domingo, 22 de junio de 2025

En medio de una satánica misa negra, un héroe católico rescata increíblemente a la Sagrada Hostia






     A fines del pasado mes de marzo cientos de fieles católicos se reunieron en un acto de reparación a Dios frente al Capitolio del Estado de Kansas para oponerse a una misa negra que sería realizada públicamente en la capital, Topeka. 

     Los organizadores del siniestro ritual pertenecen al grupo The Grotto Society (también conocido como The Satanic Grotto), un movimiento de anarquistas de Kansas. Su fundador y presidente, Michael Stewart, describió así a su oscura agrupación:

     «Somos una iglesia satánica independiente y aconfesional que utiliza filosofías de diversas corrientes izquierdistas. Somos feministas y pro LGBTQ+. Apoyamos el arte, la música y la cultura satánica en nuestras comunidades.

     «Nuestra finalidad es llegar a ser una fuerza de cambio político, social y pluralista, promoviendo la educación satánica y el desarrollo personal en nuestros miembros, apoyando sus necesidades religiosas y las de sus familias».


El líder satánico Michael Stewart.
En la foto inferior, portando
una biblia satánica

     Stewart y su grupo habían programado una misa satánica debajo de la cúpula del Capitolio, para el 28 de marzo, el último día de la sesión regular de la Legislatura. El evento aparentemente sería para protestar contra lo que los miembros llamaron el favoritismo del estado hacia los cristianos al permitir eventos dentro del capitolio estatal.

     Los miembros del culto satánico dijeron que su manifestación era en apoyo a los derechos de libertad de expresión y las libertades religiosas garantizadas por la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.

     Pero luego no ocultaron sus verdaderas intenciones:

     «Queremos lograr que Dios caiga y abrazar a Kansas con la llama negra de Lucifer... Haremos una "consagración" negra del estado a través de una misa negra y la blasfemia sacrílega... Nos aseguraremos de que el mensaje que transmitamos sea poderoso y que recuerde no solo a los católicos, sino a todas las personas, a todos los cristianos, a todos los religiosos que no somos el centro de nuestro universo». Para la diabólica manifestación esperaban la asistencia de unas docenas de miembros del movimiento satanista.


Miembros del grupo The Satanic Grotto
en el diabólico ritual de Topeka, Kansas 

     «La misa negra -acrescentó el líder satánico- es una versión satánica de la misa católica, destinada a reflejar nuestro propio dolor e ira por estar sometidos a una religión a la que nunca dimos nuestro consentimiento. Nos fue impuesta. Así que el ritual es una especie de… se podría considerar una blasfemia terapéutica... Realizaremos los ritos de la Misa Negra y nos dedicaremos a blasfemar sacrílegamente». 

     Celebrar una misa negra en un Capitolio Estatal no tenía antecedentes en la historia de Estados Unidos. 

     «El ritual del 28 de marzo no será la misa negra completa que solemos celebrar» dijo, «ya que implicaría desnudez, consumo de alcohol y otras actividades desaconsejadas en el Capitolio. Tampoco se usará fuego ni nada que pudiera suponer un riesgo físico para el público. Las hostias serán destruidas, ciertamente machacadas con nuestros talones». 

     Exorcistas y exsatanistas coinciden en que los verdaderos seguidores del diablo acostumbran a usar hostias consagradas para las misas negras o actos afines. Para el ritual en Topeka, Stewart, quien usa el alias de «Simon Satanas», publicó en línea previamente, que su grupo había «asegurado una hostia consagrada» y «también vino» para su profanación en la ceremonia satánica. Esto lo confirmó en una llamada con Gerald Weber Jr., director ejecutivo de la Conferencia Católica de Kansas. Según OSV News, Stewart le confesó a Weber que planeaba «desafiar a la gobernadora» de Kansas –Laura Kelly– y «matar a Jesús» en su ritual. Luego quiso negar que usaría una hostia consagrada, pero muchos católicos dudaron de su palabra, alegando que un seguidor del "padre de la mentira" como él, no decía la verdad.

     «Nos preguntan mucho sobre esto» dijo el líder diabólico en los días previos. «Los católicos han hecho un gran revuelo al respecto. Nadie en mi organización ha robado una hostia en ninguna iglesia ni la ha obtenido con engaños o mentiras. … La hostia seguirá representando el cuerpo de Cristo, y será profanada. La estamos usando para manifestar a Satanás» 

     Llegado el día 28 de marzo, la Sociedad Americana para la Defensa de la Tradición Familia Propiedad (TFP) se hizo presente en un acto de rechazo contra el perverso ritual. El santo rosario resonó en el Capitolio de Kansas. Los himnos se elevaban al Cielo. Con carteles y pancartas, los católicos se arrodillaban en oración, mientras los satanistas luchaban por reunir a su pequeño, desunido y disperso grupo. Ese día una batalla espiritual entre el bien y el mal se llevaría a cabo, en la que el ejército de Dios se manifestaría con fuerza.

Manifestación de repudio
y Acto de Reparación organizado
por la TFP de Estados Unidos
afuera del Capitolio de Kansas 

     Inmediatamente después de correrse la voz del ritual diabólico, la TFP, entidad católica anticomunista, emprendió una campaña exigiendo a la Gobernadora de Kansas que impida el evento, para lo cual recolectó cerca de cien mil firmas de respaldo. 

     Ya en medio del ritual, Stewart sacó una hostia grande, y mientras la exponía al público simulando el momento de la Sagrada Elevación, decía con sarcasmo: «Esta hostia no está consagrada ni fue robada de ninguna iglesia», provocando la risa burlona del pequeño grupo de sus adeptos.

     Enseguida profirió toda serie de blasfemias,  refiriéndose a Nuestro Señor presente en la Eucaristía:

     «Te ordenamos que confieses tus actos impúdicos, tus crímenes inaccesibles... te clavaríamos los clavos más profundamente en las manos; te presionaríamos la corona de espinas en la frente... ¡Rey impotente, Dios fugitivo, Dios silencioso!».

     Luego partió la Hostia por la mitad y en un acto flagrante de profanación la arrojó al suelo con la intención de pisotearla.


El satanista Stewart levanta
la Sagrada Hostia profiriendo
toda clase de blasfemias contra Dios

La intervención

     Fue entonces cuando Randy entró en acción .

     Católico, esposo y padre de familia, Randy [cuyo apellido no fue publicado] es un militar y trabajador de la construcción, que asistió al malévolo acto en el Capitolio; vestía una camiseta negra y jean para infiltrarse entre los satanistas. Estaba apoyado en la balaustrada de piedra junto a la escalinata este del Capitolio, intentando parecer despreocupado pero interiormente estaba tenso, y rezaba. 

     Momentos atrás se encontró con la gran multitud congregada atendiendo la convocatoria de reparación de la TFP y saludó a algunos miembros de esa entidad católica anticomunista. Esto, y las oraciones de la gente, le infundieron la sabiduría y el coraje necesarios para hacer lo que debía. 

     Cuando Stewart arrojó al piso la Hostia partida en dos con la intención de pisotearla, Randy se abalanzó sobre ella, sin perder de vista las partículas. El viento hizo que la Sagrada Forma se deslize unos quince o veinticinco centímetros, lo que resultó suficiente para que fallara el primer pisotón del satanista. 


En la foto superior, Randy,
infiltrado en medio del grupo satánico.
Abajo, en el círculo, el héroe católico segundos antes de lanzarse a rescatar la Hostia
 

     Randy vio que una parte de la Hostia volaba bajo la mesa. Se zambulló bajo ella, para buscarla y luego de encontrarla la consumió de inmediato.

