viernes, 12 de junio de 2020

La Hermana Lucía predijo que sin la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María, Estados Unidos caería de algún u otro modo, bajo las garras del comunismo



IHS
In memoriam del Señor Gonzalo Larraín Campbell

     Tenemos el penoso deber de comunicar el fallecimiento del sr. Gonzalo Larrain Campbell, dedicado miembro de la TFP (Tradición Familia Propiedad) y discípulo del Profesor Plinio Correa de Oliveira desde la década del 60.

     Falleció el 10 de junio a las 3 AM, en la ciudad de Sao Paulo, Brasil.

     Gran devoto de la Santísima Virgen, el Sr. Gonzalo escribió varios libros, destacando la obra providencial del profesor Plinio Correa de Oliveira en defensa de la Iglesia y la Civilizacion Cristiana.

     Por una gracia extraordinaria de la Santísima Virgen, pese a las prohibiciones en los hospitales, recibió la visita, pocas horas antes de su fallecimiento, de un sacerdote, quien le dio la extrema unción y le colocó el escapulario de Nuestra Señora del Carmen


     Pedimos oraciones por su alma

     Al final de este artículo compartimos un video sobre su último libro y fotos de su sepelio, llevado a cabo en el Cementerio Nuestra Señora de la Consolación, en la ciudad de S. Paulo.

V/. Requiem aeterna dona ei Domine, 
R/. Et lux perpétua luceat ei.



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¿Estados Unidos rumbo al comunismo?






     Para que los disturbios que la Revolución izquierdista impulsa en los Estados Unidos alcancen su radicalidad, ha sido necesario el descarado concurso de gobernadores de varios estados, quienes, fomentando el desorden y el caos, comprometieron gravemente el orden legitimamente constituido, poniendo en eminente peligro el estado de derecho.

     Contradictoriamente, hasta un poco antes de la muerte deplorable de un ciudadano afroamericano, como resultado del abuso de autoridad de un agente policial de la ciudad de Minneapolis, esos mismos gobernadores defendían férreamente el confinamiento de la población ante el avance de la pandemia del Coronavirus.

     Luego del insuceso, que la prensa no tardó en etiquetear como ataque racial, los jefes políticos "se olvidaron" olimpicamente del peligro de contagio del virus y llamaban a la población a no quedarse en casa, y a protestar en las calles contra lo que algunos de ellos tildaron de "cuatrocientos años de esclavitud negra".





     En una reciente carta a Donald Trump, el ex Nuncio Apostólico en los Estados Unidos, Mons. Carlo Maria Viganò levantó una interesante cuestión al respecto:

     "...Descubriremos que los disturbios en estos días fueron provocados por aquellos que, al ver que el virus se desvanece inevitablemente y que la alarma social de la pandemia está disminuyendo, necesariamente han tenido que provocar disturbios civiles...No sorprenderá si, en unos meses, aprendemos una vez más que, escondidos detrás de estos actos de vandalismo y violencia, hay quienes esperan beneficiarse de la disolución del orden social para construir un mundo sin libertad: Solve et Coagula, como enseña el adagio masónico".

     A medida que las protestas han disminuido su radicalidad, aumentando el desconcierto de sus instigadores, esos mismos gobernadores parecen ahora estar dispuestos a no dar tregua a un enemigo, quizás el más peligroso, al cual, desde el inicio del confinamiento han querido contener al estilo de los estados comunistas más opresores: el culto público a Dios.

     En las últimas semanas, esto ha sido muy notorio, y no sólo en Estados Unidos. La falta de uniformidad para aplicar políticas de permanencia en el hogar, dando un enorme margen de maniobra a los manifestantes, mientras siguen bloqueando o limitando indebidamente los servicios de culto, ha sido la constante, en muchos países en los últimos cuatro meses, ante la impasividad, sino la anuencia, y el concurso de las mismas autoridades religiosas.

     El caso de la alcaldesa de Wahsington D.C., Muriel Bowser, es verdaderamente escandoloso. A la vez que alentó e instigó activamente las protestas, no ha permitido hasta la fecha que se reanuden los servicios religiosos en la ciudad, por considerarlas ¡actividades no esenciales!





     Black Lives Matter y Antifa, parecen ser los movimientos que constituyen el centro de la revuelta contra las estructuras establecidas en los Estados Unidos. Los primeros, con una ideología marxista antifamilia, abortista, y LGBT, son financiados por personas ajenas a la comunidad negra, como el globalista George Soros.

