viernes, 29 de noviembre de 2019

"El mensaje de Fátima y el mensaje de Akita son esencialmente lo mismo" —Papa Benedicto XVI cuando aún era Cardenal Ratzinger





     "Rusia esparcirá sus errores por el mundo...".

     ¿Quién no ha escuchado alguna vez esta afirmación? Cuando menos, ha sido diseminada mundialmente entre los católicos.

     Se trata del grave aviso de la Santísima Virgen, fruto de su desvelo maternal, a los tres pastorcitos de Fatima, Portugal, en 1917, específicamente, en la tercera aparición, el 13 de julio.




     Desde entonces, más de cien años han transcurrido, y la advertencia de la Madre de Dios se ha difundido casi por toda la tierra. Sin embargo ¡oh, enorme tristeza!, ¿cuántos son los que en todo ese tiempo han tomado en serio el anuncio de Fátima? Objetivamente, muy pocos. Como dijo Nuestra Señora de El Buen Suceso, en Quito, en 1634, en alusión a los fieles    de nuestros días en quienes se conservará la fe: "un corto número de almas".




Ecuador, octubre del 2019: Fotos de arriba y del medio: ataques anarquistas a edificio de la Contraloría General del Estado y a tanqueta del ejército. Abajo: saqueos y vandalismo en Quito, e indígenas atacando con lanzas a la policía en Morona Santiago.


     Los acontecimientos suscitados a partir de inicios de octubre del año presente en parte de América del Sur, así como en Centro América y España, con disturbios contra todo orden constituido, incluyendo feroces ataques a templos católicos y a religiosos, son la prueba más fehaciente de que tal advertencia jamás fue una quimera. Nuestra Señora concluye el aviso agregando: "...promoviendo guerras y persecuciones contra la Iglesia".



Chile, 2019: en gran parte de este país los comunistas invaden templos católicos, cometiendo


     La agitación anarquista, los actos terroristas, el odio declarado a la Esposa Mística de Cristo, nos indican que el comunismo y sus secuaces parecen estar dispuestos a imponer a la fuerza su doctrina atea, materialista e intrínsecamente perversa (Pio XI, encíclica Divini Redemptoris, nº 58,  http://www.clerus.org/clerus/dati/2000-03/23-7/DIVINI.html), como desde el inicio de la revolución rusa, que estalló justamente en 1917. 



Colombia, 2019: La nota general en casi todas las manifestaciones izquierdistas en Latinoamérica: encapuchados manifestando todo su odio contra lo que significa orden. Apedreando la Catedral de Bogotá, fotos de arriba, y tomando la sede del Congreso e intentando prenderle fuego.

     Latinoamérica también parece estar siendo arrastrada a convertirse en un nuevo Vietnam, según los deseos de Rusia y sus satélites. Como respaldo de la plausibilidad de esta perspectiva, consignamos aquí que, en el libro titulado El espía de Fidel Castro, publicado por Artenova, São Paulo, 1973, p. 121, su autor, Orlando Castro Hidalgo, relata que, en abril de 1967, el "Che" Guevara había lanzado un mensaje desarrollando el tema del programa comunista de Fidel Castro; a saber, la creación de dos o tres o muchos vietnams,(1) con el objeto de incitar guerrillas por el mundo. ¿Llegaremos a presenciar esto? Sólo Dios lo sabe.

     Lo que sí sabemos los católicos conscientes es que los acontecimientos actuales son el vivo reflejo de un mundo cada vez más apartado de Dios y de las enseñanzas multiseculares de la Santa Iglesia. En vista de esto, Nuestra Señora nos previno de un gran castigo divino. Lamentablemente, el mundo decidió no escuchar a Nuestra Señora. Más bien, se hundió y se hunde cada vez más en las peores degeneraciones. Hoy, muy escasos son los que tienen habitualmente presente lo que Nuestra Señora dijo en Fátima. 



     Turbas sandinistas invaden la Catedral de Managua y agreden a sacerdote. Vídeo:





     Un poco más de medio siglo después, en 1973, Ella repitió las mismas advertencias en Akita, Japón, a la Hermana Agnes (Inés) Katsuko Sasagawa, de las Siervas de la Sagrada Eucaristía.

     En esa ocasión, no hubo propiamente una aparición de la Santísima Virgen como en la Cova da Iría, sino que la hermana sintió como que una imagen de María Santísima, que tienen en la capilla, cobrara vida, y le habló por el fenómeno místico de locución interior. La estatua milagrosa, de una sola pieza, fue tallada a fines de la década de los 60 por el artista japonés Saburo Wakasa, tomando como modelo una estampa de Nuestra Señora de Todos los Pueblos, de Ámsterdam, pero dándole rasgos faciales japoneses. La imagen representa a la Virgen María con los brazos abiertos, extendidos hacia abajo como en la Medalla Milagrosa, de pie sobre el globo terráqueo y con la espalda arrimada a una gran cruz. El conjunto, que mide unos 90 centímetros de altura, fue tallado en madera dura de árbol de Judea, sin ningún tipo de uniones o ensambles.



