martes, 6 de septiembre de 2022

SEIS MESES DEL ROSARIO PUBLICO DEDICADO A NUESTRA SEÑORA DEL BUEN SUCESO

 



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SEIS MESES DEL ROSARIO PUBLICO DEDICADO A NUESTRA SEÑORA DEL BUEN SUCESO



SÉPTIMO ROSARIO PUBLICO DEDICADO A NUESTRA SEÑORA DEL BUEN SUCESO


Nueva evidencia científica de cómo Dios destruyó a Sodoma y Gomorra

 




Dios destruyó Sodoma y Gomorra por causa del pecado de la homosexualidad

     "Entonces Yahveh hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego de parte de Yahveh.Y arrasó aquellas ciudades, y toda la redonda con todos los habitantes de las ciudades y la vegetación del suelo" (Gén. 19:24-25).

     Los cristianos fieles siempre creyeron en la narración del Génesis sobre la destrucción de Sodoma y Gomorra. Los descubrimientos recientes en el sitio arqueológico Tall el-Hamman, en Jordania, parecen ofrecer adicionalmente evidencia intrigante que coincide y apoya el relato bíblico.

     Desde 2005, varias instituciones arqueológicas han formado el Proyecto de Excavación Tall el-Hammam (TeHEP). El grupo incluye la Facultad de Arqueología e Historia Bíblica de la Universidad Trinity Southwest (Albuquerque, NM), la Facultad de Arqueología e Historia Bíblica de la Universidad Internacional Veritas (Santa Ana, California) y el Departamento de Antigüedades del Reino Hachemita de Jordania.

     El equipo de científicos publicó sus hallazgos en Nature Scientific Reports.

¿Qué queda de la ciudad antigua?

     


     El grupo TeHEP concentró sus estudios en el lugar donde una vez estuvo la ciudad de Tall el-Hammam, al noreste del Mar Muerto. La ubicación en sí no impresiona pues la mayoría de los restos de la ciudad yacen bajo tierra, cubiertos por siglos de sedimentos. Sin embargo, al analizar el sitio, el equipo pudo armar la historia de lo que sucedió hace 3.600 años.

     Antes de su destrucción, Tall el-Hammam tenía una población de unas 8.000 personas. Era una de las tres ciudades más densamente pobladas del Valle del Jordán que contaba en su totalidad con una población de 50.000 habitantes. Luego de la aniquilación de la ciudad, el valle fue abandonado por aproximadamente 600 años debido a sus condiciones inhabitables.

Cómo se llevó a cabo la destrucción

    La investigación sugiere que un pequeño asteroide destruyó Tall el-Hammam. El asteroide se habría desplomado hacia la tierra a unos 62.000 km por hora, explotando a tan sólo 40 km del suelo y esparciendo rocas incandescentes por toda la ciudad.

     El informe estima que la explosión fue 1000 veces más poderosa que la bomba atómica de Hiroshima, y ​​la explosión habría cegado instantáneamente a quienes la vieron. En unos momentos, la temperatura de la ciudad subió a unos casi 2 mil grados, quemando instantáneamente a los habitantes, la madera y la tela y derritiendo objetos como armas, ladrillos y cerámica.

      Por lo tanto, todo en la ciudad se derritió o se incendió. Poco después de la explosión, una poderosa onda de choque, que se movía a unos 1200 km por hora, recorrió la ciudad y destruyó todo a su paso.

     El evento catastrófico arrasó toda la ciudad, matando instantáneamente a sus 8.000 habitantes y a todos los demás seres vivos. El estudio concluyó que la ciudad vecina de Jericó, a unos 20 km de distancia, también resultó gravemente dañada por el impacto del asteroide.

     Ningún otro evento natural, como erupciones volcánicas, terremotos, incendios o tornados, podría explicar la destrucción. Solo un asteroide o un meteorito podría producir el calor que provocó el derretimiento en el sitio. Los investigadores también descartaron la guerra humana como causa porque la destrucción de Tall el-Hammam estuvo a la par con una tormenta de fuego.

     Aunque el equipo arqueológico no afirma que Tall el-Hammam sea la ubicación exacta de Sodoma y Gomorra, sus observaciones dan credibilidad a la hipótesis. Los científicos reconocen que la destrucción de Sodoma y Gomorra, como está escrito en Génesis, es consistente con la descripción de un estallido cósmico como el registrado en Tall el-Hammam. Por lo tanto, es razonable creer que Tall el-Hammam podría ser el lugar donde una vez estuvieron Sodoma y Gomorra.

El sello de la justicia de Dios

     Los efectos de este evento son realmente impactantes. El TeHEP encontró fragmentos de cerámica derretida en vidrio, ladrillos de adobe "burbujeados" y otros materiales de construcción derretidos, lo que indica un calor extremo.

     Los científicos también encontraron:

      Restos esqueléticos humanos deformados y fragmentados.