     Los sucesores más recientes de Antifa fueron organizados en la década de 1970 por la Liga Comunista Maoísta Alemana (Kommunistischer Bund).

     Por lo tanto, queda claro que la  tensión de las recientes protestas, violentas y agresivas en los Estados Unidos, son de inspiración comunista, con una visión anarquista contra la autoridad estatal, mediante la creación del caos.



Mujeres del grupo terrorista Antifa


Predicción sobre el futuro (o el presente) de los Estados Unidos


     Con los recientes actos de saqueos y disturbios que han aterrorizado a millones de estadounidenses en el transcurso de las últimas semanas, por un lado, y por otro, con la prohibición cada vez más acentuada por los entes estatales, de que la Iglesia cumpla con su divina misión con entera libertad en la tierra, seguramente podemos decir que nos estamos acercando al menos, a una atmósfera comunista en los Estados Unidos.

     La Hermana Lucía dos Santos, fue uno de los tres niños que presenciaron las apariciones de la Santísima Virgen, en 1917 en Fátima, y que ​​continuó recibiendo mensajes del Cielo durante años después. Uno de esos mensajes,  se refiere a la entonces inminente revolución bolchevique en Rusia, y a la necesidad de consagrar esa nación al Inmaculado Corazón de María.

     En 1947, el respetado historiador y autor estadounidense, profesor William Thomas Walsh, escribió uno de los libros más leidos sobre las apariciones en la Cova de Iría, titulado "Nuestra Señora de Fátima", y al final del mismo, relata en el epílogo, una entrevista de tres horas que había realizado a la Hermana Lucía, el año anterior, cuando ella era aún la Hermana Maria das Dores, religiosa Dorotea en Vilar, cerca de Oporto, Portugal. 



Sor Lucía dos Santos

     En dicha entrevista del 15 de julio 1946, hablando la vidente sobre la solicitud anterior de la Santísima Virgen, de que Rusia fuera consagrada por el Papa, junto con los obispos del mundo a Su Inmaculado Corazón, la Hermana Lucía le dijo al Profesor Walsh:

     “Lo que Nuestra Señora quiere es que el Papa y todos los obispos del mundo consagren a Rusia a su Inmaculado Corazón en un día especial. Si esto se hace, ella convertirá a Rusia y habrá paz. Si no se hace, los errores de Rusia se extenderán por todos los países del mundo".



El comunismo, principal protagonista
en las recientes manifestaciones en Estados Unidos


     Estaba claro que la ya en ese entonces religiosa, sentía que los deseos de Nuestra Señora aún no se habían cumplido. La gente tendría que rezar el Rosario, hacer penitencia, cumplir con la práctica de los cinco Primeros Sábados (confesarse, comulgar, rezar el Rosario, y meditar durante quince minutos sobre cualquiera de los quince misterios del Rosario).

     Sor Lucía no comentó por supuesto, el hecho de que el Papa Pío XII había consagrado el mundo, y NO Rusia, al Inmaculado Corazón de María en 1942, pero dejó en claro, con énfasis deliberado, que fue la Consagración de Rusia lo que Nuestra Señora pidió, y no bastaba tan solo la consagración del mundo.

     Lo que la Reina del Cielo exigió específicamente fue la consagración de Rusia, y las condiciones para hacerla tenían que ser de acuerdo con sus deseos, esto es: que sea hecha por el Papa junto con todos los obispos del mundo. Mientras eso no se haga, con esos requisitos específicos, los errores de Rusia continuarán extendiéndose por todo el mundo, y el mundo será castigado.



Prof..William Thomas Walsh 

     Ante eso el historiador estadounidense le preguntó a la vidente: "¿Esto significa, en su opinión, que todos los países, sin excepción, serán conquistados por el comunismo?" La hermana Lucia, con pequeños  hoyuelos que se formaban en sus  mejillas, mientras miraba con sus ojos marrones fijamente al escritor, le respondió que "¡sí!".

     El Padre portugués Manuel Rocha, sirvió, a pedido de Walsh, de traductor en la entrevista. El sacerdote reveló más tarde que el profesor, queriendo estar más seguro de la respuesta que acababa de recibir, preguntó a renglón seguido, explícitamente por los Estados Unidos de América: "¿Y eso incluye también a los Estados Unidos?". A lo que la hermana Lucía respondió una vez más con un "¡sí!".