La milagrosa imagen de Nuestra Señora en Akita, y el convento de las Siervas de la Sagrada Eucaristía, en Yuzawadai.


     La hermana Agnes tenía 42 años de edad cuando María Santísima se le manifestó. Eso aconteció en el convento de las Siervas de la Sagrada Eucaristía en Yuzawadai, en las proximidades de Akita, en la región septentrional de Tohoku. 

     A raíz de una deficiente­ operación de apéndice, la mística ­había padecido en su juventud de graves trastornos de salud; durante una década quedó prácticamente paralítica. En el hospital, le dieron a beber agua de Lourdes, con lo que experimentó una sensible mejoría. Convertida al catolicismo, se hizo religiosa.



Sor Agnes Sasagawa 

     En Akita, la Virgen anunció al igual que en Quito, La Salette y Fátima terribles castigos si el mundo no se arrepentía y cambiaba de vida.

     Como ya indicamos, es doloroso constatar que Nuestra Señora no ha sido escuchada.

     Peor aún, sus maternales intervenciones han sido olvidadas.

     La coyuntura actual, particularmente en América Latina, es, a todas luces, extraordinariamente oportuna para volvernos a Ella y prestarle la atención y la obediencia que merece, con toda nuestra confianza puesta en su inagotable misericordia.



El Mensaje de Nuestra Señora en Akita: una advertencia desatendida. Vídeo:




     Ésta es una ocasión adecuada para escuchar, en la voz de Sor Agnes Sasagawa, el mensaje que Nuestra Señora le dio en Akita,(2) que aquí ponemos a su disposición, en video, para que lo considere con atención y compunción, y, por qué no, para que lo comparta con sus familiares y amigos.

V/. Ave María purísima, 

R/. Sin pecado concebida.



Notas:

     (1)  El conflicto de Vietnam se acentuó en la década de 1950. Francia se retira oficialmemte de su antigua colonia en 1954, pero los Estados Unidos ya estaban involucrados desde antes, como aliados de aquéllos, para apoyar en la lucha contra los comunistas. El conflicto se caracterizó por no ser una guerra formal entre dos ejércitos regulares. Fue una guerra de desgaste, con mucha acción de guerrilla y atentados al estilo terrorista. La conflagración se extendió a los países vecinos de Laos y Camboya, un fenómeno que en su momento se llamó efecto Dominó, en alusión a como la piezas de este juego, puestas verticalmente en línea, pueden derribarse todas con sólo hacer caer la primera sobre la segunda. Se podría comparar a un contagio, o a un fuego que se arrastra a bosques colindantes. Producir una situación así en otra zona del mundo sería "vietnamizar" los países de esa región.


     (2)  Después de una exhaustiva investigación que duró ocho largos años, el obispo de la diócesis de Niigata, Japón, Monseñor John Shojiro Ito, autorizó, el 22 de abril de 1984, la veneración de la Santa Madre de Akita. En junio de 1988, el Cardenal Joseph Ratzinger, futuro Papa Benedicto XVI (2005-2013), en ese entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, declaró los mensajes y eventos de Akita como de origen sobrenatural, calificándolos como ‘dignos de crédito’. El Cardenal Ratzinger le confirmó luego, y personalmente, al antiguo embajador filipino en el Vaticano, Howard Dee, que el Mensaje de Fátima y el Mensaje de Akita son esencialmente lo mismo. El diplomático así lo reveló en una entrevista para la revista Inside the Vatican, en 1998.



    Algunos datos para la elaboración de este artículo fueron extraídos del site  https://www.fatima.org.pe



miércoles, 20 de noviembre de 2019

(SEGUNDA PARTE) ¡Aclamemos a Nuestra Señora del Buen Suceso! ¡La Reina de las Victorias!





La segunda parte de nuestro relato está llena de acontecimientos verdaderamente históricos:

     La respuesta de la Congregación del Culto Divino al Arzobispado quiteño sobre la solicitud de la Coronación Canónica, llegó un 13 de Diciembre de 1989.

Las cuatro Imágenes coronadas canónicamente en el Ecuador son las de Nuestra Señora de las Mercedes, en 1918, durante el Pontificado de Benedicto XV, la de Nuestra Señora del Quinche, en 1940, siendo Papa Pio XII, la de la Dolorosa del Colegio, también en tiempos del mismo Papa. Y finalmente la de Nuestra Señora del Buen Suceso, en 1991, en tiempos del Papa Juan Pablo II. Esta última advocación contiene tras de sí, una serie de Revelaciones que hablan de hechos futuros, la mayoría de ellos ya cumplidos, como la Consagración del Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús, el martirio del valeroso García Moreno, la casi extinción de la fe en los tiempos actuales, y otros por cumplirse aún.

