domingo, 16 de enero de 2022

La Venerable Madre Mariana de Jesús Torres, modelo inquebrantable del amor a la Cruz que debemos imitar

 



16 de enero de 1635— 2022:
387 años de su partida al Cielo.


La Madre Mariana de Jesús Torres cargando la Cruz de Nuestro Señor.
Monasterio de la Inmaculada Concepción de Quito



     Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz y me siga. Mt. 16, 24.


     La pandemia del Coronavirus continúa su curso dejando marcada en la humanidad la huella del sufrimiento. Con el COVID 19, ¿Quién no ha sufrido, personalmente o con algún ser querido, los estragos de la enfermedad o de la pérdida irreparable de un ser querido? Precisamente, el coronavirus nos ha dejado, y sin saber hasta cuando, una lección digna de ser considerada: aprender a valorar el sufrimiento. Aceptar con santa resignación el dolor representado de muchas formas.               

     Hay un espíritu muy marcado en el mundo moderno, según el cual las personas vienen a esta tierra para tener éxito, y únicamente con la finalidad de tener salud, enriquecerse, gozar la vida, y el deseo de morir en una muy avanzada edad. Esta es una concepción pagana de considerar la existencia, pues el Divino Redentor nos dio el maravilloso e incomparable ejemplo de precisamente lo contrario.

     Estando Napoleón en pleno auge de su carrera ascensional, un poco antes de proclamarse emperador, uno de sus aduladores, considerando que los antiguos héroes romanos y los de la antigüedad en general, cuando mucho se envanecían terminaban siendo divinizados, se le acercó y le dijo: — “¿General Bonaparte, por qué no se hace proclamar Dios?”. Napoleón lo miró fijamente y le respondió de forma aplastante: “Después de Jesucristo, sólo hay una manera de que alguien pueda ser considerado seriamente como un Dios y esta es, subir a lo alto del Calvario y hacerse crucificar". Tenía razón, pues nunca más ningún candidato a la divinidad fue tomado con seriedad, pues sólo la Cruz es seria, y sólo son verdaderamente serios quienes quieren cargar su propia cruz.

     Durante su vida, a la Venerable fundadora del Monasterio de la Inmaculada Concepción de Quito, Madre Mariana de Jesús Torres, Dios, no le ahorró nada que no sea lo necesario para su santificación. Nunca dejó de acompañar a Nuestro Señor Jesucristo en los dolorosos pasos de Su Santísima Pasión, y su existencia significó vivir constantemente sumergida en amargas tribulaciones, dispensadas solamente durante las celebraciones de Navidad, Resurrección, Ascención y Pentecostés, convirtiéndose en una fiel imitadora de Su Santísima Madre sin mancha, por lo que le fue dado participar de las alegrías y de los dolores de la vida de Jesucristo y de María Santísima.

     En cierta ocasión, antes de su último periodo como abadesa, se encontraba de pie delante del Sagrario, en el coro inferior del Convento, rogando por las necesidades de su comunidad y del pueblo en general, y pidiendo ya no tener bajo sus hombros la gran responsabilidad del cargo de abadesa. De repente vio abrirse el Tabernáculo, de cuyo interior surgió una espléndida cruz adornada con perlas y piedras preciosas que iba creciendo en su tamaño hasta perderse en las nubes, conservando su tronco fijo en el suelo. Pero pudo notar que en varias partes de la cruz faltaban dichas perlas y piedras. Pensativa, contemplaba la linda cruz, sin atinar su significado ni la ausencia de los preciosos adornos. Salió entonces del Sagrario, su Divino Esposo, tan hermoso, dulce y atrayente, diciéndole: "¿Ves amada mía esta maravillosa cruz que tiene su raíz bien firme en la tierra y sus brazos se extienden hasta el cielo? Pues bien, esta es, hija predilecta de mi Corazón, la cruz que has cargado durante tu vida. Pero como ya es corto el tiempo que permanecerás en la tierra, los brazos de la cruz ya están en el Cielo. Fíjate en los puntos vacíos: son los años que te quedan de vida y que deberás llenarlos con más obras y en el ejercicio, sin ya no quejarte más, del duro cargo de abadesa, y que aún debes cumplir, pues será tu último periodo".