El capitalismo americano,
principal patrocinador
del comunismo en el mundo entrero
     Tomando estas declaraciones de la vidente de las apariciones de Nuestra Señora de Fátima, que han sido aprobadas por la Iglesia Católica, es muy fácil colegir que Estados Unidos, bajo ciertas condiciones, también se volvería comunista.

     El padre Rocha, así como el Sr. Walsh, sintieron que la consagración no se había hecho, porque los deseos de Nuestra Señora aún no se habían cumplido.


Fuente:
Lifesitenews.com

Notas:
1, 2. Plinio Corrêa de Oliveira, Revista Catolicismo, N° 475, Julio de 1990.



VIDEO
La lucha en contra 
del PROGRESISMO CATÓLICO +In memoriam del Señor Gonzalo Larrain Campbell





FOTOS
SEPELIO DEL SR. 
GONZALO LARRAIN
10 - 06 - 20




























lunes, 8 de junio de 2020

Revolución Comunista mundial, ¿camuflada como pandemia?








     Gobiernos e individuos de algunos países, incluidos Reino Unido, Estados Unidos, Australia entre otros, están tomando medidas para que se imparta justicia contra el partido comunista chino (PCCh), por su encubrimiento y desinformación que han permitido que el Covid 19 se riegue por todo el mundo.

     El primer ministro británico, Boris Johnson, y sus aliados en el Parlamento, están "indignados por la campaña de desinformación de China, que utiliza la pandemia para obtener ventajas".

     El ex líder del Partido Conservador inglés, Iain Duncan Smith escribió: “Todos los problemas pueden y serán discutidos, excepto uno: nuestra relación futura con China", y añadió: "Creo que es vital que comencemos a discutir qué tan dependientes nos hemos vuelto de este estado totalitario".

     Mientras tanto, Xi Jinping, acusado de ser el principal culpable de la pandemia, se ha jactado del sistema de salud comunista chino, instando a otros países a copiar su modelo.

     Al mismo tiempo que pedía al mundo no "politizar" las interrogantes sobre sus suministros, Pekín movilizaba un ejército de usarios de Internet (trolls), para atacar con mentiras y medias verdades, a países y personas que cuestionaron su respuesta sanitaria maoísta contra el virus.





     Los medios estatales chinos desataron un tsunami de noticias al expresar su odio ideológico heredado de Mao Tsé-Tung, y describieron las escenas en los hospitales en Italia y en España como "calvario" y "apocalipsis" (a propósito, términos para nada ateos, pero necesarios para la guerra psicológica revolucionaria, propia del comunismo).

     Mostraban también imágenes falsas de médicos estadounidenses y británicos vestidos con fundas de basura como única protección.

     "Este es uno de los mayores embustes de la historia", resaltó el representante republicano Michael T. McCaul, de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara, ante la división de inteligencia de Estados Unidos.

     Un video del presidente Trump, subtitulado en chino, fue ampliamente difundido por los medios oficiales. Cuando el mandatario estadounidense hablaba, la leyenda de la traducción en la pantalla cambiaba la versión, poniendo maliciosamente en sus labios frases en contra de China como: "¡Tienen sangre en sus manos!".

     Mientras tanto, los mismos medios, difundían declaraciones de multimillonarios izquierdistas haciendo los mayores elogios a China como Bill Gates, alabando las "buenas noticias" del país comunista.

     El periódico Global Times, del Partido Comunista, en inglés, enfatizaba que la actual Revolución Cultural se lleva a cabo en el ciberespacio.



Rusia cuenta también con una enorme red de trolls encargados de difundir las mentiras comunistas


¿Preparando la Tercera guerra mundial?

     El 13 de abril, el diario Washington Post informó que había verificado relatorios de la Embajada de los Estados Unidos en Pekin, alertando que el Centro de Cultivo de Virus de Wuhan, clase de máxima seguridad (Wuhan P4, o Instituto de Virología de Wuhan - WIV en inglés), y que funcionaba en condiciones que dejaban que desear, experimentaba con murciélagos, el coronavirus transmisible a los hombres.

     Las comunicaciones recopiladas por el Washington Post informan que en el 2018, diplomáticos y científicos estadounidenses fueron enviados repetidamente a dicho local, y advirtieron sobre el riesgo de una nueva pandemia similar al SARS, originado en China en los años 2002-2003, dijo la BBC News.