Nuestra Señora se siente dignamente representada por sus imágenes

Plinio Corrêa de Oliveira, decía que "la Santísima Virgen gusta de acompañarnos estando presente en sus imágenes, y quiere que éstas nos acompañen. Es un modo de darnos a entender como quiere estar presente en medio de sus hijos, y hacernos notar que nos acompaña en todas las vicisitudes, en todas las circunstancias. Ella no nos abandona. En cualquier situación en que estemos, en todas las latitudes, en todas las longitudes, en las mayores elevaciones como también en las situaciones más tristes de la vida espiritual, hay una mirada de la Virgen que nos acompaña; hay una protección, una providencia de Ella que nos acompaña y que nunca nos abandona". 

Esta presencia sacrosanta de la reina del Cielo puede sentirse, y de un modo espectacular. en la Imagen de Nuestra Señora del Buen Suceso.

Las bodas de plata...

     El Primer Rosario de la Aurora tributado a Nuestra Señora del Buen Suceso se celebró en Quito, como está relatado en la primera parte, en la época colonial, el 2 de Febrero de 1611, dentro de los claustros del Convento de la Inmaculada Concepción. Esta procesión tiempo después sería pública, es decir, recorrerla las calles de Quito, especialmente las más cercanas al Convento, y desde sus inicios ha sido presidida por una pequeña réplica de la Imagen original de Nuestra Señora del Buen Suceso. En el año 2016 sería distinto...


     La celebración de los 25 años de la Coronación Canónica, contenía razones perennes de la alegría que la Santísima Virgen significa para sus hijos en todas las circunstancias. Ella es la Causa nostrae laetitiae - la razón de nuestra alegría- como reza la Letanía Lauretana.


Los Granaderos de Tarqui, en calle de honor delante de la Imagen de Nuestra Señora del Buen Suceso 


Al inicio, una guardia de honor de soldados con uniforme impecable marcha por el pasillo central de la iglesia del Convento de la Inmaculada Concepción alrededor de las 4:30 de la mañana. 

Son los Granaderos de Tarqui. Es una unidad especial de caballería del Ejército Ecuatoriano, que conforma la guardia de honor de la Presidencia de la República y resguarda el Palacio de Carondelet en Quito. Fue inusual por tanto, que esta guardia del Ejercito participe en una procesión religiosa. Como lo fue también que toque dianas de trompetas al paso de la Milagrosa Imagen al inicio de la Procesión (ver el primer video, min. 2:40), y más aun cuando esta unidad militar las ha tocado desde su creación sólo a los Jefes de Estado.

Para la procesión de aquel glorioso día, la Imagen fue colocada en un jeep Hammer, usado por los Mandatarios en los desfiles militares, adecuadamente cubierto y decorado con los colores de la Inmaculada Concepción, el azul y el blanco, y con una copiosa variedad de flores.

Las campanas del Convento replicaron a las 5 de la mañana. Nuestra Señora del Buen Suceso decidió salir una vez más... a la calle. Sí, por segunda vez en su historia. En 1991, el recorrido de la Sagrada Imagen fue en torno a la Plaza Grande. En 2016, la Santísima Virgen presidió por primera vez, la cuatri centenaria procesión del Rosario de la Aurora, y con un recorrido por más de 90 minutos por las calles del centro histórico quiteño.

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Nuestra Señora del Buen Suceso recorre el Quito histórico por primera vez en su historia


La Virgen, con su rostro majestuoso al aire libre, y su porte de Emperatriz, parecía reinar sobre la ciudad. Es Ella la Reina del Universo, pero también es la Madre gustosa de consolar a sus hijos, especialmente en estos "tiempos tan funestos" anunciados en sus Revelaciones a la Venerable Madre Mariana de Jesús Torres. 

Al inicio de la histórica procesión, los fuegos artificiales iluminaron el cielo encima del Convento. A su paso por las calles, el Rosario fue recitado por los fieles llegados de todo el mundo, junto con cantos de himnos marianos y notorios actos de devoción verdaderamente inspiradores, como los puñados de pétalos de rosa lanzados desde la distancia que caían con gracia a los pies de la Virgen.

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25 años años de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Buen Suceso


La procesión abrió su camino, y las primeras luces tenues del alba permitían contemplar la Basílica del Voto Nacional encima de una colina distante. De regreso al Convento, los fuegos artificiales dieron la bienvenida a la Portentosa Imagen y a la multitud de los fieles.

A las 10h30, el Nuncio Apostólico, Monseñor Giacomo Ottonello, procedió a coronar a la Sagrada Imagen. Enseguida, el Comandante General del Ejército, General Carlos Obando —allí presente junto a otros tres generales y numerosos coroneles— se dirigió a la multitud presente en el templo diciendo:

"Yo, en calidad de Comandante del Ejército Ecuatoriano, coloco bajo el manto de Nuestra Señora del Buen Suceso a todos los miembros del Ejército...