     La otra mitad estaba a punto de ser aplastada por lo que se lanzó también sobre ella, aunque no pudo impedir que la punta del zapato de Stewart tocase una parte de la Eucaristía, sin embargo, la mano de Randy impidió que fuese pisoteada por completo.

     Tras un breve forcejeo, Stewart levantó el pie, dejando ver el resto de la hostia. Randy inmediatamente tomó el trozo restante y lo consumió. Para entonces, ya había consumido lo que calculó como el 75% de la hostia que a esas alturas ya se había desintegrado en el pavimento en partículas más pequeñas, por lo que nuestro héroe lamió la mayor parte posible del suelo hasta que un satanista encapuchado lo apartó violentamente. 

     Stewart lo pateó varias veces, empujándolo de cara contra el concreto. También le propinó varios puñetazos, algunos de ellos en la nuca.

     Por su condición de militar y de sus trabajos en la construcción, Randy es un hombre fuerte y con experiencia en la lucha. Mientras las patadas y los golpes caían sobre él, se sentía protegido por San Miguel y los ángeles. Los golpes dolían menos de lo normal. Su principal preocupación era completar la tarea de consumir cada partícula de la Hostia consagrada, lo que finalmente consiguió. 

     Luego de lograr su propósito fue detenido llevando consigo una contusión encima del ojo derecho y rasguños en la mano, el brazo y la cabeza. Stewart también fue arrestado junto con dos de sus adeptos. 

Certeza de la presencia de Nuestro Señor.

     Admirablemente, Randy se había preparado espiritualmente con antelación para este hecho. Llegó la noche anterior al evento y pasó la noche orando mientras paseaba por los terrenos del Capitolio o dormía una siesta en su coche. Una de las cosas por las que oró fue para pedir al Cielo una señal de que la Hostia contenía la Presencia Real de Nuestro Señor. Dice que no recibió respuesta y, por lo tanto, no pudo saber con certeza si la Hostia estuvo consagrada o no.

     Sin embargo decidió actuar de todos modos, porque el riesgo de dañar el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad en el Santísimo Sacramento era demasiado grande como para no hacer nada, y enumeró varios indicios que apuntan a que efectivamente, se trataba de una Hostia consagrada.


El líder satánico levanta la Sagrada Hostia y luego de partirla en dos
la lanza al piso para pisotearla.
En ese momento, Randy acude para rescatarla, siendo atacado con duros golpes por el grupo diabólico

     El primero fue la forma en que Stewart la envolvió en terciopelo. De haber sido una simple "waffer", como despreciativamente la llamaba, no la hubiese manipulado con tanto cuidado. El diabólico personaje llevaba la hostia en una bolsa de plástico dentro de otra. 

     Otro indicio fue la forma en cómo Stewart dijo que no la había robado de alguna Iglesia, ante la burla de sus seguidores. Su tono era sarcástico, lo que indicaba que quería decir exactamente lo contrario.

     La tercera prueba era que las otras hostias que Stewart regalaba en unos estuches llamados "Kits de Misa Negra", eran muy diferentes. Estos kits contenían hostias y copas de vino envueltos, como los utilizados en algunos servicios protestantes. Las hostias eran más pequeñas, y estaban adjuntas a las tapas de las copas. Randy sostuvo que el líder satanista bien podía usar la hostia y el vino de uno de los kits, pero no lo hizo. 

     La cuarta razón fue el comportamiento de Stewart tras la intervención para salvar la Hostia. Si esta no hubiera sido auténtica, podría haber tomado otra de los kits y continuar su ritual. Más aún, una vez que la Hostia fue heroicamente rescatada, el ritual terminó abruptamente.

El encuentro de Randy a solas con el satanista

     Después del incidente, Randy se cruzó de nuevo con Stewart.

     Lo llevaron a un pequeño almacén transformado en sala de espera dentro del Capitolio. El católico valiente rezó durante treinta minutos mientras esperaba aislado. De repente, trajeron a Michael Stewart, quien empalideció al reconocerlo.

     En el mismo cuarto, se sentaron a pocos metros de distancia. Randy comenzó a rezar la oración de San Miguel en voz alta una y otra vez. Le pareció que la había rezado cientos de veces durante los siguientes minutos. Mientras Stewart permaneció inexpresivo. La bravuconería y el espíritu de desafío que había mostrado momentos atrás, habían desaparecido por completo.


El satanista Michael Stewart
es sometido por la policía
y luego arrestado

     Un oficial decidió cambiar a Randy de habitación luego de caer en cuenta en el error de ponerlos juntos en un mismo sitio.

     Poco después, Randy fue liberado sin cargos. Tanto los agentes de policía como los videos atestiguan que nunca actuó con violencia ni amenazó a ninguno de los satanistas. Fue él quien resultó agredido. Stewart quedó arrestado y luego liberado bajo fianza. Ya en libertad, declaró que la Gruta Satánica podría regresar el próximo año, sugiriendo planes potenciales para futuras manifestaciones en el Capitolio, a pesar de la resistencia de los feligreses católicos. 

Previniendo futuras misas negras en el Capitolio estatal

     Aunque reza por la conversión de Stewart, Randy también está decidido a prevenir futuras blasfemias públicas. Les pidió a las autoridades que, de ser necesario, estén dispuestas a cooperar con el caso para asegurar que Stewart y sus cómplices enfrenten la justicia. Si Dios quiere, esto les impediría obtener futuros permisos para rituales satánicos en el Capitolio Estatal de Kansas.

Los fieles católicos acudieron
al llamado de la TFP y con el rezo
del rosario, cantos y arengas
repararon los ataques
contra Nuestro Señor Sacramentado

     Algunos lo llaman un nuevo «San Tarsicio», el joven cristiano que murió defendiendo el Santísimo Sacramento. Otros lo consideran héroe o santo. Randy solo se considera un pecador que confía en la misericordia de Dios.

 


La información para este artículo fue extraída en gran parte de tfp.org 

Además de religionenlibertad.com y kansasreflector.com

martes, 20 de mayo de 2025

San Luis Grignion de Montfort fue el primero en organizar un rosario público

 





San Luis Grignion de Monfort, haciendo el apostolado del amor a la Cruz y del rezo del rosario. Vitral de la Iglesia Saint-Honoré d´Eylau, París.

¿Por qué rezar el rosario en público?

Primero que nada para dar testimonio de nuestra Fe y de nuestra fidelidad, ante un mundo desgraciadamente caracterizado por la apostasía.

Cuando rezamos en público pedimos gracias no solo para nosotros sino también para todo el país. Y también cuando rezamos en público, motivamos a los demás a rezar el rosario, porque muchas veces nuestro ejemplo dice muchas más que puras palabras.

En Fátima, la Santísima Virgen vino al mundo para pedirnos oración, penitencia y sacrificios; y esto es una buena forma de hacer lo que nos pidió, sacrificando nuestro tiempo para rezar la oración que Ella nos pidió en frente de todos.


San Luis Grignion de Montfort fue el primero en organizar un rosario público



A inicios del siglo XVIII en la ciudad de Rennes, Francia, una familia llamada D’Orvilles estaba teniendo algunos problemas en su comunidad y fueron a pedirle ayuda a San Luis María Grignion de Montfort, llamado por quienes oían sus prédicas, como «el Padre del rosario grande». Ellos le comentaron que su casa quedaba en la misma calle de la plaza de la ciudad, donde había muchas inmoralidades y se pecaba mucho. Se quejaron de que grupos de jóvenes frecuentaban dicha plaza por la noche para hacer cosas malas, y con el ruido volvían casi imposible que las familias dedicaran las horas nocturnas a la oración y al descanso. Entonces le preguntaron: "¿Reverendo Padre, qué se puede hacer al respecto?" "Hagan un nicho en la pared que queda de frente a la plaza, pongan una imagen de la Virgen y récenle a Ella", dijo el santo. "¿Enfrente de todos?", le preguntaron. Y el santo les dijo: "en público y enfrente de la Virgen".