     Pocos días antes, la denuncia había sido considerada como "conspirativa", o de extrema derecha, pero luego de ser publicada por el Washington Post, fue aceptada por los medios de prensa más grandes del mundo, que en adelante la consideraban como algo muy serio.

     Josh Rogin, del Departamento de Estado, exhibió documentos mostrando la preocupación de Washington, en el 2015, que incluían el temor por la fuga de algún murciélago utilizado como conejillo de Indias.

     Pidió aclaraciones a China, quien como de costumbre, prometió fornecerlas, pero no cumplió.



Instituto de Virología de Wuham


     La revista Scientific American informó que Shi Zhengli, renombrada "murciególoga" china, se sorprendió con el nuevo coronavirus: "Nunca imaginé que una cosa así podía suceder en Wuhan", declaró.

     Agregó que eso podría aparecer sólo y naturalmente, en las cálidas regiones del sur.

     Entre tanto, en los entornos académicos, se dieron innumerables prohibiciones políticas de hablar sobre el asunto.

     Fuentes cercanas a la máquina de desinformación del Kremlin difundieron que el coronavirus "sería no una bomba nuclear, sino más bien una bomba bacteriológica, propia de una Tercera Guerra Mundial", y de la cual el virus, sería el detonante, como lo fue el ataque de Pearl Harbor.

     Deus avertat, Dios aparte de nosotros tal hipótesis, pero ella es corroborada por la declaración del Papa Francisco, del 23 de octubre del 2018, cuando una vez más, volvió a insistir en la idea frecuentemente expresada de que "se está desarrollando una Tercera Guerra Mundial en 'pedazos', y no creo estar exagerando en esto", informó la agencia EFE.



Xi Jinping y Putin preparan el dominio comunista mundial. Para eso tienen cómplices bien esparcidos


Comunismo contra anticomunismo

     Según el vaticanista Sandro Magister, el Cardenal Arzobispo de la capital de Myanmar y presidente de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia, Mons. Charles Maung Bo, calificó al gigante asiático como el principal culpable de la propagación del virus en el mundo:

     “Es el gobierno, y no el pueblo de China el principal responsable, es el régimen del Partido Comunista Chino en Pekín", dijo.

     Y acusó a Xi Jinping de “represión, mentiras y corrupción.



Mons. Charles Maung Bo, denunció al Partido Comunista Chino



     “Las autoridades chinas han ocultado la noticia. El Partido Comunista silenció a los denunciantes.


     "La policía ordenó a los médicos que intentaron alertar que 'detengan los comentarios falsos'".

     El cardenal destacó que un estudio epidemiológico en la Universidad de Southampton encontró que "si China hubiera actuado dos o tres semanas antes, las víctimas del virus se habrían reducido en un 66%, 86% y hasta en un 95%".

     Y agregó: "Su negligencia ha provocado un contagio global que está matando a miles de personas".

     Concluyó diciendo que: “El Partido Comunista Chino acusó al ejército estadounidense de causar la pandemia. Las mentiras y la propaganda han puesto en peligro millones de vidas en todo el mundo".

     La misma línea de mentiras y desinformación inundó las redes sociales de San Petersburgo, pero el Cardenal no dijo nada al respecto.



Ejercicios militares chino - rusos,
en septiembre del 2018


     El abogado republicano Larry Klayman, quien consideró como insufientes los comentarios del presidente Trump al calificar al Covid-19 como un "virus chino", inició una demanda colectiva de $ 20 mil millones contra la República Popular de China, el Ejército Popular de Liberación de China, el Instituto de Virologia de Wuhan y su director, Shi Zhengli.

     "El gobierno de China debe ser juzgado por lo que ha hecho, y es necesario que el presidente Trump imponga sanciones, como el congelamiento de los activos chinos", dijo.

     Klayman considera que el gobierno chino desarrolló el virus como un arma biológica ilegal.

     La simple creación de este virus es una violación de los acuerdos internacionales, por lo que China ya no podría recibir inmunidad soberana.

     Reconocidos abogados encuentran difícil que la demanda prospere en los tribunales, y los eventuales castigos comerciales que Trump impondría a China no solucionarían la situación, es más, exacerbarían la tensión.

     Quedarían por lo tanto, establecidas las bases para una confrontación ideologica, posiblemente devastadora, entre el comunismo y sus compañeros de viaje, por un lado; y por el otro los verdaderos anticomunistas.

     Desde este punto de vista, se entiende lo que dice Klayman sobre los políticos demócratas, y que se aplica a sus corresponsales en Ecuador y en el mundo: "Están buscando el avance del virus para imponer el socialismo en nuestro país".