     — "Cuarzo impactado" en la capa excavada de ese período de tiempo. Se necesitan 725,000 libras de presión por pulgada cuadrada para formar esta versión "conmocionada" del mineral.

     — Diamondoides en el sitio de destrucción que solo pueden formarse bajo calor y presión intensos.



     La Sociedad Estadounidense de Investigación en el Extranjero presentó el siguiente resumen:

     "…en un instante, [el acto de Dios] devastó aproximadamente 500 km2 inmediatamente al norte del Mar Muerto, no solo acabando con el 100% de las ciudades y pueblos de la Edad del Bronce Medio, sino también arrasando los suelos agrícolas de los campos que alguna vez fueron fértiles y cubriendo el Medio Ghor oriental con una salmuera sobrecalentada de sales de anhídrido del Mar Muerto empujadas sobre el paisaje por las ondas de choque frontales del Evento".

¿Castigará Dios al mundo de nuevo?

     La investigación científica ha descubierto pistas sobre la destrucción de Sodoma y Gomorra que respaldan la historia de Génesis. El Antiguo Testamento está lleno de ejemplos donde Dios castiga a su pueblo por sus iniquidades. Durante mucho tiempo se ha sostenido que Dios castigó a las ciudades de Sodoma y Gomorra, particularmente por el pecado de la homosexualidad, que, según la enseñanza católica, "clama venganza al cielo".

     Aunque la destrucción de Sodoma y Gomorra tuvo lugar hace más de tres mil años, las señales de la justicia de Dios permanecen grabadas en la tierra como señal de Su omnipotencia. Si Dios castigó los pecados de los hombres en aquellos tiempos, cuánto más los pecados de hoy claman justicia porque ofenden constantemente a Dios.

     De hecho, nunca en la historia ha habido más pecado, sacrilegio y blasfemia que en época actual. La evidencia de destrucción encontrada cerca del Mar Muerto debería ser una ocasión para que la gente reflexione sobre sus iniquidades y se arrepienta. Plantea la pregunta: ¿Acaso la actual depravación moral no "clama al Cielo" por un nuevo castigo?


Artículo de Antonio Atilano, extraído de tfpstudentactioneurope-org y traducido por este blog.

viernes, 5 de agosto de 2022

García Moreno sólo abrazó el martirio fortalecido por una profunda vida interior





     No hubo dicotomía entre la vida pública del Presidente Gabriel García Moreno y su vida privada. De él se conserva un plan de reforma interior que trazó luego de hacer una tanda de Ejercicios Espirituales. Dividía en dos partes su programa. En la primera, que se refiere a su vida pública, se obligaba a no decidir nada sin pensarlo o sin hacerse asesorar convenientemente; a escribir todas las mañanas lo que había de realizar en el día; a hacerlo todo exclusivamente ad maiorem Dei gloriam, a la mayor gloria de Dios.

    Su vida particular, nos muestra al hombre que busca la perfección, dejando traslucir sus luchas interiores, su sed de Dios, su temperamento místico. Se impone la obligación, en la oración de la mañana, de «pedir particularmente la humildad»; de trabajar de un modo útil y perseverante y de distribuir bien su tiempo; de contenerse pensando en Dios y en la Virgen; de no dejarse llevar por la cólera, siendo amable aun con los importunos; de hacer examen de su conducta antes de comer y de dormir; de poner actos de humildad y desearse toda clase de humillaciones, «procurando no merecerlas», y de alegrarse de que censuren sus actos y su persona; de oír misa, rezar el rosario y leer el Kempis diariamente; de conservar la presencia de Dios y de confesarse una vez por semana. Luego vienen dos propósitos.

     Hará examen general de su vida cada noche, y examen particular dos veces al día, sobre la humildad, la modestia, la caridad y la paciencia. En las dudas y tentaciones se habrá como si estuviese en la hora de su muerte, preguntándose: «¿Qué pensaré de esto en mi agonía?». Tratará de mantenerse lo más conscientemente posible en la presencia de Dios, sobre todo al hablar, para refrenar la lengua. Evitará, con toda prudencia, las familiaridades. Leerá todas las noches, después del Kempis, «éstas y las otras instrucciones». No hablará de él como no sea para mostrar sus defectos o malas acciones. Levantará su corazón a Dios, ofreciéndole sus obras antes de empezarlas. Se mortificará todos los días, menos los domingos, con cilicios y disciplinas.

     El Kempis fue su libro de cabecera. Siempre lo llevaba consigo. Lo leía, lo releía, recurría a él en circunstancias puntuales, en la catedral, en su casa, o cuando en los viajes pernoctaba en algún mesón. A pesar de sus absorbentes ocupaciones, consagraba diariamente media hora a la oración mental. «Si los reyes hiciesen todos los días media hora de oración –decía Santa Teresa–, cuán presto se renovaría la faz de la tierra».