Una vez que terminaron el nicho, toda la familia D’Orvilles junto con sus servidores y amigos rezaron el rosario frente a la Virgen, públicamente. La señora D’Orvilles guió el rezo, mientras su esposo vigilaba con un látigo, en caso de alguna agresión de parte de los revoltosos. Algunos, incluyendo varios de sus amigos, que por allí pasaban ya sea a pie o en carruajes, les decían que dejaran de rezar y que fueran con ellos a algún otro sitio, a divertirse. Los D’Orvilles sintieron inicialmente un poco de vergüenza. Pero poco a poco, fueron venciendo el respeto humano, y con valor y ufanía mostraban a los transeúntes su rosario indicando lo decididos que estaban para continuar a rezarlo públicamente.


San Luis Grignion de Monfort, el extraordinario apóstol mariano. En las regiones en que difundió su obra, los lugareños lo llamaban "el padre del rosario grande"

Después de un buen tiempo de haberlo rezado todos los días, el rosario público se hizo muy famoso. Era tanta la gente que iba a rezar, que parecía como si fuera alguna ceremonia oficial de la Iglesia o algo por el estilo. Poco a poco, los ruidos, los pecados y las cosas malas que se daban en la plaza fueron desapareciendo. San Luis MaríaGrignion de Monfort recomendó hacer lo mismo en todas las regiones de Francia, marcadas y bendecidas por su apostolado contrarrevolucionario.

domingo, 18 de mayo de 2025

¿Podrá el nuevo León ahuyentar a los lobos?






El Apostolado Seglar Nuestra Señora del Buen Suceso mediante la iniciativa del Rosario Público, ruega a Dios para que gobierne y conserve a su santa Iglesia durante el Pontificado de León XIII, y que humille a los enemigos de la Esposa Mística de Cristo.

     En poco más de dos semanas, la Iglesia, que parecía sumergida en la agonía, ha dado pruebas de una vitalidad inesperada que muestra su origen divino y la asistencia permanente del Espíritu Santo.

     Los medios de comunicación liberales se complacieron en señalar que dentro de la Iglesia Católica, a pesar del pontificado populista y modernizador del difunto Papa Francisco, continuaban la hemorragia de abandono de la práctica religiosa, el cierre de los templos debido a la creciente disminución de las ordenaciones sacerdotales, la correspondiente disminución de los ingresos financieros para mantener sus actividades de culto y asistencia y, peor aún, las luchas internas provocadas por los gestos de "apertura" del pontífice argentino. Estos analistas predijeron que pronto la gran institución que había dado forma a la cultura y la civilización occidentales e influido en el mundo entero con su pensamiento, se desvanecería en la insignificancia.

     Nada de eso. La confluencia de más de un centenar de monarcas y jefes de Estado y de Gobierno para el funeral de Francisco y la presencia en Roma de más de 1.500 periodistas para seguir el desarrollo de las congregaciones generales del Colegio Cardenalicio, el cónclave y la elección del nuevo Papa, atrajeron a la Iglesia Católica las atenciones de millones de católicos y y no católicos en los cinco continentes. A sus ojos, la antigua institución fundada por Jesucristo apareció con el esplendor de sus mejores días. Y los dejó fascinados. Lo expresó bien el escritor boliviano José Andrés Rojo en las páginas del diario izquierdista El País, de Madrid:

     "Cualquier profano que se asome a este proceso queda deslumbrado por los protocolos que lo rigen. El meticuloso manejo de los tiempos, la cuidadosa disposición de las figuras y los espacios y los colores, los vestuarios de los protagonistas, la información a cuentagotas, el espectáculo. 

     "Los líderes del nuevo orden han ido corriendo al Vaticano para aprender de la Iglesia católica. No es que tengan interés en sus homilías, ni en sus elucubraciones teológicas ni en sus mandamientos; lo que quieren conocer es cómo operan sus espléndidos ceremoniales. Y saber así cómo asegurar los afectos del rebaño y activar sus emociones para conducirlo a esa nueva edad dorada que prometen con tanto énfasis".

     De hecho, durante veinticuatro horas, los ojos de todo el mundo estuvieron fijados en la gaviota en cuyo territorio los empleados vaticanos habían instalado la pequeña chimenea de la que saldría el humo -negro o blanco- que indicaría el resultado de los misteriosos votos, en la elección más aristocrática del mundo democratizado de nuestros días, ya que solo participaban 132 votantes, elegidos por el difunto soberano por criterios muy caprichosos y que ni siquiera tuvieron la oportunidad de conocerse en consistórios periódicos como se hacía antiguamente. 

     La dificultad añadida de que los cardenales proceden de 77 países con culturas e intereses pastorales muy diferentes hizo que fuera previsible una larga elección hasta encontrar finalmente una cifra que reuniera el consenso de no menos de 2/3 de ese heterogéneo cuerpo electoral.

     Una heterogeneidad agravada por la divergencia teológica entre los prelados progresistas, deseosos de continuar el aventurero "cambio de paradigma" emprendido por el Papa Francisco, y aquellos que vieron en sus aperturas al y espíritu del mundo una traición al mensaje del Evangelio, hasta el punto de que no pocos observadores levantaron la hipótesis de un cisma.

     Una vez más, todas las expectativas se vieron frustradas. En sólo cuatro escrutinios fue elegido el 267º sucesor de San Pedro. El cardenal arzobispo de Argel, un prelado ultraprogresista, declaró que después de un momento inicial de "expresión de diferencia" en los votos, "hubo rápidamente una inmensa unanimidad". Hasta el punto de que, según él, la votación "podría haber terminado antes", lo que indica que, ya en la tercera vuelta, el cardenal Robert Vincent Prevost casi alcanzó la mayoría cualificada requerida. Una elección que desmintió las predicciones de las casas de apuestas y los deseos secretos de quienes anhelaban un sucesor que continuara la aventura bergogliana y desoccidentalizara aún más la Iglesia católica hacia las periferias del sur global.

     Inspirados por la prudencia, que exigía un perfil capaz de unir a una Iglesia muy dividida por la línea pastoral y el estilo autoritario de Francisco, para que pueda volver a guiar a los fieles e iluminar las conciencias en medio del caos geopolítico actual —y, esperamos, también sumisa a las inspiraciones del Espíritu Santo—, el Colegio Cardenalicio optó por una persona desconocida para el gran público, pero que tenía los rasgos que el cardenal Timothy Dolan había predicho ante los micrófonos de la NBC, cuando subió al avión en Nueva York:

     "Me gustaría ver a alguien con el vigor, la convicción y la fortaleza de Juan Pablo II. Me gustaría ver a alguien con la capacidad intelectual del Papa Benedicto. Me encantaría ver a alguien con el corazón del Papa Francisco (...) Alguien con el mismo estilo de Francisco, esa calidez, ese corazón, esa sonrisa, esa amabilidad, ese abrazo; quizás con un poco de la fusión de Juan Pablo y Benedicto, en términos de mayor claridad de enseñanza, un mayor refinamiento de la tradición de la Iglesia, una profundización en los tesoros del pasado para recordarnos lo que Jesús espera de nosotros ahora". 