"Mientras el Comandante del Ejército del Ecuador, ponga bajo el manto de Nuestra Señora del Buen Suceso a todos los niveles intermedios del Ejército, se tomarán siempre las decisiones más acertadas".


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Nuestra Señora del Buen Suceso es nombrada Generala del Ejército Ecuatoriano


     Luego, de manos del Nuncio, el General Obando presentó a Nuestra Señora del Buen Suceso, los símbolos de su nueva autoridad y poder: una espada, colocada en el Altar, y el bastón de mando de las Fuerzas Armadas, en manos de la Imagen de la Virgen. El Niño Jesús recibió también honores militares. Una condecoración militar y la insignia de General fueron fijados en la túnica del Divino Infante. 


El Comandante General del Ejército ofrece el Bastón de Mando a Nuestra Señora del Buen Suceso. En la siguiente foto la Sagrada Imagen, Generala del Ejército Ecuatoriano


     El general Obando terminó su intervención agradeciendo a las Autoridades Religiosas, incluidas a las Monjas del Convento. A ellas y a Tradición Familia Propiedad, porque,  palabras del propio General: "me dieron la oportunidad de conocer la devoción a Nuestra Señora del Buen Suceso".

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Nuestra Señora del Buen Suceso honrada con las insignias militares


     En este valle de lágrimas todas las cosas buenas deben llegar a su fin. Terminó así un día que bien acertadamente se lo puede considerar como una peregrinación al Cielo. Un día colmado de hechos que deben ser dados a conocer . 

Ese día, la Santísima Virgen del Buen Suceso nos reafirmó en la esperanza de que estará siempre junto a nosotros, especialmente en estos momentos tan apremiantes para la Iglesia y para el cristianismo. Ella finalmente triunfará. Será el triunfo de su Inmaculado Corazón sobre la Revolución gnóstica e igualitaria, fiel a su glorioso título: ¡Reina de las Victorias!


La Imagen de Nuestra Señora del Buen Suceso, en su recorrido triunfal por las calles del centro histórico de Quito, el 2 de febrero de 2016


domingo, 17 de noviembre de 2019

¡Aclamemos a Nuestra Señora del Buen Suceso! ¡La Reina de las Victorias! - Primera Parte -





     Eran tiempos de la Colonia. La Sagrada Imagen, recién confeccionada por los Arcángeles San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, era el centro de los homenajes. Bautizada por el quinto Obispo de Quito, Mons. Salvador de Ribera y Dávalos con el maravilloso nombre de "María del Buen Suceso de la Purificación o Candelaria", fue colocada en el Altar para la veneración de los fieles durante la Novena previa en su honor.

     Prédicas de realce a la grandeza de tal portento con el que Dios había dispensado a aquellas tierras, así como exhortaciones al pueblo a la penitencia, fueron la introducción para la fiesta del día en que se llevaría a cabo la Consagración y Coronación de la milagrosa Imagen.

     El Cabildo, la Real Audiencia, las Órdenes Religiosas, los fieles, acudieron al llamado del Obispo para participar de una ceremonia pública y solemne.




     Muy temprano por la mañana del día 2 de febrero, la aglomeración de los devotos era tal, que en el templo de las Religiosas Concepcionistas no cabía ya la multitud, incluso el Obispo, quien presidiría la ceremonia, tuvo que "pasar casi por el aire", como lo reseñan las crónicas de la época.

     La Imagen, lucía un hermoso vestido, con un espectacular manto dorado de seda bordado con hilos de plata, además un collar de finas perlas así como tres espléndidos anillos de oro, uno adornado de esmeralda, otro de diamante, y un tercero, de rubíes en forma de corona real.

     Después de la Santa Misa, la Imagen fue colocada en el Altar Mayor, ciñendo en su cabeza la corona, y en su brazo derecho, el báculo. A los pies de la Imagen había sido colocada una inscripción para conocimiento de los fieles: "Soy de María del Buen Suceso, año 1611, día 2 de febrero".


El quinto Obispo de Quito, Mons. Salvador de Ribera 

     A continuación, a las nueve de la mañana, el Obispo Salvador de Ribera procedió a la Consagración con el Óleo Santo - con el que se acostumbra a consagrar las catedrales - y a la Bendición pública de la Santa Imagen a las nueve de la mañana.

     Después, el Prelado pidió a todos que lo acompañen con esta oración:

     "¡Salve María Santísima, Hija de Dios Padre!; 

     "¡Salve María Santísima, Madre de Dios Hijo!

     "¡Salve María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo!; 

     "¡Salve María Santísima, Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad!…".