     Nuestro Señor le reveló también que un otro profundo dolor le esperaba: la próxima muerte de tres de las últimas cuatro Fundadoras del Monasterio que aún vivían: las Madres Lucía de la Cruz, Ana de la Concepción y Francisca de los Ángeles, por quienes debería rezar para evitar que pasen por el Purgatorio.

     Como el fuego templa al hierro, el alma de la Madre Mariana estaba templada por el dolor y el sufrimiento, y a su vez templaba ella también el alma de las religiosas concepcionistas.

     Y fue un alma verdaderamente seráfica, dedicada por entero a la vida interior, sin recuerdos de criaturas ni cosas del mundo que pudieran distraerla, Gustaba de aquella quietud de espíritu en su anhelado recogimiento. Pese a ostentar el título de Fundadora, vivía siempre dócil, humilde y obediente a todas, sin excepción. Ayudaba en la cocina, en la enfermería, en la lavandería, y barría diariamente un área determinada del Convento. Su trato con las enfermas, era siempre solícito. atendiéndolas siempre con palabras llenas de unción divina que invitaban a la resignación y a la unión con el Esposo doloroso en Su Pasión y en Su Cruz.

     "La enfermedad, —decía esta alma santa—, es el termómetro con el que debe guardarse siempre y en todos los tiempos la virtud, porque sentir y manifestar amor de Dios solamente cuando todo sonríe, no es amor de Dios sino amor a sí mismo".

     Cuando algunas de las enfermas se impacientaban, sea por la violencia de los dolores, sea por la prolongación de la enfermedad, la Madre Mariana las alentaba diciéndoles que lo que Nuestro Señor siempre espera de los enfermos, en medio de los padecimientos, es conservar la paz, la paciencia y la santa imperturbabilidad de espíritu, dejando de lado las quejas impacientes.

     "En el momento de los dolores — les decía — eres tú la feliz alma a quien Nuestro Señor asocia Sus propios dolores y quiere santificar. Quejándote, equivale a decir: ¿'No sería mejor que Nuestro Señor se busque a otra que sepa sufrir mejor que yo?'.

     "Deben encarar las enfermedades dolorosas y los sufrimientos del espíritu, y a veces ambas cosas juntas. Pues, cuánto más oprimidas estén por los padecimientos, dolores y tribulaciones, es cuánto más felices y cercanas a Dios se deben considerar.

     "Cuando yazcan llenas de dolores, deben entonces alzar sus ojos y fijarlos en Nuestro Señor Jesucristo clavado en la Cruz, colgado de tres gruesos clavos: todo su Cuerpo santísimo convertido en una llaga, y su Alma invadida por tan amarga desolación, que ningún mortal podrá entender la intensidad de ese sufrimiento".


La Madre Mariana a los 72 años.
Un alma templada por el sufrimiento


     Antes de su partida al Cielo, acaecida el 16 de enero de 1635, a los 72 años, la Madre Mariana profetizó que en el siglo XIX, vivirían en el Convento dos religiosas leprosas, y que con ellas, quería Nuestro Señor dar, primero, ocasión a la caridad en grado heroico para con esas monjas probadas por Dios, segundo, para que las leprosas obtengan la palma del martirio, luego, para aplacar la ira de Dios ante las ingratitudes del pueblo, y finalmente, por los altos designios que la Providencia guarda para el Monasterio de la Inmaculada Concepción de Quito. La Venerable Madre, anunció que una de las leprosas moriría en el Convento, y que la otra, coronaría su martirio en un leprocomio común.

     Al igual que la Madre Mariana de Jesús Torres, cada uno de nosotros nació para cargar su propia cruz, para acompañar a Nuestro Señor Jesucristo en su dolorosa Pasión, pasando por nuestro propio Huerto de los Olivos, bebiendo nuestro propio cáliz, teniendo nuestras propias horas de agonía en las que le decimos a Dios Nuestro Señor: “Padre mío, de ser posible aparta de mí este cáliz, pero hágase Tu voluntad y no la mía". Nuestro Señor quiso que veamos lo que Él sufrió para que tengamos completamente el coraje de cargar nuestro proprio sufrimiento.

     Y sin esta idea muy clara del papel que el dolor cumple en la vida del hombre, no se tendrá una formación de verdadero católico, pues Nuestro Señor no abandonó Su Cruz, y no imitarlo, significará burlarnos de Él.

