martes, 8 de febrero de 2022

Novena al Niño Jesús de la Cruz del Pichincha.- SEXTO DÍA

 







M

Novena al Niño Jesús de la Cruz del Pichincha

SEXTO DÍA


Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos...

Acto de Contrición para todos los días

¡Señor! Detesto todos mis pecados, y que me hacen indigno de recibirte en mi corazón; me pesa haberte ofendido, por ser Quien eres, ¡Oh! ¡Bondad infinita! Me propongo con tu gracia, no cometerlos más a partir de ahora, hacer penitencia por ellos y evitar toda situación de peligro de ofenderte. Amén.

Oración para todos los días

¡Oh! dulcísimo Redentor, que, para reconciliarnos con Dios, bajaste del Cielo, te hiciste hombre, viviste como nosotros, te entregaste por nosotros a la muerte y finalmente nos diste la felicidad eterna; te pedimos Señor y Dios nuestro, que eres pues el Camino para ir a Dios, la Verdad para ser conocida, y la vida para amarlo, nos concedas conseguir esa suprema finalidad de nuestra vida en la tierra, para gozarlo en la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Consideración para el sexto día

¡Oh! ¡Divino Niño! Que te compadeces con las almas vírgenes, y que dijiste: "Dejad que los niños vengan a Mí! Introdúcenos en tu Corazón Amoroso y concédenos practicar las virtudes que más te agradan. Aumenta nuestra pureza y caridad, y sobre todo nuestro amor a ti y a tu Madre Santísima, que es también nuestra, como prenda de predestinación y de fidelidad perpetua.

Pedido para el sexto día

Rezar un Padrenuestro, Avemaría y Gloria venerando cada una de las cinco llagas del Niño Jesús Crucificado, suplicando por intercesión de María Santísima por los agonizantes y las benditas almas del purgatorio.

V. Niño Jesús de la Cruz del Pichincha
R. Ruega por nosotros

V. Nuestra Señora del Buen Suceso
R. Ruega por nosotros

Alma de Cristo

Alma de Cristo santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
Oh, buen Jesús, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos.
Amén.

Consideración final para el sexto día

“Si no os hiciereis como un niño, no entraréis en el Reino de los Cielos” (cfr. Mt 18,3)

Con esta Divina sentencia, quiso el Hijo de Dios Crucificado en su tierna edad, manifestar que es a través de una devoción incansable a su infancia y a su Cruz, que se logrará conservar o recuperar aquella inocencia infantil, junto a dones de naturaleza y de Gracia que embellecen el alma por siempre.

En una nación como esta, consagrada al Corazón de Jesús, con un vínculo tan profundo de pertenencia a Él, la devoción al Niño Jesús Crucificado, quien la consagró primero en la cima del Pichincha, será siempre, en todo peligro, la salvaguardia de las almas rectas. Si faltara esta devoción, desaparecerá el bello espíritu de la infancia espiritual en el que se complace el Padre Celestial.

V. Tened piedad de nosotros, Señor
R. Señor, tened piedad de nosotros.

V. Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz.
R. Amén.

lunes, 7 de febrero de 2022

Novena al Niño Jesús de la Cruz del Pichincha QUINTO DÍA

 





M

Novena al Niño Jesús de la Cruz del Pichincha

QUINTO DÍA




Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos...

Acto de Contrición para todos los días

¡Señor! Detesto todos mis pecados, y que me hacen indigno de recibirte en mi corazón; me pesa haberte ofendido, por ser Quien eres, ¡Oh! ¡Bondad infinita! Me propongo con tu gracia, no cometerlos más a partir de ahora, hacer penitencia por ellos y evitar toda situación de peligro de ofenderte. Amén.

Oración para todos los días

¡Oh! dulcísimo Redentor, que, para reconciliarnos con Dios, bajaste del Cielo, te hiciste hombre, viviste como nosotros, te entregaste por nosotros a la muerte y finalmente nos diste la felicidad eterna; te pedimos Señor y Dios nuestro, que eres pues el Camino para ir a Dios, la Verdad para ser conocida, y la vida para amarlo, nos concedas conseguir esa suprema finalidad de nuestra vida en la tierra, para gozarlo en la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Consideración para el quinto día

Contempla al tierno Niño crucificado por amor a  nosotros. A aquél, que desde su infancia se satisfacía con el misterio de la Cruz, y en el Cordero de Dios que en ella se inmola. 