     Cuando rezaba en las iglesias, se lo veía tan absorto en la oración, que a veces hablaba en voz alta, sin reparar en ello. Más de una vez se le oyó exclamar: «¡Señor, salva a Ecuador!». El secreto de su vida de estadista fue, como se lo había propuesto: «conservar siempre la presencia de Dios». Varias personas que entraron en su despacho nos cuentan que a veces lo encontraron arrodillado ante un crucifijo. Era conocida su devoción a la Cruz. Al ser sorprendido, se levantaba sonriendo, un poco ruborizado, y pedía disculpas por no haber advertido la presencia del visitante o del empleado.

García Moreno rezando el Rosario junto a su gabinete 

     Especial era su devoción a la Santísima Virgen, cuyo escapulario llevaba. Todas las noches, rodeado de su familia, así como de sus ayudantes y sirvientes, rezaba el rosario, al que agregaba una lectura piadosa, que solía comentar con unción y fervor. Había ingresado en la congregación mariana que los jesuitas dirigían en Quito. El grupo de los varones contaba con dos secciones, una para sus miembros más importantes y otra para la gente sencilla. Enteróse García Moreno de que en la primera había personas de mucha influencia pero que políticamente no coincidían con él, y pensando que su presencia podría resultarles embarazosa, le pidió al padre encargado estar en el otro grupo. Al padre no le pareció del todo bien. Pero el Presidente insistió: «No, padre, mi puesto está en medio del pueblo». Y asistía puntualmente a las reuniones, como uno más, sin la menor singularidad.

     Particular devoción mostraba por San José. Precisamente en aquellos años, Pío IX lo había proclamado patrono de la Iglesia universal, debiéndose celebrar su fiesta el 19 de marzo. Dicha designación no encontró el menor eco entre los reyes y presidentes de las naciones. En el Ecuador, en cambio, se le dio singular relevancia. Ese día fue declarado feriado nacional, celebrándose en todo el

     Ese día fue declarado feriado nacional, celebrándose en todo el país con gran solemnidad. También veneraba de manera especial a la beata Mariana de Jesús, llamada la Azucena de Quito. Sufría al ver su culto poco honrado por la gente, y sus reliquias casi olvidadas en una iglesia. Durante su primera presidencia entregó una parte de su sueldo para embellecer el santuario que se le dedicó, donde luego serían trasladados sus despojos mortales. Más tarde dispuso que se le hiciese una urna magnífica para conservar dichos restos.

     Pero lo que más valoraba García Moreno era la Sagrada Eucaristía. Así nos lo testifica un profesor alemán, que lo había tratado de cerca, acompañándolo con frecuencia a esa finca donde iba algunas veces a descansar.

     «Siempre me estaba edificando –escribe–, por su bondad, y su amabilidad encantadora, que sin embargo era grave, y sobre todo por su profunda piedad. Por la mañana, a la hora de la misa, iba a su capilla, preparaba por sí mismo los ornamentos y ayudaba la misa en presencia de su familia y de los habitantes del lugar. Si le hubieseis visto con su elevada estatura, sus facciones pronunciadas, sus cabellos blancos y su continente militar; si hubieseis podido leer como nosotros, en aquella fisonomía el temor de Dios, la fe viva, la piedad ardiente de que su corazón estaba henchido, comprenderíais el respeto que infundía a todos la presencia de este hombre del Señor».

El Presidente mártir cargando la Cruz en Viernes Santo 

     En las procesiones de Corpus se lo veía con su uniforme de general en jefe y todas sus condecoraciones, tomando el guión y precediendo al palio. Un día, en que el calor era sofocante, le pidieron que se pusiera el sombrero para evitar una insolación, pero él declaró que delante de su Dios no se cubría. Le gustaba acompañar al Viático, cuando advertía que lo llevaban por las calles a algún enfermo de gravedad.


Tomado de artículo del Padre Alfredo Sáenz, SJ. gratisdate.org


lunes, 25 de julio de 2022

El pecado de las naciones y sus castigos




Nuestro país está sufriendo hoy una terrible crisis.

Se está alejando de Dios a pasos de gigante. De no enmendarse este rumbo, tendremos que sufrir las consecuencias de los castigos que el Cardenal Pie, célebre polemista, detalla, entre ellos, la tiranía y la inestabilidad.


El cardenal Pie, tuvo una gran influencia sobre los Papas Pío IX, León XIII y San Pío X.


     "La primera de las consecuencias de la apostasía de los Estados es la condenación eterna de una multitud de almas. Porque cuando el error está encarnado en fórmulas legales y en las prácticas administrativas, él penetra en los espíritus en profundidades donde se torna casi imposible extirparlo.

     "La ley ordinaria de la Providencia en el gobierno de los pueblos es la Ley de Talión.