     Pero ¿Qué significa sufrir? Significa, combatir nuestros malos impulsos y malas acciones con las que nacemos por causa del pecado original. Reprimiéndolos, para practicar las virtudes opuestas, aceptando todas nuestras limitaciones: físicas, sociales, falta de posición, falta de dinero, falta de amistades. Todo eso hace parte de la cruz del hombre. Muchos suelen decir “yo no sufro”, o "no quiero sufrir". Una mujer que comete un aborto, por ejemplo, comete ese horrible crimen porque no quiere sufrir. Porque no quiere acompañar a Nuestro Señor en su dolorosa Pasión. Pidamos a nuestra feliz intercesora, la Venerable Madre Mariana de Jesús Torres, que, con su ejemplo, nos consiga la insigne gracia de no abandonar nuestra cruz, y aún más, motivados por nuestro deseo de morir crucificados en ella, resolvamos combatir el buen combate.


Fuentes:

Pliniocorrreadeoliveira.info

Vida Admirable de la Madre Mariana de Jesús Torres, P. Manoel de Souza Pereira


domingo, 9 de enero de 2022

La aprobación del aborto abrirá en el Ecuador las puertas al infanticidio, a la eutanasia y a otros crímenes

 






En defensa del nonato

Una vez que se apruebe el aborto, ¿qué argumentos lógicos se pueden utilizar para detener el infanticidio, la eutanasia y otras formas de asesinato? 

     A menudo, a nuestros contemporáneos les ha faltado la lógica que nos dice que además del asesinato perpetrado en el acto del aborto hay otras consecuencias. No solo la madre se ve afectada de por vida, también su familia.

     El aborto crea condiciones en la mentalidad humana para relativizar los delitos que le siguen. Hoy, vemos crecer el crimen del infanticidio. Los niños incluso matan a sus padres. Está claro que, si el aborto conduce a la pérdida de la noción del bien y del mal, eventualmente cualquier crimen será excusable para tal mentalidad. ¿Acaso quien acepta el aborto no pierde su sentido del bien y del mal?

     Consideremos la eutanasia. Es un crimen infame. Analicémoslo bien. Es el resultado de la misma mentalidad que produjo el aborto.

     Santo Tomás de Aquino, el Doctor Angélico, dice que el principio de contradicción es el axioma de que la verdad y la falsedad nunca son inherentes a la misma cosa simultáneamente en el mismo sentido. Quien pierde la noción de la contradicción entre el bien y el mal es susceptible a cualquier mal. Esta es la consecuencia más devastadora del aborto, que es en sí mismo un crimen que clama a Dios y al Cielo por venganza. Los abortistas son responsables del desarrollo de una mentalidad que conduce a muchos otros delitos.

     Consideremos una reflexión adicional sobre la eutanasia.

     Si se acepta el aborto, que mata a un ser humano antes de nacer, ¿por qué no aceptar también el matar al final de la vida? A menudo, se alega que una mala situación económica es la justificación para un aborto. Si los padres ancianos son una carga económica para sus hijos, ¿por qué no eliminarlos también? Sería lógico hacerlo.

     Cuando el factor económico se antepone al bien y al mal (tan frecuente en nuestros tiempos donde el dinero gobierna supremamente las acciones de muchos), la gente puede ser conducida al crimen, directa o indirectamente. Imagínese una cena de Navidad, en la que padres, hijos y abuelos disfrutan del pavo y de una deliciosa cena. En cierto momento una de las hijas le pregunta a su mamá: “Mami, ¿por qué no fuimos este año a pasar la Navidad en la montaña? Los vecinos Jones sí lo hicieron, ¿y nosotros por qué no? Entonces, el padre de la niña le responde en lugar de la madre: “Es muy simple, hija. La abuela de los Jones murió el año pasado y sus gastos se redujeron, por lo que tenían el suficiente dinero para gastar". Ante tal argumento, ¿no podría la niña tener la tentación de esperar que su abuela muera también? Cuando las consideraciones materiales se convierten en los determinantes de la conducta, generan un proceso de endurecimiento del corazón que desemboca, en este caso, en la eutanasia y en el aborto.