Pidamos al Niño Jesús que se una a nuestra propia Cruz, para luchar con fervor contra los enemigos del alma, y hoy más que nunca contra los enemigos de la Iglesia y del Ecuador católico que algún día le juró fidelidad. Con la ayuda del Divino Espíritu Santo ciertamente unos y otros serán vencidos. Solamente así la Cruz será símbolo de victoria, con el triunfo definitivo del bien sobre el mal, ahora y por toda la eternidad.

Pedido para el quinto día

Rezar un Padrenuestro, Avemaría y Gloria venerando cada una de las cinco llagas del Niño Jesús Crucificado, pidiendo que por sus méritos nos conceda la gracia del valor para luchar y defender los principios que forjaron el esta nación católica.

V. Niño Jesús de la Cruz del Pichincha
R. Ruega por nosotros

V. Nuestra Señora del Buen Suceso
R. Ruega por nosotros

Alma de Cristo

Alma de Cristo santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
Oh, buen Jesús, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos.
Amén.

Consideración final para el quinto día

Abracemos la Cruz con resolución, sin quejas. Muchas veces ella nos pide incluso renunciar a los placeres legítimos de esta vida, como preparación para la eternidad. 

Pero en estos cruciales momentos para la Cristiandad, en los que, a excepción de unos pocos, el mundo decidió dar sus espaldas a la Cruz, volvámonos a ella. Abracemos la Cruz de la incomprensión, de la persecución, del abandono, del heroísmo de proclamarse católico, con la disposición de darlo todo, y ¿por qué no, la propia vida?

V. Tened piedad de nosotros, Señor
R. Señor, tened piedad de nosotros.

V. Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz.
R. Amén.

Novena al Niño Jesús de la Cruz del Pichincha.- CUARTO DÍA

 




M

Novena al Niño Jesús de la Cruz del Pichincha

CUARTO DÍA




Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos...

Acto de Contrición para todos los días

¡Señor! Detesto todos mis pecados, y que me hacen indigno de recibirte en mi corazón; me pesa haberte ofendido, por ser Quien eres, ¡Oh! ¡Bondad infinita! Me propongo con tu gracia, no cometerlos más a partir de ahora, hacer penitencia por ellos y evitar toda situación de peligro de ofenderte. Amén.

Oración para todos los días

¡Oh! dulcísimo Redentor, que, para reconciliarnos con Dios, bajaste del Cielo, te hiciste hombre, viviste como nosotros, te entregaste por nosotros a la muerte y finalmente nos diste la felicidad eterna; te pedimos Señor y Dios nuestro, que eres pues el Camino para ir a Dios, la Verdad para ser conocida, y la vida para amarlo, nos concedas conseguir esa suprema finalidad de nuestra vida en la tierra, para gozarlo en la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Consideración para el cuarto día

Contempla al Divino Niño de la Cruz, intercediendo por nosotros ante el Padre Celestial. Sus llagas claman misericordia y caridad, ante tanta maldad cuando no indiferencia de nuestros corazones, y quiere abrirnos el suyo, para derramar lluvias magníficas de conversiones y arrepentimientos.

Pedido para el cuarto día

Rezar un Padrenuestro, Avemaría y Gloria venerando cada una de las cinco llagas del Niño Jesús Crucificado, por la protección de la Familia.

V. Divino Niño Jesús de la Cruz del Pichincha
R. Ruega por nosotros

V. Nuestra Señora del Buen Suceso
R. Ruega por nosotros

Alma de Cristo

Alma de Cristo santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
Oh, buen Jesús, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos.
Amén.

Consideración final para el cuarto día

El Divino Niño crucificado en el monte Pichincha, desde allí contempla el cataclismo moral y la crisis espiritual que inundan el mundo de las almas. 

La sociedad actual parece una cloaca inmunda: la inocencia de la niñez atacada por todos los frentes, la juventud cada vez más ávida de todos los vicios. El matrimonio, herido de muerte por el adulterio, el amor libre, y los pecados contra natura. La virginidad es cosa del pasado. 

¡Oh! Divino Niño Jesús, danos la gracia insigne de volvernos a ti, a quién un día reconocimos como nuestro Patrono, como nuestro Monarca, y que de nuestras almas sólo broten sentimientos y obras de adoración, reconocimiento y pleitesía, como nuestro Señor y nuestro Rey.

V. Tened piedad de nosotros, Señor
R. Señor, tened piedad de nosotros.

V. Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz.
R. Amén.

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