. La Eucaristía es verdaderamente Cuerpo y Sangre, Alma y Divinidad de Cristo, y recibirla en la Comunión indignamente (es decir, en estado de pecado grave e impenitente) es un sacrilegio devastador para la persona individual y para la Iglesia. (1 Cor 11, 27-29)

     3. El sacramento del matrimonio es instituido por Dios: mediante la ley natural, Dios ha establecido que el matrimonio sea entre un hombre y una mujer fieles entre sí de por vida y abiertos a los hijos. La humanidad no tiene derecho ni capacidad real para redefinir el matrimonio.

     4. Toda persona humana es creada a imagen y semejanza de Dios, hombre o mujer, y cada persona debe ser ayudada a descubrir su verdadera identidad como hija de Dios, y no apoyada en un intento azaroso de rechazar sus indiscutibles cualidades biológicas–

     5. La actividad sexual fuera del matrimonio es siempre un pecado grave y no puede ser tolerada, bendecida o considerada permisible por ninguna autoridad dentro de la Iglesia.

     6. La creencia de que todos los hombres y mujeres serán salvos sin importar cómo vivan sus vidas (un concepto comúnmente llamado universalismo) es falsa y peligrosa, ya que contradice lo que Jesús nos dice repetidamente en el Evangelio. Jesús dice que debemos «negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz y seguirlo». (Mt 16,24) Él nos ha dado el camino, por su gracia, a la victoria sobre el pecado y la muerte mediante el arrepentimiento y la confesión sacramental. Es esencial que abracemos el gozo, la esperanza y la libertad que provienen del arrepentimiento y la humilde confesión de nuestros pecados. A través del arrepentimiento y la confesión sacramental, cada batalla contra la tentación y el pecado puede ser una pequeña victoria que nos lleve a acoger la gran victoria que Cristo ha ganado para nosotros.

     7. Para seguir a Jesucristo, debemos elegir voluntariamente tomar nuestra cruz en lugar de tratar de evitar la cruz y el sufrimiento que Nuestro Señor nos ofrece a cada uno de nosotros individualmente en nuestra vida diaria. El misterio del sufrimiento redentor – es decir, el sufrimiento que Nuestro Señor nos permite experimentar y aceptar en este mundo y luego ofrecer en unión con Él con Su sufrimiento – nos humilla, nos purifica y nos lleva más profundamente a la alegría de una vida vivida. en Cristo. Esto no significa que debamos disfrutar o buscar el sufrimiento, pero si estamos unidos a Cristo, al experimentar nuestros sufrimientos diarios podemos encontrar la esperanza y el gozo que existen incluso en el sufrimiento y perseverar hasta el fin en todos nuestros sufrimientos. (ver 2 Tim 4,6-8)

     En las próximas semanas y meses, muchas de estas verdades serán examinadas en el contexto del Sínodo sobre la Sinodalidad. Debemos aferrarnos firmemente a estas verdades y ser cautelosos ante cualquier intento de presentar una alternativa al Evangelio de Jesucristo, o de presionar por una fe que hable de diálogo y hermandad, en un intento de eliminar la paternidad de Dios. para innovar esto que Dios, en su gran misericordia, nos ha dado, estamos en terreno inestable. El terreno más seguro que podemos encontrar es permanecer firmemente anclados en las enseñanzas perennes de la fe.

     Desafortunadamente, es posible que algunos otorguen el estigma de cismáticos a quienes no están de acuerdo con los cambios propuestos. 

     Tengan la seguridad, sin embargo, de que nadie que se mantenga firme en el leitmotiv de nuestra fe católica, es un cismático. 

     Debemos permanecer firme y verdaderamente católicos, independientemente de lo que se pueda proponer. 

     También debemos ser conscientes de que oponerse a estos cambios propuestos no significa abandonar a la Iglesia. Como dijo San Pedro: “Señor, ¿a quién iremos? Sólo tú tienes palabras de vida eterna». (Jn 6,68) Por tanto, mantenerse firme no significa intentar salir de la Iglesia. Por el contrario, quienes proponen cambios en lo que no se puede cambiar, buscan apoderarse de la Iglesia de Cristo, y ellos son los verdaderos cismáticos.

     Os insto, hijos e hijas en Cristo, a que os mantengáis firmes en la fe católica para siempre. 

     Todos fuimos creados para buscar el Camino, la Verdad y la Vida y, en esta era moderna de confusión, el verdadero camino es el iluminado por la luz de Jesucristo, porque la Verdad tiene un rostro y es Su rostro. Tengan la seguridad de que Él no abandonará a Su Novia.

Sigo siendo su humilde padre y servidor,

+ Joseph E. Strickland

Obispo de Tyler

Texas, EEUU.


Artículo extraído de acnmex.com


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