     Los abortistas quieren convencernos de que estamos equivocados, haciéndonos creer que legalmente no podemos hacer nada. Están recurriendo a la guerra psicológica revolucionaria, la cual destruye la voluntad de resistir al enemigo.

     Ellos, los abortistas, subestiman nuestra voluntad de resistir.

     En la Segunda Guerra Mundial, cuando Alemania ocupó Francia, surgió la resistencia francesa y salvó a miles de personas de la crueldad nazi. Imagínese cuántos más hubieran muerto si los franceses se hubieran dejado vencer por el derrotismo y no hubieran organizado la Resistencia. La guerra psicológica es un factor crucial en cada batalla. El fuego del alma de la Resistencia estimuló a muchos otros. Solo en el Juicio Final sabremos a cuántos. Imagínese si los británicos, desprevenidos, tomados por sorpresa, hubieran cedido al comienzo de la guerra cuando eran el objetivo de bombardeos siniestros y devastadores. Cada ciudadano se convirtió en un factor de lucha, animando a su prójimo con su ejemplo y buenas obras. Unidos cambiaron el curso de la historia y ganaron la guerra.

     Nosotros, los provida, debemos hacer lo mismo. Evitaremos las trampas del derrotismo que nos ponen los contrarios a la vida ... y algo más. Ampliaremos nuestra lucha contra la mentalidad que ellos crean. Les mostraremos que hay mucho por hacer y que el número de ecuatorianos con almas nobles es inmenso.

     Uniremos a nuestra gente recordándoles que tienen razón.  Proporcionándoles buenos argumentos, les daremos ánimo, avivaremos su esperanza y restauraremos su fe en la victoria.

     En tiempos de la caballería medieval, antes de ser ungido, el futuro caballero hacía una vigilia de armas, rezando y reflexionando, preparándose para consagrar toda su vida a defender el bien. Fue en la oración y la reflexión que se preparó para luchar.

     Estas reflexiones tienen el mismo noble propósito: prepararnos para luchar con justicia. Es nuestra modesta contribución al magnífico apostolado que las organizaciones provida han llevado a cabo durante estos años. Son las reflexiones, que esperamos ayuden a afrontar el gran desafío que tenemos por delante.

     ¿Nuestra respuesta a los abortistas y de entre los defensores de la vida, a los tibios?

     ¿Cruzar nuestros brazos? ¡Nunca!

     ¿Extender nuestra lucha? ¡Siempre!



- Artículo original, titulado Once Abortion Is Accepted, What Logical Arguments Can Be Used to Stop Infanticide, Euthanasia and Other Forms of Murder?, publicado en Estados Unidos, en 1993 por la TFP de ese país, y adaptado a la realidad del Ecuador. En efecto, en Estados Unidos, a la legalización del aborto, le siguieron después la eutanasia, el infanticidio y otras formas de asesinatos, hoy debidamente legalizados.

viernes, 24 de diciembre de 2021

FELIZ NAVIDAD 2021

 


FELIZ NAVIDAD 2021


𝐄𝐥 𝐀𝐩𝐨𝐬𝐭𝐨𝐥𝐚𝐝𝐨 𝐒𝐞𝐠𝐥𝐚𝐫 𝐍𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚 𝐒𝐞ñ𝐨𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐁𝐮𝐞𝐧 𝐒𝐮𝐜𝐞𝐬𝐨 hace extensos, a todos nuestros amigos y a sus respectivas familias, nuestros sinceros votos de 𝐮𝐧𝐚 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐚 𝐍𝐚𝐯𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐲 𝐮𝐧 𝐛𝐞𝐧𝐝𝐞𝐜𝐢𝐝𝐨 𝐀ñ𝐨 𝐍𝐮𝐞𝐯𝐨.
Por la intercesión de María Santísima, la Madre de las Misericordias, que trajo al mundo al Buen Suceso, seguros estamos de que esos votos serán atendidos.
En Jesús y María,

Quienes formamos el Apostolado Seglar Nuestra Señora del Buen Suceso.

24 de diciembre de 2021

𝐌𝐄𝐍𝐒𝐀𝐉𝐄 𝐍𝐀𝐕𝐈𝐃𝐄Ñ𝐎

“El pueblo, que andaba en tinieblas, vio una luz grande.
….
“Porque un Niño nos ha nacido; un Hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre su hombro, y será llamado Maravilloso Consejero, Dios Fuerte, Padre Perdurable, Príncipe de la Paz.