     Luego de la Consagración de la Imagen, se dio inicio a la solemne procesión por los Claustros del Monasterio hasta llegar al Coro Alto, lugar donde sería entronizada a pedido de la propia Santísima Virgen, sobre el sillón de la Priora, para desde ese sitio gobernar su Convento y al pueblo en general. Allí, el artista español Francisco de la Cruz del Castillo había trabajado con esmero un nicho dorado, en cuya parte superior había una Cruz, al pie de la cual había una talla del Padre Eterno entre nubes, teniendo en su pecho al Espíritu Santo en forma de paloma.


Religiosas Concepcionistas de Quito, rezando en el Coro Alto del Convento, ante la Imagen de Nuestra Señora del Buen Suceso. Nótese el nicho fabricado por don Francisco de la Cruz Castillo


     Al frente de la procesión, iba la Santa Cruz, enseguida el Obispo, y después los clérigos seculares y los frailes franciscanos, mercedarios, y agustinos. No podía faltar una devota y gran dama, la señora Marquesa, en calidad de madrina de la Portentosa Imagen. Entre tanto, el pueblo, enteramente acongojado, se despedía de su Madre Celestial encarnada en la Sagrada Efigie, pues no volvería a verla sino el 2 de febrero del año siguiente.

     Banderas reales, tapetes, bellas cortinas de seda, flores, adornaban los patios de la Clausura, para el paso de la Procesión. Eran los mismos pasillos recorridos cuantas veces por la propia Reina del Cielo cuando bajaba a esta tierra para entonces, entablar con la Madre Mariana de Jesús Torres, celestiales coloquios de dulzuras inefables.


Pasillo de uno de los claustros del Monasterio

     En el trayecto de la procesión, la unción embargaba la atmósfera de tal modo, que los participantes extasiados se decían susurrando los unos a los otros:

     "¿Qué nos sucede? ¡Hay algo aquí, de muy sobrenatural!".

     Así, Nuestra Señora del Buen Suceso una vez coronada por primera vez, se presentaba ante el mundo como la Reina de las Victorias...

Cuatro siglos después...

     Año 1991. Son tiempos modernos y la devoción a Nuestra Señora del Buen Suceso, lucha denodadamente por recobrar su esplendor de siglos atrás, y por abrirse paso en medio de un presente cada vez más borrascoso, debido al caos reinante en el mundo, a una espantosa inmoralidad y al indiferentismo religioso que gobierna las almas de muchos.

     Transcurridos 380 años de la solemne Consagración de la Sagrada Imagen y de su Coronación como Reina y Madre del Buen Suceso, su devoción ha ido en aumento, especialmente desde 1986, con motivo de la introducción por parte del Arzobispado de Quito, de la Causa de Beatificación de la Sierva de Dios, la Venerable Madre Mariana de Jesús Torres, cofundadora del Real Monasterio de la Inmaculada Concepción. 

     Son múltiples los favores, que tanto el Monasterio de las monjas conceptas como los devotos de Quito y del Ecuador, han recibido de la Madre de Dios, bajo esta insigne advocación y con la feliz intercesión de la benignísima Abadesa, a quién la Virgen Santísima consideraba su "Hija Predilecta".

     Es preciso resaltar que desde la Coronación hecha por el Obispo Ribera en 1611, esta devoción ha sido aprobada por todos los obispos de Quito. 

Aprobación Vaticana

     Sin embargo, la aprobación de Roma se haría oficial recién en el siglo XX. La coronación canónica otorgada desde la Ciudad Eterna tuvo lugar en Quito, el sábado 2 de febrero de 1991, de manos del Arzobispo de Quito, Mons. Antonio González Zumárraga. Ese mismo día, la Iglesia del Convento Concepcionista, llena por completo, fue declarada Santuario Mariano aprobado por el Vaticano. En medio del frenesí revolucionario que avanza a galope, desplazando los principios cristianos, la autenticidad de las apariciones de Nuestra Señora del Buen Suceso y el reconocimiento de las virtudes sobrenaturales de la Madre Mariana, obtienen así, con el decreto de Roma, un carácter profético oficial.

     En reiteradas ocasiones, la Santísima Virgen insistió por medio de la Madre Mariana, la necesidad de difundir ampliamente Su advocación ante la crisis de fe sin precedentes que embargar al siglo XX. Se volvería urgente apartar al corto número de almas, fieles aun a los principios cristianos, del tren revolucionario que los lleva a la apostasía, y esta devoción tendría precisamente esa gracia insigne, impresa en sí misma: reencender la luz preciosa de la fe, casi por apagarse en las almas (1).

      Lo sucedido esa bendita mañana, parece confirmar el beneplácito de la Madre de Dios ante el renacer de la Advocación: en casi 400 años de historia de la Portentosa Imagen, ésta sale a la calle por primera vez. 

    Y para todos los allí presentes, resulta algo increíble: devotos de Estados Unidos, España, Brasil, Perú, Colombia, llegados en nutridas delegaciones para ese día, junto a los miles de ecuatorianos apostados dentro y fuera del templo, quedan maravillados al ver que Nuestra Señora, Feliz Patrona del Reino de María, pasa junto o delante de Ellos, derramando gracias inolvidables, mostrándose como Reina otra vez. Como que confirmando que, pese a que todo pueda indicar lo contrario, el triunfo de su Inmaculado Corazón será una realidad.