     "Como las naciones hacen con Dios, Dios hace con las naciones. El poder como tal que ignora a Dios, será como tal por Dios ignorado. Ahora, ser ignorado por Dios es la mayor de las desgracias, es el abandono, es el rechazo del mayor absoluto. 'Ojo por ojo y diente por diente', pues cuando se trata de naciones que no deben vivir de ninguna forma en el otro mundo, esta Ley termina cumpliéndose en la Tierra. Porque el fundamento de esa ley son las palabras de Cristo: 'Aquel que me confesare delante de los hombres… pero aquel que me negare delante de los hombres…'".

     ."El primer gran castigo es que Dios aparta sus ojos de la Nación.

     ."El segundo gran castigo es la decadencia moral.

     "La decadencia moral se expresa en 3 elementos:

     "En la injusticia generalizada. Con la ausencia de la justicia, que es la más excelente de todas las virtudes, el efecto que se sigue es uno de los más característicos de la decadencia, o sea la sensualidad egoísta y el orgullo desenfrenado.

     "Cuando el hombre se torna él mismo Dios, cuando el hombre se proclama él mismo su Dios, la consecuencia es que él se torna su fin último. La idolatría de sí mismo se transforma en un culto racional, y el egoísmo queda elevado a la dignidad de religión. Avanza en la sociedad la introducción de modos profanos, de hábitos afeminados y voluptuosos".

Los castigos para el País cuando se aparta de Nuestro Señor Jesucristo.

     "Son tres castigos. Primero la tiranía, segundo la inestabilidad, tercero la nulidad de los hombres.

     "Tiranía: Cuando el derecho de Dios desaparece, sólo resta el derecho del hombre, y el hombre no tarda en encarnarse en el Poder, en el Estado, en César ó en la omnipotencia anónima del Parlamento (nota de esta redacción: el Congreso Nacional)".


La tiranía ante las puertas a las persecuciones religiosas.
Mons. Pedro Schumacher, obispo de Portoviejo en el siglo XIX, tuvo que auto exiliarse debido a la implacabilidad del gobierno del liberal Eloy Alfaro


     "Cuando la religión deja de ser la medianera entre los reyes y los pueblos, el mundo es alternativamente víctima de los excesos de unos y de otros. El poder libre de todo freno moral se erige en tiranía, hasta que la tiranía se torna intolerable, llevando al triunfo de la rebelión. Después, de la rebelión sale alguna nueva dictadura más odiosa todavía que sus antecesoras. Así, sucediéndose varias tiranías, como dice la Escritura, 'la diadema va a posarse sobre la cabeza de alguien que nunca se habría sospechado'. Estos son los destinos de la humanidad emancipada de toda autoridad tutelar del cristianismo:

     "La inestabilidad: Después de la tiranía, la inestabilidad. Otro castigo infligido por Dios a los gobiernos que rechazan la realeza social de Jesucristo.

     "La decadencia y nulidad de los hombres, castigo supremo de las sociedades que rechazaron a Cristo Rey.

     "Castigo supremo, porque las sociedades no tienen más hombres que puedan sacarlas de las tiranías y curarles de la fiebre de las revoluciones. No, no existen más hombres. A pesar de todos los vanos esfuerzos para crecer, los hombres continúan decayendo, y cada uno de los salvadores que aparece en el horizonte, cae más bajo que aquel que lo precedió. Es como una competición y una rivalidad de impotentes.

     "Faltando los principios, la desgracia de los hombres es la que toma cuenta de la situación. No hay jefe, ni político, ni militar, ni príncipe, ni profeta que encuentre una solución o una salvación. Porque yo creo bien que no hay más hombres donde no existe más carácter; no hay carácter donde no hay principios, doctrinas y afirmaciones; no hay afirmaciones, doctrinas y principios donde no hay fe religiosa, y como consecuencia, fe social".

(Trechos adaptados de La Royauté sociale de Notre Seigneur Jésus-Christ, Parte II, Sección II, Cap. II – Cardenal Pie).

Tomado de accionfamilia.org




lunes, 18 de julio de 2022

El llanto de Nuestra Señora sobre el mundo

 




     Nuestro Señor amó a Jerusalén, la ciudad perfecta, la alegría del mundo entero. Sin embargo, justo antes de ser crucificado, al pasar cerca de sus muros, profetizó su destrucción, que se produciría como castigo por el deicidio.

     Pasaron cuarenta años sin que se cumpliera esa profecía. Hasta que, en los años 70 de la era cristiana, la sordera del pueblo a los llamados y amonestaciones de Nuestro Señor fue castigada por el ejército de Tito, general romano, más tarde emperador, que invadió y destruyó Jerusalén, incluido el Templo, sin dejar piedra sobre piedra.