“Grande es su Señorío y la paz no tendrá fin sobre el trono de David y sobre su Reino…”.

Con estas admirables expresiones, el Profeta Isaías (9:1-2;5-6) nos anuncia al Salvador del mundo y caracteriza su personalidad y perfil moral. Tendrá, en grado admirable, el don de consejo, por el cual se disciernen los medios para proceder y alcanzar el bien en plenitud; tendrá soberanía sin fin, inconmoviblemente establecida; y regirá todas las cosas en la paz verdadera; es decir, en el orden erigido sobre los cimientos de la virtud.

Ese triunfo sólido y definitivo, Nuestro Señor ya lo tiene conquistado, pero se manifestará establemente a partir de su segunda y definitiva venida, cuando entregue a Dios Padre la Creación restaurada.

Pero hasta tanto, no sólo es lícito, sino un imperativo, actuar en pro de la consecución de lo que Santo Tomás de Aquino, O.P., el Doctor Angélico, llamaba la Paz de Cristo en el Reino de Cristo, que es a lo que S.S. Pío XI aludía como el Reinado Social de Cristo.

Con toda propiedad se puede afirmar que hoy en día vivimos en las antípodas de eso; en la sociedad de pecado: disolución moral, libertinaje sexual, corrupción y deshonestidad muy frecuente en la función pública, narcotráfico desbordante, violencia y sicariato.

El tono general de la era presente es el caos.

En la presente coyuntura mundial, no hay don mas precioso que podamos pedir al Divino Infante que, desde la inefable serenidad que emana de su pesebre, su infinita Sabiduría nos comunique la sensatez de criterio y proceder de la virtud, hasta lo más profundo de nuestras almas, en medio de un mundo en desvarío, en el que se verifica aquella terrible palabra de la escritura: “Stultorum infinitus est númerus!” (“El número de los necios [insensatos] es infinito”).

Se lo pedimos por la infalible intercesión de María Inmaculada, Sede de la Sabiduría y Madre nuestra extremosa, para que así nos dirijamos resueltamente hacia lo anunciado por Ella en Fátima: “¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará!”


(𝐄𝐧 𝐥𝐚 𝐟𝐨𝐭𝐨, 𝐩𝐞𝐬𝐞𝐛𝐫𝐞 𝐝𝐞𝐥 𝐌𝐨𝐧𝐚𝐬𝐭𝐞𝐫𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐚 𝐂𝐥𝐚𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐐𝐮𝐢𝐭𝐨. 𝐄𝐥 𝐢𝐧𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐞𝐥𝐚𝐛𝐨𝐫𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐝𝐚𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝟏𝟓𝟗𝟔).

El Stille Nacht comentado por Plínio Corrêa de Oliveira PARTE FINAL

 



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El Stille Nacht comentado por Plínio Corrêa de Oliveira PARTE 1

 



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domingo, 12 de diciembre de 2021

John Lennon, profeta del demonio

 





     Los medios de comunicación dedicaron esta semana (Nota de la Redacción : en la tercera semana de diciembre de 1980) mucho espacio a las noticias que dieron cuenta del asesinato del cantante John Lennon. El músico fue elogiado y honrado más allá de cualquier límite razonable. Digo esto porque uno de los periódicos brasileños llegó a compararlo blasfemamente con Nuestro Señor Jesucristo, alegando que después de la muerte de Lennon, se debería esperar que haya más cristos que venzan la violencia. 

     Creo que esto es una blasfemia tras otra: En primer lugar, porque no hay una serie de cristos en la historia. La persona de Nuestro Señor no tiene paralelo con ningún otro hombre. En segundo lugar, nos lleva a pensar que el único mérito de la muerte de Cristo sería el haber sufrido violentamente. Según este punto de vista, no habría pecado a ser redimido, ni error que deba corregirse, sin la injusta persecución que sufrió el Bien por excelencia, sin la Víctima inocente que voluntariamente se ofreció a Sí mismo por nosotros. Lo único que aquí cuenta es que su vida terminó violentamente. Nuestro Señor era infinitamente más que una víctima de la violencia. Sigamos adelante y analicemos la vida de este personaje, John Lennon.