     En cuanto al refinamiento en las tradiciones de la Iglesia se refiere, fuimos muy bien servidos desde la primera aparición en el balcón, que no dejó nada que desear para los corazones amantes de los esplendores de la pompa pontificia: muceta y estola bordada, cruz pectoral y cruz procesional dorada, ninguna improvisación personal, sino un discurso leído, escrito en tono sobrio y con una marcada nota religiosa, centrando su misión en la predicación de Cristo Resucitado y poniéndola filialmente en manos de Nuestra Señora. Una devoción mariana confirmada al día siguiente con su inesperada visita al santuario de la Madre del Buen Consejo de Genazzano, la inspiradora imagen de rasgos orientales transportada por ángeles desde Albania hasta las afueras de Roma y que es el foco del culto mariano de la Orden de San Agustín, a la que pertenecía el nuevo Papa.

     Su primer sermón a los cardenales, en la Capilla Sixtina, fue también un recordatorio de lo que Jesús espera de nosotros hoy. Comentando el contexto del episodio evangélico de la confesión de san Pedro, su nuevo sucesor destacó que este tuvo lugar en un contexto similar al nuestro, es decir, «un mundo que considera a Jesús una persona completamente carente de importancia, como mucho un personaje curioso» y que «no dudará en rechazarlo y eliminarlo» cuando su presencia se vuelva incómoda, o aquellos que lo consideran una persona que dice solo cosas como otros grandes profetas y que lo siguen «al menos mientras pueden hacerlo sin demasiado riesgo o inconveniente», pero que «lo consideran solo un hombre», y por eso, «en el momento de peligro, durante la Pasión, también ellos lo abandonan y se van, desilusionados». 

     Según el Papa, estos dos comportamientos son muy actuales: «En efecto, encarnan ideas que fácilmente podríamos encontrar —expresadas quizá con un lenguaje diverso, pero esencialmente idénticas— en labios de muchos hombres y mujeres de nuestro tiempo». Esto es cierto incluso entre los bautizados, donde no faltan quienes reducen a Jesús a «una especie de líder carismático o superhombre» y que «terminan viviendo, a este nivel, en el ateísmo práctico». 

     Esta visión de la situación de la humanidad es la antítesis del bendito optimismo que presidió la convocatoria, los debates y las opciones pastorales del Concilio Vaticano II, basado en la idea de que la humanidad caminaba hacia los valores del Evangelio, de modo que ya no eran necesarios los anatemas y bastaba una presentación positiva de los mismos. La imagen de la Iglesia militante debe ser sustituida por la> de la Iglesia peregrina, que camina de la mano con oel mundo hacia un Reino escatológico que no está claro si es en este mundo o en el próximo.

     Nada de eso en la opinión del nuevo Papa. Frente a una humanidad que desprecia, ignora o devalúa a Cristo, nos llama a "dar testimonio de una fe gozosa en Cristo Salvador" y repitiendo con San Pedro: "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo". Una colección que su sucesor reconoce haber recibido como un tesoro, para que «con su ayuda, pueda ser un fiel administrador», para que la Iglesia «sea cada vez más la ciudad situada sobre el monte, arca de salvación que navega en los flujos de la historia, faro que ilumina las noches del mundo».

     Estamos a leguas de la Declaración de Abu Dhabi y de las escandalosas declaraciones de Yakarta según las cuales todas las religiones son lenguas que conducen a Dios... 

     Todavía es pronto para saber hasta dónde llevará el nuevo Papa este programa misionero, pero una cosa parece clara: su elección representa un aparente retorno al orden. 

     Esperemos que esto no sólo sea así en cuanto a las apariencias externas —algo ya muy relevante, porque, como decía sabiamente Víctor Hugo, «la forma es la profundidad que sube a la superficie»—, sino también en cuanto a la doctrina y a la disciplina, para que se disipe la inmensa confusión que el anterior pontífice sembró con sus inoportunas declaraciones y documentos como Amoris laetitiae y Fiducia supplicans y cese la persecución del clero, de los intelectuales y de los fieles condenados al ostracismo y castigados por su fidelidad a las enseñanzas morales de la Iglesia católica o a su rito litúrgico inmemorial.

     Al explicar la elección del nombre Leo, el nuevo pontífice dijo que una de las razones fue recordar al Papa Pecci, que sentó las bases de la doctrina social de la Iglesia frente a los desafíos de la Revolución Industrial, tal como ahora se encuentra afrontando los desafíos de la nueva revolución digital. Otra explicación podría ser el cariño a León XIII, que nació cerca de Genazzano, fue educado por los agustinos y fue quien colocó la invocación Mater Boni Consilii en las Letanías Lauretanas. 

     Según el periódico Le Figaro, el cardenal serbio Ladislav Nemet contó un chiste que circuló entre los cardenales y que daría otra explicación a la elección del nombre Leo, león en latín: «Hasta ahora, teníamos a Francisco, que hablaba con los lobos. Ahora, tenemos un león que ahuyentará a los lobos».

     Esperemos que así lo haga, disipando de una vez por todas el "humo de Satanás” que entró en la Iglesia durante el pontificado de Pablo VI y poniendo fin al "misterioso proceso de autodemolición" que la ha llevado a la crisis actual. Ojalá León XIV vaya más allá de las intenciones de los cardenales electores —que quizá lo eligieron sólo como figura de consenso— y restablezca verdaderamente la paz en la Iglesia.

     Esperamos que sea la verdadera paz de San Agustín, es decir, "la tranquilidad del orden", que presupone la eliminación lo más radicalmente posible de los factores de desorden doctrinal y disciplinar que proliferan en todos los ambientes católicos y, en particular, en los europeos. 

     Con esta esperanza, unamos nuestra voz a la de los miles de fieles que, al pie de la logia de la Basílica de San Pedro, aclamaron a León XIV con un rotundo: "¡Viva el Papa!".


Artículo del Sr. José Antonio Ureta. Extraído de www.atfp.it

Traducido por nuestro blog. 


lunes, 21 de abril de 2025

El Milagro de la Dolorosa del Colegio: garantía de que las fuerzas del infierno jamás prevalecerán contra la Santa Iglesia





     El Colegio San Gabriel de Quito, dirigido por la Compañía de Jesús y refundado en 1862 por el Presidente de la República Dr. Gabriel García Moreno, constituía el colegio símbolo de la educación en el Ecuador, tanto por su antigüedad como por la fructífera labor educativa que había desarrollado.

     Durante el siglo XIX, nuestro país había delineado, tras numerosas dificultades, personalidad nacional y caminaba hacia la organización y fortalecimiento de sus instituciones. En testimonio de su idiosincrasia profundamente católica, el pueblo ecuatoriano había consagrado la patria al Sagrado Corazón de Jesús y al de su Madre, la Santísima Virgen María.

     Sin embargo, en 1895, la revolución liberal traería consigo una encarnizada y prolongada guerra religiosa, que "no solo enfrentaría a unos ecuatorianos con otros, sino, lo que sin duda iba a ser más grave, socavaría a través de los años la conciencia misma de la ecuatorianidad."1

     Así, se instauró una lamentable y cruenta persecución contra la Iglesia Católica, acompañada de un ateísmo militante.