     "Acercándose aún más, Jesús miró a Jerusalén, y lloró sobre ella, diciendo: «¡Si al menos en este día tú conocieras los caminos de la paz! Pero son cosas que tus ojos no pueden ver todavía. Vendrán días sobre ti en que tus enemigos te cercarán de trincheras, te atacarán y te oprimirán por todos los lados. Te estrellarán contra el suelo a ti y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has reconocido el tiempo ni la visita de tu Dios.»"(Lucas 19:42-44).

El mundo no prestó atención a las advertencias de Fátima

     ¿No estamos ante un hecho análogo? De hecho, en el año 1917, Nuestra Señora prometió en Fátima un premio y un castigo. Dijo que terminaría la Primera Guerra Mundial, pero que en el reinado de Pío XI sobrevendría otra mucho peor: era la Segunda Guerra Mundial.

     Afirmó también que si los hombres no cambiaban de vida, Rusia esparciría sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones, los buenos serían perseguidos y martirizados, el Santo Padre tendría mucho que sufrir, varias naciones serían aniquiladas, pero que, al final, su Inmaculado Corazón triunfaría y se concedería al mundo un tiempo de paz.

     La condición para que dichos castigos no recaigan sobre la humanidad sería la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María, el rezo del Rosario y la Comunión de reparación los cinco primeros sábados.

     Como los hombres no hicieron caso a estas advertencias, el mundo vino decayendo moral y espiritualmente, llegando hoy a abismos nunca antes imaginados.

En Nueva Orleans (EEUU), nuevo apelo de la Madre de Dios

   


     En julio de 1972, una de las imágenes peregrinas internacionales de Nuestra Señora de Fátima, esculpidas bajo la guía de sor Lucía, derramó lágrimas varias veces en la ciudad de Nueva Orleans, en Estados Unidos. Periódicos de todo el mundo destacaron el prodigio. Ver aquí el artículo completo sobre el tema.

     Plinio Corrêa de Oliveira escribió en ese entonces, en el diario “Folha de S. Paulo”, un serio y bellísimo artículo titulado Lágrimas, milagroso aviso, en el que instaba a los lectores a prestar atención al Mensaje de Fátima, señalando también que Nuestra Señora es como una madre que, sin tener nada más que decirle a su hijo descarriado, se limitaba a llorar:

     "El llanto misterioso nos muestra a la Virgen de Fátima llorando sobre el mundo contemporáneo, como Nuestro Señor lloró una vez sobre Jerusalén. Lágrimas de tierno cariño, lágrimas de profundo dolor, en anticipación del castigo que vendrá". (Folha de S. Paulo, 8-6-1972). Aquí, puede leer el artículo completo.

     La justicia de Dios pide el castigo, pero, por los mismos designios misteriosos de Dios, la Santísima Virgen intercede por nosotros, suplicando misericordia, pero, ¿hasta cuándo podrá sostener el brazo de su Divino Hijo?

Por qué Occidente no escuchó el Mensaje de Fátima...

     Transcurridos un poco más de cincuenta años de las apariciones de Fátima, pocos recordaban las trágicas y amenazantes palabras de su Mensaje.

     Sin embargo, siempre bondadosa, Nuestra Señora eligió un país pequeño pero populoso con un glorioso pasado católico – Japón – para renovar los llamados contenidos en el Mensaje de Fátima.

     Allí le reveló a Sor Agnes Katsuko Sasagawa, novicia del convento de las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús presente en la Sagrada Eucaristía, algo que aún no había sido revelado al mundo y que se aproximaba a la tercera parte del secreto de Fátima.


Imagen de Nuestra Señora de Akita 

     

     Había en dicho convento una imagen de la Santísima Virgen, tallada en madera por un artista japonés, inspirada en la advocación de Nuestra Señora de todos los Pueblos, venerada en Amsterdam, Holanda.

     Esta imagen llegó a ser conocida como Nuestra Señora de Akita. En torno de ella se sucederían hechos místicos que pueden explicar los acontecimientos ocurridos en Japón (el tsunami en 2011, por ejemplo) y en el mundo.

Akita, guardiana de una nueva advertencia

     El 3 de junio de 1624, Masakage, hijo del señor feudal de la región de Akita, hizo quemar vivos a 32 cristianos en esta ciudad.

     Quizás el hecho de haber sido regado con la sangre de los mártires explica la predilección de Nuestra Señora por Akita, donde más tarde la Madre de Dios elegiría a Sor Inés para transmitir en Oriente un último llamado a la conversión, ya que en Occidente el Mensaje de Fátima no tuvo la debida aceptación.

     De hecho, la conexión de Akita con Fátima es notoria. Hubo una primera aparición del ángel a sor Inés en 1969, paralela a la de 1917 a los tres pastorcitos.

     El mensajero celestial también rezó con ella el Rosario y le enseñó la misma oración que con motivo de la segunda parte del secreto, Nuestra Señora había enseñado a las videntes de Cova da Iria:

     "Cuando recéis el Rosario, decid después de cada misterio: 'Oh Jesús mío, perdona nuestras culpas, sálvanos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas'".