     Compartimos con Ustedes, fotos de aquél histórico día, de aquellos momentos inolvidables de la segunda Coronación de Nuestra Señora del Buen Suceso:



Decreto de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Buen Suceso 











La Portentosa Imagen de Nuestra Señora del Buen Suceso, salió a las calles de Quito por primera vez en su historia, el 2 de febrero de 1991, día de su Coronación Canónica




Continúa en el siguiente artículo.



Notas:
     1.- "Mi culto bajo la Invocación del Buen Suceso, será la sustentación y salvaguarda de la fe ante la casi total corrupción del siglo XX".- Revelaciones de la Santisima Virgen a la Madre Mariana (extraída del Libro Vida Admirable de la Madre Marians de Jesús Torres, por el Padre Manoel de Souza Pereira, OFM).


viernes, 1 de noviembre de 2019

El Milagro del 41





Soldados ecuatorianos. 1941


     En estos tiempos de tecnologías y de frenesís ilimitados, existen algunas verdades olvidadas (a veces, culpablemente olvidadas), incluso muchas de ellas cercadas por impresionantes campañas de silencio relegadas a los más duros aislamientos y a los más crueles de los abandonos. 

    El "Milagro del 41", inefable portento de la Reina de los Cielos en la ciudad de Quito, es un ejemplo de ese olvido que no merece permanecer así por más tiempo, razón por la que presentamos a continuación una reseña del mismo:

   La Imagen de Nuestra Señora de El Buen Suceso ha protegido el Convento de la Inmaculada Concepción de Quito, en donde se encuentra, a lo largo de los siglos, y ha sido instrumento de continuas gracias para la protección del Ecuador y de sus habitantes.

    Con su Báculo Pastoral, quiso llamarse de esa forma para gobernarnos siempre con buenos sucesos en todas las peticiones que le hiciéramos, tanto en el orden espiritual como en el orden temporal, convirtiéndose sin ninguna duda en la Soberana del Ecuador. Y con el fin de que su milagrosa Imagen fuese conocida en todo el país y el mundo,  la Santísima Virgen realizaría el más extraordinario acontecimiento del siglo veinte en estas tierras.

    Había invadido el Perú en el año de 1941, territorio ecuatoriano, y ante esta emergencia el Arzobispo de Quito ordenó rezar Triduos en honor a las diversas advocaciones de la Santísima Virgen en las diferentes iglesias de Quito implorando el cese de hostilidades.

   El 24 de Julio se dio comienzo en la Iglesia de la Inmaculada Concepción al Triduo en honor a Nuestra Señora de El Buen Suceso. Tres días después, el Ecuador entero asistiría a la insigne predilección que por el mismo la Virgen ostenta.

    A partir de las siete de la mañana del domingo 27 de Julio de 1941, la imagen abrió y cerró sus ojos continuamente, su rostro tomó primeramente un color rojizo, luego otro similar al mármol. Una especie de neblina cubría la imagen y luego de desaparecer, dejaría verla en medio de un resplandor sobrenatural.

   Sus ojos que, en posición normal los tiene hacia abajo, los levantaría poco a poco hasta quedar mirando al Cielo en actitud de súplica y posarlos luego, repetidamente sobre lo fieles.

    Al correrse la noticia, miles de fieles invadieron el templo para, maravillados, contemplar tan grande portento, quedando los acontecimientos internacionales de enorme magnitud relegados a segundo plano.

   Los maternales parpadeos de la Sagrada Imagen se darían durante todo aquel bendito día y durarían hasta las tres de la madrugada del siguiente. A las diez de la mañana del mismo día 27 se verificaba lo que luego se llamaría “el milagro del 41” siendo presenciado por treinta mil personas. En la tarde del mismo día, los diarios anunciaban el cese de hostilidades del Perú contra nuestra Patria

   El día 28 de Julio y durante algunos días posteriores, las noticias relatando el maravilloso acontecimiento aparecían en los diversos diarios del territorio ecuatoriano. Así:

Diario El Comercio, 28 - 29 de Julio, y 2 de Agosto de 1941
Diario El Universo, 28 de Julio de 1941
Diario El Telégrafo, 28 de Julio de 1941
Diario Ultimas Noticias, 28 de Julio de 1941
Diario El Debate (Vespertino) 27, 28, 29 Julio/1941
Diario la Sociedad, 3 de Agosto de 1941
Diario la Voz Obrera, 10 de Agosto de 1941
Diario La Voz Católica de Loja, 5 y 12 de Octubre de 1941