     Entre otros sucesos que marcaron la actuación de la nueva administración civil, se cuentan: la expulsión de los obispos de Portoviejo y Loja, la de los Padres Salesianos y Capuchinos, un motín policial contra los Hermanos de las Escuelas Cristianas, el asalto al Palacio Arzobispal y los vejámenes al Arzobispo de Quito, Mons. González Calisto, la destrucción e incendio de la biblioteca de la arquidiócesis, el asesinato del periodista católico Víctor León Vivar (y del principal testigo del asesinato, Fr. Eudoro Maldonado), la expulsión del oriente ecuatoriano de los misioneros jesuitas, la prohibición del ingreso de Comunidades religiosas al Ecuador, la vejación y encarcelamiento de Mons. Arsenio Andrade, Obispo de Riobamba; el asalto por tropas del régimen al Colegio "San Felipe Neri" de Riobamba, el 4 de mayo de 1897, en el que asesinaron por la espalda al Padre Rector, Emilio Moscoso, profanando después de manera monstruosa las formas consagradas, burlándose de ellas y pisoteándolas; profanando el Sagrario de la capilla, disparando contra él y rompiéndolo a culatazos; acribillando todas las imágenes de santos y simulando una ejecución de la imagen de la Santísima Virgen María, para finalmente saquear el Colegio. 

     En 1898, el Congreso Nacional dicta una ley que privó a la Iglesia Católica de la contribución predial que recibía por Convenio adicional al Concordato desde 1891, y que servía para sostener el culto y las obras de beneficencia. En 1899 se emite otra ley que restablece el régimen de patronato y somete toda la administración eclesiástica al poder del Estado; en octubre de 1900 se profanan y declaran laicos los cementerios de la Iglesia, y pocos días después se emite un decreto que retira el reconocimiento oficial y el valor jurídico a todos los títulos educativos emitidos por cualquier institución regentada por religiosos; días más tarde, se expide un decreto a través del cual se pretendía derogar los decretos de Consagración de la República a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, que afortunadamente no fue aprobado debido a las voces de protesta de la población.

     El 4 de octubre de 1902, se expide la ley de matrimonio civil, que desconoció todo valor legal al matrimonio religioso-sacramental, estableciendo además el divorcio.

     El 14 de octubre de 1904 se expide una "ley de cultos" que prohibió la fundación de órdenes y congregaciones católicas, suprimió los noviciados de las órdenes contemplativas y buscó la disolución de los institutos de clausura; convirtió a los religiosos en "interdictos" para administrar sus bienes.

     En julio de 1905 se expulsa de Riobamba a los Padres Redentoristas, misioneros y evangelizadores de los pueblos indígenas de Chimborazo.

     En 1906 se retira a la Iglesia Católica su carácter de persona de derecho público, reduciéndola a una entidad de derecho particular. Se expide además un Código de Policía que reprimió toda manifestación externa de culto.

Situación del Colegio San Gabriel en los años previos a 1906

     La generalizada persecución no podía dejar de lado al Colegio emblemático del Catolicismo en el Ecuador.

     El 1 de septiembre de 1895, tropas alfaristas se toman las instalaciones del Colegio para alojarse en él y posteriormente intentan saquearlo; el 5 de mayo de 1897, se discute en el Congreso, por iniciativa del gobierno, la expulsión de todos los jesuitas del territorio ecuatoriano; el 24 de enero de 1899 llega al Colegio una nota oficial sellada en la que se instruye que los jesuitas abandonen el Colegio y la ciudad antes de las diez de la noche, lo que fue impedido por la población civil; el 5 de junio de 1901 se notifica al Padre Superior, que en adelante los exámenes rendidos en el San Gabriel serán nulos; al día siguiente llega una nota en que el gobierno anunció que se daba por terminado unilateralmente el contrato con la Compañía de Jesús y establece un plazo de tres meses para la entrega del edificio y los muebles.

     En noviembre de 1901, se despoja al Colegio San Gabriel de sus instalaciones físicas. Se confisca su biblioteca, gabinete de física y laboratorio de química (los más avanzados de la época en el país), que por orden del gobierno son entregados al recién creado "Instituto Nacional Mejía". El edificio usurpado, es dividido en varias fracciones, forzándose a los alumnos del San Gabriel a utilizar menos de la cuarta parte de la infraestructura de la que originalmente disponían.

     El 11 de octubre de 1902, se derogan los decretos que amparaban la labor educativa realizada por la Compañía de Jesús en el Ecuador desde 1862, lo que significaba que los Colegios "San Gabriel" de Quito y "San Felipe Neri" de Riobamba perdían su carácter de colegios. nacionales y pasaban a ser "centros de enseñanza privada", sin ningún tipo de reconocimiento oficial, y obligados a sujetarse a los textos educativos y programas impartidos por la ideología instalada en el poder

     El 14 de julio de 1904, se publica en el Registro Oficial la disposición que ordena a los alumnos del Colegio San Gabriel a rendir sus exámenes en el Instituto Nacional Mejía, dando lugar a décadas de abusos, tales como la modificación de los programas de estudio sujetos a evaluación en la víspera de los exámenes, entre otros.

     En 1906, el general Eloy Alfaro asciende al poder mediante un golpe de Estado en contra del Presidente Lizardo García, y expide una ley orgánica de instrucción pública que determina la eliminación definitiva de la enseñanza religiosa en los planteles educativos del Ecuador.

     No obstante los problemas derivados de la persecución oficial, el Colegio San Gabriel continuaba la labor educativa que había desempeñado durante tres siglos. El número de alumnos se había reducido considerablemente, contando con ciento cincuenta alumnos en 1906, de los cuales 35 eran internos.

     Era la noche del viernes 20 de Abril de 1906, y el Colegio se encontraba en vacaciones de Pascua, por lo que únicamente se hallaban en el edificio los alumnos internos, que en aquel día habían realizado una excursión a las afueras de Quito, acompañados por el H. Luis Alberdi, Inspector General.

     A las 20:00, los alumnos se encontraban acabando de cenar en el comedor del Colegio. Hacia el final de la cena, ingresó en el comedor el P. Prefecto Andrés Roesch, originario de Alsacia, y concedió, "contra la costumbre establecida"2, permiso a los alumnos para hablar, poniéndose a referirles acerca del trágico terremoto ocurrido dos días antes en San Francisco, California, generando sorpresa y una animada conversación entre los jóvenes.

     Al lado norte del comedor, pendía de una pared una hermosa oleografía de la Santísima Virgen de Dolores, simétrica con una oleografía de San José, que pendía en la pared opuesta, del lado sur.

     Muy cerca de la imagen de la Santísima Virgen de Dolores, se encontraba la mesa de los menores entre los alumnos presentes: Jaime Cháves Ramírez, Carlos Hermann y Pedro Donoso, que contaban entre 10 y 11 años de edad, y que habían recibido la primera comunión apenas la semana anterior.

     Comentaban también acerca de los dramáticos sucesos del terremoto de San Francisco, y mantenían una conversación piadosa; hablaban de dedicarse a la vida religiosa, como jesuitas, ermitaños o franciscanos; contemplaban la cercana y conmovedora imagen de la Virgen de Dolores y Jaime Cháves comentaba que querría morir en un terremoto después de haber comulgado... Carlos Hermann, viendo la imagen de Nuestra Señora de Dolores, comentaba cómo aquellas siete espadas traspasaban su corazón por nuestros pecados... Tras unos minutos, Hermann , pero instantáneamente, su compañero Jaime Cháves Ramírez (guarandeño, hijo del destacado polígrafo, político y militar Cnel. Ángel Polibio Cháves) temeroso y conmovido, se tapa los ojos con la mano y le dice "¡Ve a la Virgen!"; los dos muchachos se quedan estupefactos ante aquello que estaban contemplando: la Santísima Virgen de Dolores abría y cerraba sus párpados, mientras mostraba expresiones faciales "semejantes a los de una persona viva"3. 


     Los niños continuaban absortos en la contemplación, cuando Jaime Cháves invita a su amigo Carlos Hermann a rezar de rodillas un Padre Nuestro y un Ave María.