     En la historia nos encontramos con hombres que han llamado la atención por su pésimo comportamiento. En el caso de Lennon, lo que llama la atención no es sólo su inmoralidad y vida corrompida, sino la receptividad que en el público tuvieron él y su música. Es bien conocido el principio, "Dime con quién andas y te diré quién eres". Podríamos parafrasear diciendo, "Dime a quién alabas y te diré quién eres". Si este hombre fue elogiado por los medios de comunicación de toda una época, entonces esta época bien puede ser definida por el pensamiento de Lennon. Por lo tanto, analizaré las causas por las cuales nuestros contemporáneos, aceptaron su personalidad.

Nota biográfica 

Lennon: el estilo sucio y descuidado del hippie.


     John Lennon nació en Liverpool, Inglaterra en 1940. Fue uno de los cuatro miembros de la banda de rock The Beatles, cuyos cientos de millones de álbumes rompieron los récords de ventas. Los Beatles marcaron profundamente la década de 1960, con la introducción de una nueva forma de ser, que ayudó a lanzar la revolución de la Sorbona (mayo de 1968). En 1970 la banda musical se disolvió, provocando la tristeza de sus fans. En ese entonces, cada integrante siguió su propio camino. 

     Lennon hizo una fortuna de más de $ 240.000.000. 
Compró un apartamento de lujo de cinco pisos en el edificio Dakota, una de las residencias más de moda en Nueva York, y varias casas de campo. Durante este período, se adentró profundamente en el misticismo oriental, haciendo muchos viajes a la India. Su aspecto externo cambió para corresponder a sus nuevas convicciones. 

     Vivía con una mujer japonesa, Yoko Ono, e invitó a la prensa para fotografiar y filmar un acto sexual de la pareja en su apartamento. 

     En la noche del 8 de diciembre de 1980, alrededor de las 11 de la tarde, al salir de una limusina delante de su apartamento, se le acercó un hombre armado con un revólver y le preguntó: "¿Sr. Lennon?". Él respondió: "Sí". El hombre, Mark David Chapman, poniéndose de rodillas y sosteniendo el arma con ambas manos, le apuntó y le propinó cinco tiros. En el parte policial, se registró el alegato del asesino, de haber escuchado una voz interior del demonio pidiéndole acabar con la vida del músico. La voz le había dicho: "Mata a Lennon, él es mío y ¡lo quiero para mí!." 

Comentarios de Plinio de Oliveira: 

     No voy a analizar la música de los Beatles para juzgar su valor artístico, sino que voy a considerar desde una perspectiva católica la influencia que esta música tuvo en el público y el tipo de pensamiento que ella generó. Este es un ejercicio interesante en la perspectiva Revolución y Contra Revolución (RCR), pues esta música produce fundamentalmente un estado temperamental que en sí mismo ejerce una influencia sobre una persona, independientemente de la letra. Demuestra cómo la revolución en las tendencias produce la revolución en las ideas. 

Las ventajas que la Revolución adquiere mediante la música 

     Las grandes revoluciones siempre han tenido sus homólogos musicales. La música, juega un papel en el desarrollo de las mismas. El tocarla con gran ímpetu o cantada por las tropas en la batalla como incentivo para alentar a los soldados a ir hacia adelante, puede lograr lo que el silogismo de un instructor jamás podría alcanzar. 

     Imaginemos a un profesor en un campo de batalla, diciéndole a la tropa con un altavoz: "Soldados: servir a su país es un deber; y morir por él es una gloria. Por lo tanto, cumplan con su deber, alcanzando la gloria, ¡muriendo si fuese necesario!". No muchos soldados estarían convencidos por tal silogismo. En lugar de ello, una pieza musical, con sus notas reverberantes, recorriendo todo el campo de batalla, tendrá un efecto más poderoso que el fuego de artillería y de ametralladoras, y ayudará a generar el sentido de heroísmo necesario para ganar la batalla. La música es un instrumento de guerra. 

     Algo similar sucede con las revoluciones. Creo que, entre las músicas revolucionarias, la Marsellesa es la más característica de todas. Era la canción que las turbas revolucionarias coreaban mientras marchaban hacia las Tullerías, en París, para derrocar a la monarquía. Dicha música tiene un alcance extraordinario y una especie de fuego satánico. Exalta, arrastra, intoxica y crea ilusiones en los que la oyen, y por lo tanto, ayudó a la Revolución a alcanzar sus metas. 