Fotos de Diario El Comercio - Quito, julio de 1941

Diario El Universo, 1941

    "Esta devoción será el pararrayo colocado entre la Justicia Divina y el mundo prevaricador, para impedir que se descargue sobre esta tierra culpable el formidable castigo que merece". 
(Revelaciones de la Santísima Virgen de El Buen Suceso).


viernes, 15 de marzo de 2019

Nuestra Señora del Buen Suceso derrota a la serpiente infernal. Un anuncio de su victoria sobre la Revolución anti cristiana





         En 1854, con la Bula Ineffabilis Deus, el gran Papa Pío IX definía como dogma la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora. En 1858, del 11 de Febrero al 16 de Julio, la Santísima Virgen aparecía 18 veces en Lourdes a una hija del pueblo, Bernardette Soubirous, declarando ser Ella la Inmaculada Concepción. A partir de entonces se inician los milagros. Y la gran maravilla de Lourdes comenzó a brillar a los ojos del todo el mundo, hasta nuestros días. El milagro confirmando el dogma: he ahí, en resumen, una perfecta relación entre el acontecimiento de 1854 y el de 1858.


La gruta de Lourdes

       Con la definición del dogma de la Inmaculada Concepción se daría el primero de los grandes reveses sufridos por la Revolución anticristiana. En efecto, nació de ahí un inmenso manantial de piedad mariana, que se viene expandiendo cada vez más. Para probar que todo nos viene por María, quiso la Providencia que fuese marial ese primer gran triunfo.

         El nuevo dogma chocaba a fondo el espíritu esencialmente igualitario de la Revolución, que a partir de 1789 reinaba despóticamente en Occidente. Que una simple criatura fuera de tal manera elevada sobre todas las otras, por un privilegio inestimable concedido desde el primer instante de su ser, es cosa que no podía ni puede dejar de doler a los hijos de la Revolución, que proclamaban la igualdad absoluta entre los hombres como el principio de todo orden y de toda justicia.

Es imposible pensar en la Virgen Inmaculada sin recordar al mismo tiempo la serpiente cuya cabeza Ella aplastó triunfal y definitivamente con el talón. El espíritu revolucionario es el propio espíritu del demonio, y sería imposible para una persona de fe no reconocer la parte que el demonio tiene en el surgimiento y en la propagación de los errores de la Revolución, desde la catástrofe religiosa del siglo XVI hasta la catástrofe política del siglo XVIII y todo cuanto a ésta siguió.

María, la enemiga más terrible de Lucifer

Pues bien, ver así afirmado el triunfo de su máxima, de su invariable, de su inflexible enemiga, significa para el poder de las tinieblas la más horrible de las humillaciones y el motivo para su constante predisposición para, ante su imposibilidad de derrotarla, al menos atacarla cuanto le sea posible.

     Esa predisposición ha aumentado con el paso de los siglos. A partir del protestantismo la humanidad no ha hecho sino empeorar, entretanto, la devoción a la Santísima  Virgen no ha hecho otra cosa sino crecer prodigiosamente.

     Por tanto, la lucha entre la Virgen y el demonio se ha vuelto más aguda, los hijos de la Virgen se dan más a Ella, y los del demonio se dan más a él. ¿Y cuál es la explicación de este doble hecho? Es de un lado, el odio satánico y creciente cada vez más contra la Iglesia, y del otro lado, la devoción a Nuestra Señora, que progresa inmensamente.


El Ecuador, escenario de encarnada lucha entre la Virgen y el demonio

     Plinio Corrêa de Oliveira consideraba al Ecuador como  "El Relicario de América Latina" y "El Sagrario del Mundo", en él, los milagros, las apariciones de Nuestra Señora, los Santuarios, las Procesiones, son innumerables.


Santuario y Procesión de Nuestra Señora de El Cisne. Loja, Ecuador 

Rosario de la Aurora del año 2016. Nuestra Señora de El Buen Suceso sale a la calle por segunda vez en sus 408 años de historia

El Dr. Plinio usaba frecuentemente estos apelativos en función de la vocación sobrenatural del Ecuador, y el demonio emprende en este país una guerra abierta contra la Santísima Virgen, disputándole terreno palmo a palmo. Por dicha razón, cuando hay gran infestación demoníaca, más vale recurrir a María Inmaculada y ponerse con confianza en sus manos, porque sólo Ella puede conjurar el embate preternatural. 


Los testigos del Milagro de la Dolorosa.
 Quito, 1906.

     Fue exactamente lo que pasó con las Madres Fundadoras del Monasterio de  la Inmaculada Concepción en un episodio realmente extraordinario acontecido durante el viaje que emprendían desde su España natal hacia la ciudad de Quito durante la época colonial. La figura central de la Virgen concebida sin pecado, en los acontecimientos, el odio furibundo del infierno y su furia lanzada contra los hijos de la Virgen, tan dignamente  representados ahí por la Venerable Madre Mariana de Jesús Torres y las beneméritas fundadoras, la lucha entre la Virgen y el demonio y el triunfo final de Nuestra Señora de El Buen Suceso como Reina de las Victorias son la nota especial en este hecho que narramos a continuación:

Guiadas por un grande ideal

     Traspasada la mitad del siglo XVI,  por tanto después de la primera revolución inspirada por Lutero, parte desde Cádiz el grupo de vírgenes escogidas por el propio Rey Felipe II, con el propósito de fundar el primer convento en honor de la Inmaculada Concepción en América del Sur.