     Inmediatamente, Carlos Hermann acude a buscar a su compañero de mesa Pedro Donoso, que se había levantado momentos antes. Inicialmente, Pedro Donoso no le prestó atención, pues se encontraba conversando en otra mesa con su hermano mayor, pero ante la insistencia acude a los pies de la Sagrada Imagen.

     Mientras tanto, Jaime Cháves corre la voz entre los demás alumnos de lo que estaba ocurriendo; algunos se acercan "entre incrédulos y burlones"4, pero con enorme admiración comprueban que realmente la Virgen de Dolores abría y cerraba "suave y majestuosamente sus ojos". Los muchachos alertan al P. Prefecto y al H. Alberdi, que conversaban despreocupados con otros alumnos. Acude el H. Alberdi sin dar crédito a lo que le decían, mientras el P. Roesch llama la atención de un alumno que insistía, diciéndole que se "dejara de dislates..."5. Tanta fue la insistencia, que finalmente el P. Prefecto acude decidido a desvirtuar las alegaciones de los muchachos "cerciorándose expresamente de que las lámparas eléctricas no se movían o si acaso había algún reflejo especial en la imagen"6. 


Videntes del Milagro de la Dolorosa,
en 1906

     El Padre Prefecto relata que estando frente a la imagen, rodeado de los niños, clavó en ella la vista sin pestañear y notó que la Virgen Santísima cerraba y abría los párpados con lentitud, pero que, sin creerlo todavía, se apartó del lugar. De inmediato se le acerca el H. Alberdi, que se encontraba más cerca de la imagen y le dice: "Pero Padre, ¡si esto es un Prodigio! ¡Si esto es un Prodigio!". Vuelve la mirada el Padre Roesch y siente un escalofrío que le helaba el cuerpo, constatando que sin lugar a dudas la imagen abría y cerraba los párpados. Todos los muchachos reunidos clamaban al unísono cada vez que la Santísima Virgen abría y cerraba los ojos..." ¡Ahora cierra! ¡Ahora abre!"

     Algunos estudiantes solicitaron que se dé aviso al Padre Rector, pero el P. Prefecto se rehusó y más bien dio señal para que todos se trasladen a la capilla a rezar el rosario. La Sagrada imagen continuaba abriendo y cerrando prodigiosamente sus ojos. El H. Alberdi sugirió llevar el cuadro a la capilla para el rezo del rosario, pero tampoco lo autorizó el P. Roesch, dado que, según sus palabras quería "evitar llamar demasiado la atención".

     Así, el milagro fue testificado por 35 alumnos internos, dos religiosos jesuitas y tres empleados del Colegio que se encontraban con ellos, que días más tarde lo declararían bajo juramento7. 

     Pese a los esfuerzos desplegados para no perturbar a la población, la noticia de los hechos se difundió rápidamente en todo el país.

Proceso Canónico

Fotografía captada durante la reconstrucción de los acontecimientos prodigiosos del 20 de abril de 1906.
Comedor del Colegio San Gabriel de Quito, alrededor del 27 de abril de 1906

     El 25 de abril del mismo año, se instauró un serio proceso canónico para estudiar la veracidad de lo ocurrido y se ordenó que la imagen de la Santísima Virgen se mantenga en absoluta reserva. Se nombró entonces una Junta Asesora de nueve teólogos: cuatro canónigos y cinco religiosos de distintas órdenes, con exclusión expresa de los jesuitas.

     Todos los testigos ratificaron por separado y de forma concordante, bajo gravedad de juramento, sin que ninguno quitara nada, todo lo que habían constatado, esto es, que la imagen de la Santísima Virgen de Dolores había abierto y cerrado los ojos durante alrededor de un cuarto de hora. De hecho, los testigos fueron más explícitos en las respuestas proporcionadas a la Junta de teólogos.

     Posteriormente, con el objeto de comprobar las causas naturales que pudieran explicar el fenómeno, se conformó Comisiones de peritos: Físicos, Teólogos, Médicos, Técnicos y Artistas, entre quienes se encontraban: el Dr. José M. Troya (médico y cirujano), el señor Carlos Egas Caldas (químico), el señor José Domingo Laso (destacado fotógrafo) y el señor Antonio Salguero (afamado pintor, especializado en Europa).

     Se debía estudiar las condiciones de la imagen de la Virgen y las circunstancias de tiempo, lugar, iluminación y disposición en que se verificó el hecho; la Comisión de médicos examinaría a todos los testigos acerca de sus condiciones de salud fisicas, emocionales y psíquicas. 

     Los resultados de los exámenes de peritos y teólogos permitieron autenticar que en realidad. había ocurrido un hecho sobrenatural y extraordinario en el comedor del Colegio San Gabriel aquel 20 de Abril de 1906.

   Desde junio de 1906, los fieles empiezan a venerar multitudinariamente la imagen milagrosa de la Santísima Madre de Dios, trasladada solemnemente a la Iglesia de la Compañía de Jesús, donde se verificó un fervoroso triduo.

El milagro se repite

Reproducción de la imagen original de la Santísima Dolorosa del Colegio San Gabriel que abrió y cerró los ojos en 1906

     La imagen de la Santísima Virgen de Dolores volvió a abrir y cerrar los ojos en diversas ocasiones.

     El 13 de junio de 1906 son testigos los hermanos Manuel María y Nicolás Salazar; el 24 de junio lo atestiguan el P. Fernando Bernard, el H. Ramón Miranda, cuatro alumnos del Colegio San Gabriel y cinco de los Hermanos de las Escuelas Cristianas; el 26 de junio ocurre una nueva manifestación ante dos religiosos dominicos; el 3 de julio del mismo año, vuelve a ocurrir el milagro delante de gran cantidad de personas en la Iglesia de la Compañía de Jesús; a las cinco de la tarde del 5 de julio, día en que llega a la ciudad el nuevo Arzobispo de Quito, la Santísima Virgen vuelve a abrir y cerrar los ojos.

Propagación de la devoción 

     Apenas se dictó el Auto final del proceso canónico acerca del Milagro del 20 de Abril, la ciudad de Quito estalló en fervorosa y conmovedora devoción. La noticia del Milagro se propagó rápidamente a lo largo y ancho de la República del Ecuador y fuera del país.

     Es de notar, por cierto, que en aquellos alumnos internos que presenciaron el Milagro del 20 de Abril de 1906, se encontraba representado todo el país; pues además de quiteños, entre ellos se contaban alumnos originarios de Cotopaxi, Bolívar, Imbabura, Guayas, Manabí, Chimborazo, Carchi y Tungurahua (además de un alumno originario de Sullana, Perú), lugares a los que se extendió con especial fuerza la devoción a la Santísima Madre de Dios, bajo su advocación de la "Dolorosa del Colegio".

     En la actualidad, casi no hay familia ecuatoriana donde no se venere a tan especial advocación mariana. Y muchísimas personas llevan consigo medallas o estampas con la "Dolorosa del Colegio".

     La nueva advocación echó profundas raíces en España, donde se le atribuye una inmensa cantidad de intercesiones milagrosas y donde se la venera desde 1906 en lugares como la Iglesia de San Agustín en Málaga, el Convento de Santa Dorotea de Burgos o el Monasterio de Salesas de Valladolid.

     La devoción por la "Dolorosa del Colegio" llega pronto a Inglaterra, Bélgica, Francia, Italia, Estados Unidos, Colombia, Chile, Venezuela, Perú, etc.