     Sin embargo, a diferencia de Fátima, Nuestra Señora no apareció físicamente en Akita.


     

     En el período comprendido entre 1969 y 1982 (El significado de Akita, por John M. Haffert, 101 Foundation, Chronologic Order of the Events of Akita y las citas que le siguen), más allá de las apariciones de ángeles y los fenómenos místicos de la hermana Agnes, la presencia de la Santísima Virgen se sintió a través de una imagen que derramó lágrimas 101 veces, emanó sangre debido a un estigma en la mano derecha y transpiró un aceite agradablemente perfumado. Aquí, otros dos artículos sobre las lágrimas de la Santísima Virgen

Nuestra Señora de Akita.


domingo, 17 de julio de 2022

Lágrimas, milagroso aviso

  



El presente artículo fue publicado originalmente en la “Folha de São Paulo”, el domingo 6 de agosto de 1972, siendo reproducido posteriormente en numerosos periódicos y revistas del mundo entero. Su devotísimo autor analiza, con la seriedad y profundidad que siempre lo caracterizaron, el más estupendo milagro ocurrido con la imagen Peregrina Internacional de Nuestra Señora de Fátima.



Lágrimas, milagroso aviso

por Plinio Corrêa de Oliveira

     Los diarios del 21 de julio de 1972 publicaron una fotografía procedente de la ciudad de Nueva Orleans, en los Estados Unidos, en la cual se veía una imagen de Nuestra Señora de Fátima vertiendo lágrimas. El documento despertó vivo interés en el público del mundo entero. Así pues, pienso que algunos detalles sobre este asunto satisfarán los justos anhelos de muchos lectores.

     No conozco mejor fuente sobre la materia que un artículo muy americanamente titulado “Las lágrimas de la Imagen mojaron mi dedo”. Su autor es el sacerdote Elmo Romagosa. Publicó su trabajo el día 20 de julio de aquel mismo año en el “Clarion Herald”, semanario católico de la diócesis de Nueva Orleans, distribuido en once parroquias del Estado de Louisiana.

     Los antecedentes del hecho son conocidos. En el año 1917, Lucía, Francisco y Jacinta tuvieron varias visiones de Nuestra Señora en Fátima. La autenticidad de esas visiones fue confirmada por varios prodigios del Sol, presenciados por toda una multitud reunida mientras la Virgen se manifestaba a los tres niños.

     En términos genéricos, Nuestra Señora incumbió a los pequeños pastores de comunicar al mundo que estaba profundamente disgustada con la impiedad y corrupción de los  hombres. Si estos no se enmendasen, vendría un terrible castigo que haría desaparecer varias naciones. Rusia difundiría sus errores por todas partes. El Santo Padre tendría mucho que sufrir.

     El castigo sólo sería evitado si los hombres se convirtiesen, si fuesen consagrados Rusia y el mundo al Inmaculado Corazón de María y si se pusiese en práctica la Comunión Reparadora de los Primeros Sábados de cada mes.

     En vista de esto, la pregunta que naturalmente viene al espíritu es si las peticiones fueron atendidas.

     Pío XII hizo en 1942 una consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María. La hermana Lucía, única superviviente, afirmó que faltaron al acto algunas de las características indicadas por Nuestra Señora. No pretendo analizar aquí el complejo asunto  de paso, que es discutible si la segunda petición de Nuestra Señora fue atendida o no.

     En cuanto a la primera petición, es decir, la conversión de la humanidad, es tan obvio que no fue atendida, que me dispenso de entrar en pormenores.

     Como Nuestra Señora estableció la realización de sus peticiones como condición para que fuesen apartados los flagelos apocalípticos previstos por Ella, está en la lógica de las cosas que baje sobre la humanidad la cólera vengativa y purificadora de Dios, antes de que llegue la conversión de los hombres y la instauración del Reino de María.

     De los tres niños de Fátima, la única que todavía vive es la Hermana Lucía, hoy religiosa carmelita en Coimbra [N. de la R.: falleció el 13 de febrero de 2005]. Bajo la dirección de esta última, un artista esculpió dos imágenes, que corresponden tanto cuanto es posible a los trazos fisonómicos con que la Santísima Virgen apareció en Fátima.

     Estas dos imágenes, llamadas peregrinas, han recorrido el mundo, conducidas por sacerdotes y seglares. Una de ellas fue llevada a la ciudad de Nueva Orleans. Y allí vertió lágrimas.

     El P. Romagosa, autor de la crónica a que me referí, había oído hablar de esas lacrimaciones al P. Breault, a quien estaba confiado el cuidado de la imagen. Sin embargo, sentía una honda reluctancia a admitir el milagro. Por esto, pidió al P. Breault que le avisase tan pronto comenzara a producirse el fenómeno.