     Tal gesta  tendría un significado sin precedentes pues la existencia de dicho convento, conforme los designios divinos,  duraría hasta el fin de los tiempos.

Una tormenta sobreviene en el mar

     Ya en altamar, les sobrevino una terrible tempestad sin precedentes que amenazaba hundir la frágil embarcación. La claridad del día de repente obscureció, transformándose de repente en la más funesta noche. Los marineros, asustados, no sabían qué hacer y sólo esperaban ser devorados por la borrasca.




     En medio de tanta aflicción, profundos sentimientos de culpa embargaron el corazón de la niña Mariana de Torres  sobrina del propio Rey   quien se consideraba la causa de la terrible tormenta, por lo que le dice a su tía, la líder del grupo, la Madre María de Jesús Taboada: "Madre mía, ¿seré yo la causa de esta tempestad y cual otro Jonás deberé ser lanzada al mar para que éste se calme?".

     Su tía, mientras la estrechaba en sus brazos en señal de protección maternal le responde :

     "¡No hija mía! para eso tenemos la oración, la cual cala profundamente en el corazón de Dios".


Ira del infierno desatada contra las hijas de la Virgen

     Dicho esto, una monstruosa serpiente de siete cabezas irrumpe en medio de las aguas y agitándolas intentaba destrozar el navío. Ante tan horrible visión, la niña Mariana tras dar un grito cayó desmayada. 




La Madre María, embargada de aflicción ante el estado de su sobrina, dirigió a Dios esta humilde oración: 

     "Tú sabes, oh mi Dios, que esta fundación es fruto de mi obediencia al Rey, mi Señor. Si es Vuestra  Volundad que en esa Colonia se funde el Convento de la Inmaculada Concepción, haced desaparecer esta tempestad, esta oscuridad, y que se calme la tormenta".

Nuestra Señora del Buen Suceso, Quien aplasta y aniquila a Satanás

     ¡Oh prodigio! Apenas la Madre María terminó su oración la niña abrió los ojos; de inmediato se hizo de día y escucharon una voz terrorífica que decía: "No permitiré esta fundación, impediré su progreso; impediré que se conserve hasta el fin de los tiempos, a cada momento la perseguiré". Era la voz de la serpiente que resonaba justo después de que la tormenta calmó.

     Retornó la claridad y también la calma en medio de las augustas expedicionarias. La Madre María, examinando con cuidado su sobrina luego del desmayo — lo que le parecía debió ser el resultado de un éxtasis admirable — le preguntó: ¿"qué te sucedió hija mía?". La niña Mariana prefirió contarle en privado:

     "Mi madre, fue como si hubiese estado en otros mundos. Ví retorciéndose a una serpiente más grande que el mar, y a una Señora de incomparable hermosura, vestida de sol, coronada de estrellas, con un precioso Niño en sus brazos. En el pecho de la Señora había una custodia con el Santísimo Sacramento; en una de sus manos una grande cruz de oro cuya punta terminaba en lanza con la que sujetó a la enorme serpiente cuya  lengua también era como una lanza, pero de doble filo. La Señora, apoyando la Cruz en el Santísimo Sacramento y en la mano del Niño, golpeó con tanta fuerza la cabeza de la serpiente que la destrozó. Fue en ese momento que el monstruo dio esos alaridos de que no permitiría la fundación del Convento de la Inmaculada Concepción".



Visión de la niña Mariana. La Santísima Virgen aniquilando a la serpiente infernal que amenazaba hundir la embarcación de las Madres Fundadoras de la Inmaculada Concepción de Quito


El triunfo de Nuestra Señora acuñado proféticamente

     La Madre Taboada comprendió todo lo que eso significaba, y tiempo después mandaría a acuñar las medallas reproduciendo esta admirable visión, y que hoy las Conceptas lucen en el pecho. 

     La niña Mariana le comunicó a su tía además las innumerables dificultades y sufrimientos que aun padecerían en el trayecto, así como también lo que sucedería con el Convento, una vez fundado en la ciudad de Quito, el cual sería víctima por el odio de la serpiente, de persecuciones e inmensas tribulaciones a lo largo de los siglos; Dios Nuestro Señor permitiría todo aquello para la gloria de su Santísima Madre.



Foto superior: Medalla que representa el triunfo contra  la Revolución prometido por Nuestra Señora de El Buen Suceso y que  - foto inferior - las Religiosas Conceptas lucen en sus hábitos 




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