     "El Sumo Pontífice, San Pio X, al recibir el proceso diocesano enviado desde Quito juntamente con una fotografía de la Virgen del Milagro, tomó la imagencita de la Virgen y la puso sobre su escritorio para tenerla constantemente ante sus ojos, y, con fecha 12 de Febrero de 1907 concedió cien días de indulgencia a quienes rezaren tres avemarías ante la imagen de la Dolorosa del Colegio.

     El señor Obispo electo de Cuenca, Mons. Manuel María Pólit al ser recibido en audiencia particular por el Santo Padre después de su consagración episcopal en febrero de 1907, vio con emoción en el escritorio del Santo Padre la imagen de la Dolorosa del Colegio, por lo que apenas llegado a su diócesis encargó a un artista cuencano hacer un hermoso relieve en madera de la Dolorosa del Colegio para enviarlo como obsequio al Sumo Pontífice con ocasión de su jubileo sacerdotal. Se sabe que al recibir el Santo Padre esta hermosa ofrenda la puso en su cámara particular para su devoción personal"8. 

     En 1956, S.S. Pío XII concedió la coronación canónica de la Dolorosa del Colegio San Gabriel, declarándola Reina de la Educación Católica en el Ecuador.


Tres fotos de 1956, a propósito de la Coronación Canónica de la Virgen Dolorosa 

Parque El Ejido

Procesión por la calle Guayaquil 


Significado y Mensaje del milagro del 20 de Abril de 1906 

     Hacia 1906, la Iglesia Católica en el Ecuador venía soportando durante diez años una ignominiosa persecución por parte del poder civil. Había llegado para ella una hora de Calvario y de tinieblas. Y tal como en la Crucifixión de Nuestro Divino Redentor, la Santísima Virgen estuvo junto a la Cruz; en las horas desesperadas de sofocante persecución, se manifestó diáfanamente la Madre de la Iglesia como signo de salvación y esperanza, como garantía de que las fuerzas del infierno jamás prevalecerán contra la Santa Iglesia.

      A semejanza de San Juan en la hora de la Crucifixión, el pueblo ecuatoriano recibió de la Divina Providencia una sentencia majestuosa:

¡Aquí tenéis a Vuestra Madre! 

Oración 

     ¡Oh, Madre Dolorosa! por tus lágrimas, por la corona de espinas, por los clavos que llevas en tus manos, por las espadas de Dolor con que nuestros pecados traspasaron tu corazón. Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos alcanzanos de tu Hijo Santísimo dolor intenso de nuestras culpas y vivos sentimientos de Fe, Esperanza y Caridad.

     ¡Oh Madre Dolorosa! protege a la Santa Iglesia, protege a nuestra Patria, ampara a a la juventud, ampara a la niñez. Amén


Diego Villamar



CITAS

1. BRAVO, Julián, S.I., La Dolorosa del Colegio En la perspectiva histórica de la República del Ecuador, SALVAT Editores Ecuatoriana, Quito Ecuador, 1984

2. Declaraciones de testigos, incluidos el P. Roesch, el H. Alberdi y varios alumnos del Colegio San Gabriel.

3. Testimonio de Jaime Cháves Ramírez, contenido en el Proceso Canónico instituido en la M.A. Curia Metropolitana de Quito.

4. Óp. Cit. p. 41

5. Testimonio del P. Prefecto Andrés Roesch, S.I. 

6. Ibíd.

7.Cfr. Proceso Canónico Instituido en la M.A. Curia Metropolitana de Quito. 

8. Óp. Cit., p. 76

BIBLIOGRAFÍA

• BRAVO, Julián, S.I., La Dolorosa del Colegio En la perspectiva histórica de la República del Ecuador, SALVAT Editores Ecuatoriana, Primera Edición, Quito - Ecuador; 1984.

• Proceso Canónico Instituido en la M.A. Curia Metropolitana de Quito Acerca del Acontecimiento Maravilloso Acaecido en el Colegio de los Padres Jesuitas el 20 de Abril de 1906, Imprenta del Clero, Quito Ecuador, 1906.

• HISTORIA DEL ECUADOR, SALVAT Editores S.A., Gráficas Estella S.A., Navarra - España, 1988, Tomo 6.




domingo, 23 de febrero de 2025

Los Últimos Tiempos y los Tiempos Finales






           
           Por Margaret C. Galitzin

     En sus profecías, el beato español Francisco Palou y Quer O.C.D., 1811 - 1872, denomina Revolución, a la primera revuelta de los ángeles en el Cielo y a los principales ataques contra la Iglesia y la Civilización en la historia, estos son, el Islam, el Cisma de Oriente, el Protestantismo, la Revolución Francesa y el Comunismo.

     El beato carmelita, nombra a Satanás como el jefe de esta obra masiva de destrucción:

     «Satanás es el padre de la Revolución. Esta es su obra, que comenzó en el Cielo y se perpetúa entre los hombres de generación en generación. Ahora, por primera vez después de 6.000 años de Creación, se atreve a proclamar ante el Cielo y la tierra su verdadero nombre satánico: ¡Revolución!»

     Las profecías del Beato Palau encajan perfectamente con dos períodos o eras históricas distintas: los Últimos Tiempos y los Tiempos Finales.

     Los Últimos Tiempos marcan el final de la Revolución, que el Beato Palau predice que cerrará con un gran castigo de Dios que incluirá tres días de oscuridad durante los cuales morirán todas las personas malvadas.

     Después de esto, comienza la última era, la era de paz prescrita por las Escrituras, o el Reino de María. Solo al final de esta última era vendrá una apostasía final y el fin del mundo, el día en que «el cielo se enrollará como un pergamino» (Ap 6:14). Este será el Fin de los Tiempos.


Portada del libro del padre Benjamín Sánchez, en el que sitúa correctamente en la historia nuestros desastrosos días

     En un pequeño libro titulado «Final de los Últimos Tiempos», el también sacerdote español, Benjamín Sánchez, 1905 - 2007, doctor de la Sagrada Escritura, examina las profecías públicas y privadas sobre los Últimos Tiempos. Dicho estudio es bastante interesante y significativo para nuestros días. Sobre todo porque muchos católicos, abrumados por la apostasía y el pecado de nuestros días, piensan erróneamente que estamos en los Últimos Tiempos que precederán inmediatamente al Juicio Final.

     Basándose en las Escrituras y en las profecías que concuerdan con ellas, el padre Sánchez sitúa correctamente nuestros desastrosos días en la Historia. Los resultados de su estudio confirman las profecías de Nuestra Señora de Fátima y de Nuestra Señora del Buen Suceso, así como las del gran profeta mariano San Luis María Grignion de Montfort, que hablan de un gran castigo al que seguirá un largo período de paz, el Reino de Cristo por medio de María, o, dicho más brevemente, el Reino de María, del que habla otro profeta de nuestro tiempo, el profesor Plínio Corrêa de Oliveira.

     En general, las Escrituras y las profecías privadas que el padre Sánchez expone, nos advierten de un gran castigo que vendrá sobre toda la humanidad —un Juicio de las Naciones— al que seguirá un largo período de paz y bienestar universal. Cuando utiliza la expresión "Últimos Tiempos", subraya que no se refiere al fin del mundo. En la gran catástrofe universal que se avecina, el mundo no será completamente aniquilado.

     Más bien, el remanente de la humanidad que sobreviva al castigo será renovado y purificado. Con un celo por la gloria de Jesucristo y de María Santisima Señor, construirán un mundo mejor. Muchas de las profecías hablan de un gran líder, un hombre enviado por Dios, una figura profética querida por Nuestra Señora, una figura eliatica, que liderará esta restauración.