     "El coronavirus demuestra que, para el mundo libre, el comunismo es el enemigo, el único que realmente cuenta", dijo el experto en asuntos de China, Gordon Chang.



Gordon Chang


     ¿Presenciaremos ya mañana el explotar de la terrible guerra que constituirá el desdoblamiento lógico de esa lucha, del comunismo contra el anticomunismo?

     La Santísima Virgen indicó algunos medios para evitar dicha conflagración. De ello trataremos dentro de unos días, en un otro artículo.

    
Las reacciones del mundo no son contra el pueblo de China, sino contra el Partido Comunista (PCCh)

     Tom Tugendhat, miembro del Parlamento del Reino Unido, escribió en el Daily Mail que ahora es el momento de hacer un cambio. "Como todos los regímenes autoritarios, el gobierno chino es esencialmente débil", agregando que "Se basa en una mezcla tóxica de mentiras y miedo para mantener el poder y el control sobre su pueblo y esto es porque ha ocultado la verdad desde el momento en que el virus atacó por primera vez".

     Considera que la pandemia es un llamado de atención: "Nuestra dependencia económica con China y la aceptación de su gobierno tienen un precio muy alto".

     "Las demandas globales contra China por 'violaciones de patentes' del Reglamento Sanitario Internacional sobre su manejo de COVID-19 podrían alcanzar al menos £3.2 billones de solo las naciones del G7, según un informe recientemente publicado", de acuerdo a un informe reciente de la Sociedad Henry Jackson (HJS).

     El informe dice que el "manejo temprano de la enfermedad por parte del PCCh y la falta de información adecuada a la OMS violó los Artículos 6 y 7 del Reglamento Sanitario Internacional [RSI], un tratado del cual China es signatario y está legalmente obligado a respetarlos. Estas brechas permitieron que el brote se extendiera rápidamente fuera de Wuhan, el lugar donde se originó".

     Matthew Henderson y otros autores del informe enfatizaron que "este informe no culpa al pueblo de China por lo que sucedió. Son víctimas inocentes, como el resto de nosotros. Esto es culpa del PCCh".



La OMS ha sido seriamente acusada
de no cuestionar a China,
de elogiar su "transparencia",
y además, de difundir informaciones falsas.
Actualmente, es la mayor fuente
de fake news en el mundo!


     Malcolm Roberts, miembro del Senado australiano, publicó en Twitter el 31 de marzo exigiendo una compensación del PCCh por el daño global a COVID-19. A más de 117,000 personas les gustó el tweet. El 1 de abril de 2020, publicó otro Tweet que decía: "Los comunistas mintieron, la gente murió".

     El senador de Australia del Sur, Alex Antic, dijo que el PCCh debe rendir cuentas por la pandemia de coronavirus que se extendió por todo el mundo causando miles de muertes y una ruina económica generalizada. "Todos sabemos que este virus se inició en Wuhan en China", dijo Antic a Sky News, el 2 de abril. "En 2003, el brote de SARS se inició de una manera muy similar".

     Andrew Hastie y Anthony Byrne, presidente y vicepresidente de la Comisión Parlamentaria Mixta de Inteligencia y Seguridad, dijeron que los funcionarios electos debatirán cómo Australia trabajará con China después del brote del virus.

     “Los australianos no son estúpidos. Saben cómo comenzó COVID-19 y cómo mintió el PCCh al respecto”.


¿Un nuevo Tribunal de Nurenberg?

     Un artículo del Daily Mail publicado el 4 de abril citó a Dave Sharma, liberal de Nueva Gales del Sur y exdiplomático, diciendo que China debería ser interrogada sobre cómo lidiaron con el virus asesino y cómo informaron al respecto al resto del mundo.

     El mismo artículo también citó a varios políticos. "Nadie se dejó engañar" por la desinformación del partido comunista sobre el virus al comienzo del brote, comentó el liberal victoriano Tim Wilson, quien enfatizó que el régimen enfrentaría serias consecuencias por el "dolor infligido en el mundo".

     La senadora liberal de Victoria James Paterson dijo: "Sabemos de dónde vino el virus y no lo olvidaremos". El diputado laborista victoriano Julian Hill consideró el desastre similar al Chernóbyl de la Unión Soviética".