     En el mismo sentido, la música de los Beatles ayudó también a la Revolución a alcanzar sus propósitos. ¿Cuáles fueron las armas usadas en esta guerra psicológica moderna?: los cientos de millones de discos vendidos en todo el mundo, mediante los cuales se difundieron las tendencias revolucionarias contra la autoridad y las buenas costumbres. La música rock de los años 60 fue una fuerza poderosa que contribuyó a la expansión de la Revolución Cultural. Habiendo comenzado en Berkeley, California, una década antes, la explosión simbólica de esta Revolución en realidad tuvo lugar en París, en la Universidad de la Sorbona, en mayo de 1968. ¿Qué tendencias fueron difundidas con la música rock? 

Los Beatles desataron una histeria contagiosa (arriba), influenciando decisivamente a las nuevas generaciones (abajo).


     A pesar del lujo con el que vivía, John Lennon se presentaba en los medios de comunicación y delante de la gente común, vestido con ropas rasgadas, descuidado, sucio, y usó el micrófono para interpretar canciones que producían un efecto alucinante en sus fans, conduciéndolos luego por el camino de la obscenidad y la inmundicia. Lennon y sus compañeros eran como los camiones recolectores de basura, que, en lugar de recoger los desperdicios de las calles, extendían su basura a donde quiera que iban. 

     La gente degenerada es por lo general rechazada y ridiculizada. Lennon y sus compañeros transformaron a este tipo de gente dañada, en un patrón normal, aceptada por la sociedad. Esto fue un logro de la revolución tendencial. 

Una inmoralidad demoníaca 

     John Lennon invitó a la prensa a fotografiar y filmar un acto conyugal con su pareja, Yoko Ono. Esto es totalmente coherente con la mentalidad hippie y la Revolución Cultural. Lo que debería ser íntimo, dado su nota prosaica, sórdida e indecorosa, los hippies lo practicaban abiertamente. Todo lo que era naturalmente privado para las generaciones anteriores, los Beatles lo hicieron público. 

     Esto confirma nuestra metáfora de que Lennon dispersaba la basura, difundiendo la suciedad y la fealdad.  Exponer públicamente el aspecto horrible del acto sexual para acostumbrar a la opinión pública a la impureza extrema. 

     El demonio se regocija con esta forma de exposición de la impureza. Imagínese lo que sería si demonio tuviese la libertad de hacer lo que quisiera en un magnífico edificio como el Vaticano o el palacio de Schonbrunn, en Austria. ¿Introduciría muebles nuevos y espléndidos? ¿Una hermosa flor o un magnífico cuadro? ¡No! El demonio es el enemigo de Dios y el enemigo del orden natural creado por Dios. Cuando se le da la libertad que perturba el orden, es esto lo que a él le gusta hacer. Propagar en la medida de lo posible lo horrendo, lo sucio y lo feo. Si pudiera, podría llenar los salones del Vaticano o el de Schonbrunn con basura, quemando y destruyendo todo lo que más pueda. Cuando los exorcistas obligan al demonio a dejar una huella de sí mismo para demostrar que estaba dentro del alma de una persona, normalmente quedan objetos rotos, jirones y quemaduras, como reflejo de que fue expulsado de dicha alma. Esto es coherente con su espíritu. 

Posando para la prensa, Lennon haciendo el signo de Satanás.

     Si el demonio concibiera una revolución para nuestros días, sería exactamente igual a la revolución de los Beatles. Este pecado público, en mi opinión, es una expresión del mismo demonio. Es como si él le dijese al mundo: "Este es el estado de impureza que más me agrada. Estoy actuando a través de mi discípulo Lennon, y yo canto a través de su voz. Ahora, vengan a adorarme".

Nota:
El 12 de diciembre de 1980, cuatro días después de la muerte de John Lennon, Plinio Corrêa de Oliveira dio una charla en Sao Paulo, analizando la vida del músico. No hacía mucho tiempo, éste fue "absuelto" por haber afirmado que los Beatles eran "más populares" que Nuestro Señor Jesucristo.

La conferencia del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira fue tomada de
la transcripción del cassette, traducida y adaptada por Atila S. Guimarães.

Texto traducido al español por este blog.

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