Padre Benjamín Sánchez 

     En la era que seguirá, señala el padre Sánchez, «Cristo reinará de un extremo a otro del mundo, y todos sus enemigos caerán a sus pies (1 Cor 15,25) para rendirle vasallaje. Su Iglesia triunfará gloriosamente en toda la tierra».

     El Fin de los Tiempos o Juicio Final, tendrá lugar sólo después de ese período de triunfo de Dios en la tierra. «No hay que confundir el gran castigo y purificación del mundo con el Juicio Final», subraya el padre Sánchez, pues las Escrituras nos dicen que ni siquiera los Ángeles del Cielo conocen el día o la hora de este último.

     Lo que se anuncia en las Escrituras y en las profecías, no es el fin del mundo, sino lo que él llama el "juicio de las naciones" que tendrá lugar durante un gran castigo que vendrá sobre un mundo que ha perdido la fe y ha transgredido gravemente todas las leyes de Dios. Es un castigo que tendrá lugar en nuestros tiempos, predicho por las Escrituras y descrito más claramente en varias profecías aprobadas.

Sagrada Escritura: un gran castigo y un remanente purificado

     Isaías profetiza unos Últimos Tiempos en los que la tierra, profanada por sus habitantes, será devastada y sólo quedarán unos pocos fieles:

     «He aquí que el Señor asolará la tierra, la despojará, afligirá su faz y dispersará a sus habitantes. Y será como con el pueblo, así con el sacerdote; como con el siervo, así con su amo; como con la sierva, así con su señora; como con el comprador, así con el vendedor; como con el prestamista, así con el prestatario; como con el que pide su dinero, así con el que debe.

     «Con desolación será asolada la tierra, y será totalmente despojada; porque el Señor ha dicho esta palabra. La tierra se enlutó, se desvaneció y se debilitó: el mundo se desvaneció, la altura de los pueblos de la tierra se debilitó. Y la tierra está infectada por sus habitantes; porque han transgredido las leyes, han cambiado el ordenamiento, han roto el pacto eterno.

     «Por lo tanto, una maldición devorará la tierra, y sus habitantes pecarán; y por eso los que la habitan enloquecerán, y quedarán pocos hombres» (Is 24:1-6).

     El pequeño número de supervivientes de este gran castigo se predice en la imagen de las pocas aceitunas que aún se aferran al árbol después de haber sido sacudido:

     «Será así en medio de la tierra, en medio del pueblo, como si unas pocas aceitunas, que quedan, fueran sacudidas del olivo; o las uvas, cuando se acabe la cosecha» (Is 14:13).

     Lo que es importante señalar es que algunos habitantes, aunque pocos, permanecerán después del gran castigo, lo cual es una señal definitiva de que no es el fin del mundo.

El juicio de las naciones

     El Día del Señor anunciado en Sofonías será el Juicio de las Naciones, donde cada una recibirá un justo castigo y los fieles que queden serán conducidos por un "labio elegido (puro)" para que todos puedan servir y dar gloria al Señor:

     «El gran día del Señor está... cerca y muy rápido... Ese día es un día de ira, un día de tribulación y de angustia, un día de calamidad y de miseria, un día de tinieblas y de oscuridad, un día de nubes y de torbellinos ... Y angustiaré a los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra el Señor; y su sangre será derramada en la tierra, y sus cuerpos en el estiércol...

     «Porque mi juicio es reunir a los gentiles, y reunir a los reinos; y derramar sobre ellos mi indignación, todo mi furor; porque con el fuego de mis celos será consumida toda la tierra. Porque entonces devolveré al pueblo un labio escogido, para que todos invoquen el nombre del Señor y le sirvan con un solo hombro» (Sof 1: 14-17, 3: 8-9). 

Un mundo renovado, los últimos tiempos

     Un gran castigo vendrá sobre la tierra, prevé Zacarías, donde sólo quedará una tercera parte. Estos, sin embargo, serán probados y purificados e invocarán el nombre del Señor:

     «Y habrá en toda la tierra, dice el Señor, dos partes en ella que se dispersarán y perecerán; pero la tercera parte quedará en ella.

     «Y a la tercera parte la haré pasar por el fuego, y la refinaré como se refina la plata; y la probaré como se prueba el oro. Invocarán mi nombre, y yo los escucharé. Diré: Tú eres mi pueblo; y ellos dirán: El Señor es mi Dios» (Zc 13:8-9).

     Esto debería bastar para demostrar que el Juicio Universal de las naciones, que será algo que todos verán y experimentarán, no es el Juicio Final pues este el final del mundo.

Beato Francisco Palau: «el imperio del mal está en movimiento y es imparable»

Beato Francisco Palau y Quer O.C.D. 

     El beato carmelita sostenía que la Revolución, impulsada por el “progreso” moderno y la comunicación de masas, fue instigada por Satanás, cuyo objetivo era establecer un falso orden mundial, al que llamó una “república universal” que, en última instancia, lo adoraría como el representante supremo de la Revolución.

     Al mismo tiempo, enfatizó el aspecto dictatorial que asumiría este nuevo orden, al introducir una religión universal y perseguir a todo aquel que se negara a entrar: «Oficialmente, no habrá otra religión que la del Estado». 

     ¿Quién es este 'seductor' universal?

     Él explica: «El Anticristo es el triunfo del diablo y del pecado en la batalla contra Cristo y su Iglesia en el ámbito de la política y de la fuerza pura. Es el diablo encarnado y hecho visible a través de la comunicación de su poder a los hombres».

     Sostenía que ya en su tiempo el hombre podía ver el cuerpo del Anticristo, pero todavía no su cabeza: «También vemos que su imperio ya está formado. 

     «El imperio del mal está en movimiento…, escribió en 1870. «Cuanto más se ve agobiado por el crimen, más rápido avanza. A estas alturas, es imparable». 

     Casi 50 años antes de Fátima, advirtió que si la humanidad no se convertía y hacía penitencia, sufriría un enorme castigo, que no sabía cuándo vendría, pero previó que sería más terrible que el Diluvio. A medida que la humanidad se acercara a esta catástrofe, habría horribles convulsiones en la tierra y en los cielos. Pero entonces sería demasiado tarde para detener tal punición. 

El beato Palau sostenía que la Revolución es el gran asalto de Satanás contra la Iglesia y la Cristiandad 

A lo lejos una era de paz: la Santísima Virgen pondrá fin a la tormenta de la Revolución

     El beato Palau podía ver más allá: la derrota de la Revolución y un tiempo en el futuro cuando el falso imperio terrenal del Anticristo sería aniquilado y reemplazado por el Reino de Cristo y su Iglesia.

     Mirando a lo lejos con su mirada penetrante, predijo: «Un Dios, un Rey, una Religión, este es el lema que un día se blasonará en los estandartes imperiales en todo el mundo y que después le dará paz y prosperidad». 

     Estaba hablando de ese tiempo de paz prometido por Nuestra Señora a los hombres después de un gran castigo y de la victoria de su Inmaculado Corazón, una paz también profetizada en las Escrituras.

     ¿Y cuándo llegará ese día? El beato responde: «llegará después del colapso universal de la sociedad, que sentimos que está realmente cerca».


Tomado de diario7-archivos.blogspot.com


     LEA AQUÍ: LAS PROFECÍAS DEL BEATO FRANCISCO PALAU SOBRE LA REVOLUCIÓN 


Notas:

1) Nacido en 1905. Rector del Seminario de Zamora y Canónigo de la Catedral de Zamora, fue un prolífico escritor sobre las Escrituras, los Cuatro Últimos, el Comunismo, y promotor de la devoción a la Santísima Virgen y el rezo del Rosario.

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