Explosión del reactor 4
de la central nuclear Vladimir Lenin,
cerca de Chernobyl, en Ucrania, en 1986.
Se llegó a estimar que el material radioactivo
expulsado por el estallido fue 500 veces mayor
al de la bomba atómica de Hiroshima


     El diputado victoriano Bernie Finn dijo que el PCCh es "directamente responsable" por los australianos que han muerto por el virus del PCCh. Llamó a los australianos a adoptar una "postura firme y basada en principios".

     "Miro a mi alrededor y veo gente en frenesí y en pánico, el enemigo ha llegado a la puerta de nuestra casa y lo que es aún peor es que es invisible. La vida de todos se ha visto afectada, incluida la mía", escribió el periodista independiente canadiense Will Acri el 4 de abril en Bradford Today.

     Dijo que la última vez que sucedió algo así fue durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la gente fue a Gran Bretaña para ayudar a preservar el mundo libre, y las fábricas de automóviles tuvieron que volver a utilizar herramientas para ayudar a luchar contra el mal. “Cuando terminó la guerra, los nazis sobrevivientes fueron juzgados y condenados por ser asesinos y criminales. Fue en 1946 después de los juicios de Núremberg, todos los que perdieron a un ser querido finalmente tuvieron un cierre”.

     “Era una voz unificada de justicia que sonó en todo el mundo libre y preguntó: ¿dónde está esa voz ahora? La gente quiere vivir esto, pero no parece pensar en qué mundo vivirán y qué mundo dejarán para sus hijos".





     Acri dijo que el PCCh ha sido la fuente de tres virus en los últimos 20 años y que este coronavirus es el más letal. Dijo también que el régimen comunista "no solo es culpable de dejar que este virus se propague, sino también de tratar de ocultarlo". "El PCCh debe rendir cuentas para evitar que desgracias como el COVID-19 ocurran nuevamente", añadió.



Fuentes:
- pesadelochines.blogspot.com
- es.minghui.org

jueves, 4 de junio de 2020

La mano de Dios y la mano de los hombres. El lugar que le corresponde a Nuestro Señor







     En pocos meses el coronavirus ha contagiado a más de cinco millones de personas, causando más de 300 000 muertos en 196 países y territorios. Esta pandemia inesperada y descontrolada no sólo ha provocado muertes, sino que ha acarreado trastornos sociales y generado diversas formas de pánico en la sociedad. Más todavía que el miedo a la enfermedad se ha extendido el miedo al futuro, generando frustración y rabia hacia unos acontecimientos que han alterado todas las costumbres. Así, si para algunos la época del coronavirus ha supuesto un tiempo de oración y recogimiento, para muchos otros lo ha sido de pesar e inquietud. 

     En el trasfondo de la confusion que impera a nivel general, tenemos a dos ciudades que continúan enfrentadas a lo largo de la historia: la Civitas Dei y la Civitas diabuli. Son las dos ciudades de las que habla San Agustín: «La una, sociedad de los hombres que viven la religión; la otra, de los impíos; cada una con los ángeles propios, en los que prevaleció el amor de Dios o el amor de sí mismos» (La ciudad de Dios, libro XIV, cap.13,1).


San Agustín, las dos ciudades. Ofelia Trejo

      Pío XII nos recuerda esta lucha a muerte con palabras elocuentes en su discurso a los varones de Acción Católica del 12 de octubre de 1952: «No os preguntéis quién es el enemigo ni cómo viste. Se encuentra en todas partes, en medio de todos; sabe ser violento y ser astuto. En los últimos siglos ha intentado causar la disgregación intelectual, moral y social del misterioso Cuerpo de Cristo. Quiere la naturaleza sin la gracia; la razón sin la fe; la libertad sin la autoridad; y a veces la autoridad sin la libertad. Es un enemigo cada vez más concreto, con una  falta de escrúpulos que no deja de sorprender: Cristo sí, Iglesia no. Más tarde: Dios sí, Cristo no. Y por último el impío clamor: Dios ha muerto. Peor aún: Dios nunca ha existido. He ahí el intento de edificar la estructura del mundo sobre cimientos que no logramos identificar  como principales responsables del peligro que se cierne sobre la humanidad: una economía que prescinde de Dios, un derecho que prescinde de Dios, una política que no tiene en cuenta a Dios».