     El P. Breault, notando alguna humedad en los ojos de la imagen el día 17 de julio de 1972, llamó por teléfono al P. Romagosa, quien corrió junto a la imagen a las 21:30 horas, trayendo fotógrafos y periodistas. De hecho, todos notaron alguna humedad en los ojos de la imagen, que fue fotografiada inmediatamente. El P. Romagosa pasó entonces el dedo por la superficie húmeda, y así recogió una gota del líquido, que también fue fotografiada. Según el P. Breault, ésta era la 13a lacrimación de la imagen.

     A las 6:15 horas de la mañana siguiente, el P. Breault llamó nuevamente al P. Romagosa, informándole que desde las cuatro de la mañana la imagen lloraba. El P. Romagosa llegó poco después a la iglesia donde, dice él, “vi una abundancia de líquido en los ojos de la imagen, y una gota grande de líquido en la punta de la nariz de la misma”. Fue esta gota, tan graciosamente pendiente, la que la fotografía de los diarios mostró al público.

     El P. Romagosa añade que vio “un movimiento del líquido mientras surgía lentamente del párpado inferior”.

     Pero el P. Romagosa quería eliminar dudas. Notó que la imagen tenía una corona sujeta a la cabeza por un asta metálica. Se le ocurrió una pregunta: ¿no habrá sido introducida, en el orificio en que penetra el asta, cierta cantidad de líquido que después se filtró hasta los ojos de la imagen?

     Terminado el llanto, el P. Romagosa retiró la corona de la cabeza; el asta metálica estaba enteramente seca. Entonces introdujo, en el orificio respectivo, un alambre revestido de un papel especial que forzosamente absorbería cualquier líquido que estuviese allí. Pero el papel salió enteramente seco.

     No satisfecho todavía con tal experiencia, el P. Romagosa introdujo en el orificio cierta cantidad de líquido. Sin embargo, los ojos se conservaron absolutamente secos. El P. Romagosa puso entonces la imagen de cabeza hacia abajo. Todo el líquido introducido en el orificio escurrió normalmente. Estaba cabalmente probado que desde el orificio de la cabeza —único existente en la imagen— no sería posible ninguna filtración de líquido hacia los ojos,

     El P. Romagosa se arrodilló. Finalmente creyó.



    El misterioso llanto nos muestra a la Virgen de Fátima llorando sobre el mundo contemporáneo como otrora Nuestro Señor lloró sobre Jerusalén. Lágrimas de afecto tiernísimo, lágrimas de dolor profundo, en la previsión del castigo que vendrá.

     Vendrá para los hombres del siglo XX, si no renuncian a la impiedad y a la corrupción; si no luchan contra la autodemolición de la Iglesia, el maldito humo de Satanás que, según dijo Pablo VI, ha penetrado en el recinto sagrado.

     ¡Todavía hay tiempo, pues, de detener el castigo, lector, lectora!

     Pero, dirá alguien, ésta no es una meditación propia para la amenidad en la cual me gusta vivir.

     – ¿No es preferible, pregunto, leer hoy este artículo sobre la suave manifestación de la profética melancolía de nuestra Madre, a soportar los días de amargura trágica que, si no nos enmendamos tendrán que venir?

     Si vienen, me parece lógico que habrá en ellos, por lo menos una misericordia especial para los que hayan tomado en serio, en su vida personal, el milagroso aviso de María.

     Para que mis lectoras, mis lectores, se beneficien de esta misericordia, les ofrezco el presente artículo...


Lea AQUÍ el artículo anterior: El llanto de la Virgen peregrina de Fátima en 1972. 


viernes, 15 de julio de 2022

¿Por qué esta foto sorprendió al mundo?

 





EL LLANTO DE LA VIRGEN PEREGRINA DE FÁTIMA EN 1972

     En 1972, un hecho despertó el interés de los católicos del mundo entero: una imagen de Nuestra Señora de Fátima había vertido lágrimas en Nueva Orleans, Estados Unidos. Con el fin de atender a los anhelos de sus lectores a este respecto, el Dr. Plinio Corrêa de Oliveira se sirvió de su columna semanal en la “Folha de São Paulo” para analizar el acontecimiento.

     La noticia de que la imagen había vertido lágrimas en varias oportunidades ya era conocida en ambientes católicos de Nueva Orleans. En esas circunstancias, la noche del 17 de julio de 1972 el custodio de la sagrada imagen, padre Joseph Breault, llamó por teléfono al padre Elmo Romagosa, editor del periódico Clarion Herald, órgano oficial de la arquidiócesis, pues éste le había pedido que se le avisara en caso de que la imagen volviese a llorar.

     Cámara y equipo en mano, acompañado por su editor Hal Ledet, acudieron presurosos al lugar con el fin de investigar los hechos. Cuando llegaron, el entonces escéptico padre Romagosa vio la humedad todavía acumulada alrededor de los ojos de la imagen. Ambos tomaron fotografías. Según los cálculos preliminares del P. Breault, ésta sería la decimotercera vez que el misterioso llanto se producía bajo su custodia.