     Invocando las enseñanzas de los papas, la escuela de pensamiento contrarrevolucionaria ha dado a ese terrible enemigo el nombre de Revolución: se trata de un proceso histórico multisecular que tiene por objeto acabar con la Iglesia y con la Civilización cristiana. Los agentes de la Revolución son todas las fuerzas secretas que se ocupan pública o encubiertamente con miras a alcanzar el fin mencionado. Los contrarrevolucionarios son quienes se oponen a dicho proceso de disolución y se esfuerzan en pro de la instauración de la Civilización cristiana, única civilización digna de tal nombre, como recuerda San Pío X (Encíclica Il fermo proposito del 11 de junio de 1905).

     El enfrentamiento entre revolucionarios y contrarrevolucionarios no se ha interrumpido en los tiempos del coronavirus. Es lógico que cada uno de ambos bandos trate de sacar el máximo partido a la situación. Ahora bien, la existencia de inquietantes maniobras destinadas a sacar provecho no significa que la Revolución esté consiguiendo manejar la situación.



Tedros y Xi Jiping

     La Organización Mundial de la Salud, anunciaba hace treinta años un mundo sin epidemias gracias al proyecto Salud para toda la humanidad en el año 2000, a consecuencia de lo cual en muchos países se recortaron fondos destinados a la salud, o bien se destinaron al combate de enfermedades poco frecuentes. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, políticamente afín a la China comunista, viajó a Pekín el pasado 28 de enero, donde tras un encuentro con el presidente Xi Jiping, restó importancia a la catástrofe manifestando al mundo que en Wuhan todo estaba bajo control. Después de numerosas vacilaciones, por fin la OMS "se dio cuenta de la realidad" y ha seguido mintiendo en cuanto al número de contagiados y fallecidos de los que informa, que no se calculan por encima sino por debajo de la cantidad real. Lo cierto es que,  actualmente, la ciencia médica ha demostrado su impotencia para erradicar el virus. 

     A esto sumemos los problemas económicos y sociales, y los igualmente graves, de orden psicológico y moral, fruto del prolongado confinamiento que últimamente varios gobiernos han decidido ponerle fin, dejando en serios problemas la continuidad de los planes revolucionarios, que sin embargo, no han encontrado resistencia en la Iglesia católica, tras suprimirle su plena libertad para celebrar ceremonias religiosas, pues le fueron cerrados sus templos y suspendidas sus misas. En muchos lugares por tiempo indefinido.




     Dios es el autor de todo excepto el pecado, y lo hace todo con una sabiduría perfecta.

     San Carlos Borromeo nos recuerda que «entre todos los correctivos que nos manda Su Divina Majestad suele atribuírsele de una manera más particular a su mano el de la pestilencia», y explica dicho principio poniendo como ejemplo a David, el rey pecador, a quien Dios dio a elegir castigo entre la peste, la guerra y el hambre. David escogió la primera con estas palabras: «Melius est ut incidam in manus Domini, quam in manus hominum». Más cuenta me tiene caer en manos del Señor que en manos de los hombres. Por eso, concluye San Carlos, «entre la guerra y el hambre se atribuye de manera muy especial la peste a la mano de Dios» (Memoriale ai Milanesi di Carlo Borromeo, Giordano Editore, Milán 1965, p. 34).


San Carlos Borromeo y la peste


     Por tanto, la humanidad conciente de su alejamiento de Dios como nunca en la historia, debería conformarse a la voluntad del Creador, aún mas cuando también en tiempos de calamidad pública y agitación social, Dios nos protege y asiste, y debemos implorar su protección con imperturbable tranquilidad de ánimo.

     «Debemos conformarnos a la voluntad de Dios –dice un gran autor espiritual, el padre Jean-Baptiste Saint Jure– en todas las calamidades públicas, como la guerra, la escasez y la peste; reverenciar y adorar sus juicios con profunda humildad y, por rigurosos que nos parezcan, creer con firme certeza que este Dios de absoluta bondad no nos mandaría semejantes azotes si de ellos no se derivasen grandes bienes» (La Divine Providence, Editions Saint-Paul, Versalles 1998, p. 64 ).

     Todos los cabellos de nuestra cabeza están contados (Mt.10,30), y ni uno solo caerá si no es la voluntad de Dios (Lc. 21,18). No nos podrá sobrevenir mal alguno que no sea querido o permitido por Él.


   
     «¡Total imperturbabilidad! Ése es el verdadero estado de ánimo del cristiano», dice el P. Francesco Pollien (Cristianesimo vissuto, Edizioni Fiducia, Roma 2017, p. 121). Nada turba, nada altera, nada interrumpe la paz cristiana, sea en la alegría o el dolor, en el éxito o en la adversidad. Para el cristiano, una sola cosa tiene valor: la voluntad de Dios. El hombre inquieto es el que ha perdido la serenidad de ánimo, y por eso no tiene paz.


     Hemos sido testigos de ello en estos días de coronavirus. El hombre inquieto es el que ve en la epidemia un enemigo invisible y enigmático que pone en peligro su futuro. El hombre inquieto percibe un peligro que lo amenaza, un peligro imprevisto del que no sabe defenderse y que dará lugar a nuevas desgracias, como si Dios no fuera capaz de encaminar todo mal al bien. El hombre inquieto ve en la calamidad pública la conspiración de los hombres pero no ve la mano de Dios, y el Demonio impulsa al hombre a la agitación para sustraerlo a la acción divina y convertirlo en presa de las iniciativas humanas.

     Todos polemizan sobre cuál será la mejor opción, si morir de coronavirus o de hambre. Quienes quieren evitar la muerte por coronavirus defienden las drásticas medidas de los Gobiernos para tutelar la salud de los ciudadanos; quienes temen morir de hambre por el hundimiento económico de la sociedad quieren eliminar esas medidas restrictivas para relanzar la economía. El dilema está entre una cuarentena que salvaguarda la salud perjudicando la economía y una liberalización de movimientos que beneficia la economía pero pone en riesgo la salud. Pero el remedio no está en buscar una solución intermedia entre ambas posturas sino en cambiar totalmente la disyuntiva. Deberíamos preguntarnos si preferimos morir poniendo a Dios en cuarentena o vivir restituyéndolo al lugar que le corresponde en la sociedad.

     Poner a Dios en cuarentena significa cerrar las iglesias, suprimir las misas y eliminar todo respeto y reverencia al Santísimo Sacramento.





     Restituir a Dios al lugar que le corresponde en la sociedad, significa tributarle el culto que le es debido, y hacerlo en total libertad. Pero ante todo significa no olvidar que Dios tiene prioridad absoluta. Tiene preferencia sobre nuestra vida física y debe ocupar el primer puesto en las ideas, las leyes y las costumbres. De lo contrario, el mundo se sume en el desorden. Dilemas trágicos como tener que optar entre morir de una epidemia o de hambre son la consecuencia de negarse a darle a Dios el lugar que le corresponde en la vida de las personas y de la sociedad.

     Entonces, quienes tendrían que hablar ya, y sin perder más tiempo, más que los médicos y los políticos, deberían ser los sacerdotes, los obispos, la Autoridad de la Iglesia. Sin embargo, asombrosamente, la imagen que han proyectado durante este tiempo de calamidad, la mayoría de los obispos, ha sido la de hombres abatidos y deprimidos, incapaces de hacer frente a la catástrofe con las armas espirituales de que disponen. El estamento eclesiástico, a falta de serios estudios teológicos y de auténtica vida espiritual, ha demostrado ser tan incompetente como el político para orientar a su grey en las actuales tinieblas.

   ¿Por tanto, qué deben hacer en una situación así los contrarrevolucionarios, los fieles a la Tradición, los católicos fervorosos y rebosantes de espíritu apostólico? ¿Qué estrategia deben adoptar ante las maniobras de las fuerzas de las tinieblas?

     Por encima de todo, tienen que hacer ver que se está desmoronando un mundo, aquel mundo globalizado que los deformes proyectos de Bill Gates y sus amigos no conseguirán mantener en pie por muchos que se esfuercen. El fin de este mundo, hijo de la Revolución, se anunció hace cien años en Fátima, y el horizonte que se nos presenta no es el momento de la dictadura final del Anticristo, sino el del triunfo irreversible del Corazón Inmaculado de María, precedido de los castigos que Ella anunció si la humanidad no se convertía. Hoy en día, aun entre los mejores católicos, se da una resistencia psicológica a hablar de castigos pero, como advirtió el conde Joseph de Maistre, «el castigo gobierna a toda la humanidad; el castigo la custodia. El castigo vela mientras duermen los centinelas. Y el sabio ve en el castigo la perfección de la justicia» (Veladas de San Petersburgo).




     

     Ya va siendo hora de reconocer la mano misericordiosa de Dios en los azotes que comienzan a afligir a la humanidad.


Roberto de Mattei
(Articulos de su autoría, editados para esta publicación. Las imágenes son de este site).

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