     Era la primera de dos lacrimaciones de las que el sacerdote-editor sería testigo; la segunda, mucho más copiosa y prolongada, ocurriría a la mañana siguiente, cuando advirtió que una gruesa gota se había deslizado hasta la punta de la nariz de la imagen. Este crucial y conmovedor momento fue acertadamente capturado por su cámara para que el mundo entero lo contemplara. Cuando la fotografía se publicó, causó verdadera conmoción.

     Esas lágrimas fueron posteriormente sometidas a pruebas de laboratorio y se encontró que eran más que apenas agua, y probablemente lo mismo que lágrimas humanas

     Bien significativas son las expresiones del padre Joseph G. Breault, OMV, quién dijo:

     «He visto esa estatua derramar lágrimas al menos treinta veces y puedo resignarme a estar separado de ella solo porque tengo 160 seminaristas para guiarlos en su formación espiritual».

     Estas manifestaciones de la Virgen de Fátima en Estados Unidos comenzaron en la ciudad de Nueva Orleans, y siguieron en Atlanta y Long Island.

     Y años después esa misma Virgen Peregrina lloró en Las Vegas en 1978 y en Nueva York en 1980.

     La primera información que tuvo el mundo sobre esta manifestación fue mediante un artículo del padre Elmo Romagosa que fue publicado el 20 de julio de 1972 en el semanario Clarion Herald de Nueva Orleans, y que relata lo sucedido lo que le sucedió al padre Breault y a él.

     El P. Breault notó humedad en los ojos de la imagen de la Virgen Peregrina el 17 de julio.

     Entonces se comunicó con el P. Romagosa, quién se hizo presente ante la estatua con fotógrafos y reporteros, pues era muy escéptico.

     El P. Breault relató que la imagen ya había llorado en 13 ocasiones y quienes se hicieron presentes vieron agua acumulada en los ojos de la imagen, pero la lacrimación fue más copiosa y prolongada a la mañana siguiente.

     El P. Breault llamó temprano en la mañana al padre Romagosa diciéndole que la imagen estaba llorando desde las 4 de la mañana, y cuando éste llegó con cámaras y reporteros dijo:

     «Vi mucho líquido en el ojos de estatua, y una gran gota colgando de la punta de su nariz».

     Todos los presentes vieron esa gota gruesa resbalándose hasta la punta de la nariz de la Virgen y una fotografía de esa gota resbalando por la nariz dio vuelta al mundo causando enorme impacto.

     

La Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima lloró en 1972

     El P. Romagosa estaba confundido y estupefacto porque había visto formarse lentamente la lágrima en el párpado inferior de la estatua. También declaró a la prensa:

     “Le pedimos a Dios que nos ayude a comprender el significado de lo que hemos presenciado”.

      Mientras que el padre Breault le contestó:

      “Padre, la Virgen tiene un mensaje para el mundo, pero pocos lo quieren oír”.

     Aún así el P. Romagosa dudaba de la veracidad de la lacrimación y llegó a pensar que el agua podría haber entrado por el agujero que tenía la imagen en la cabeza que sostenía la corona de la Virgen y que esta agua se podría escurrir a los ojos.

     Esto lo verificó  comprobando si había agua en el perno que sostenía la corona, e incluso introdujo un papel secante por el pequeño agujero. Pero todo estaba seco.

     Aun así no estaba satisfecho y vertió agua en el agujero para comprobar si llegaba hasta los ojos, pero no fue así.

     El agua quedó en el cono del agujero y recién salió cuando fue dada vuelta la imagen.

     Convencido de la sobrenaturalidad del suceso,  el P. Romagosa se postró entonces ante la Virgen y rezó pidiendo perdón.

     Posteriormente se hizo un análisis químico de las lágrimas y resultaron ser lágrimas humanas.

     Pero con la particularidad que estaban 100% libres de impurezas, lo que es imposible en la naturaleza.

     Un hecho colateral interesante también es que se permitió a una supuesta vidente peregrinar junto a la Virgen Peregrina por distintas parroquias, porque adujo que la Virgen se le había aparecido y le había contado la razón de su llanto.

     Entonces el P. Romagosa la puso a prueba pidiéndole que fuera a su oficina, rezara a la Virgen y luego le contara cualquier mensaje que recibiera.

     Mientras la señora oraba ante la imagen, el P. Romagosa estaba sentado al otro lado de la sala leyendo un libro de oraciones.

     En determinado momento el semblante de la mujer que estaba arrodillada cambió.

     Comenzó a temblar. Sus ojos se volvieron demoníacos y le gritó una serie de inmoralidades a Romagosa

     Luego de lo cual salió corriendo a toda velocidad amenazándolo con cosas terribles.



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